Suárez, el extraterreste

Por primera vez el uruguayo anota cuatro goles desde que está en Barcelona, desde 1984 que nadie anotaba cuatro por Copa del Rey

Luis Suárez está haciendo incurrir a los periodistas del mundo en el mismo mal al que somete Lionel Messi: la aniqulilación de objetivos para describir sus actuaciones.

Ya es integrante del tridente fantástico. Ya es un asesino insaciable. Ya es un goleador en el momento más dulce de su carrera. Ya es un luchador capaz de levantarse de incontables golpes. Ya es el amigo de Messi. El compinche de Neymar. El que toma mate con Mascherano. El que mete goles en los partidos difíciles. El que salta a defender a sus compañeros, recibe dos fechas de sanción, vuelve como si nada y anota más goles que antes.

Ya era uno de los candidatos de hierro al Botín de oro, con 31 goles en 32 partidos. Pues bien, ayer hizo trizas ese dato, con 4 goles en la goleada ante Valencia 7-0 por el partido de ida de la Copa del Rey, que lo llevan bien por arriba del promedio de un gol por partido.

Pero por sobre todo, en esa sinfonía perfecta que tocan con Messi y Neymar –que ayer salió lesionado tras un golpe– llevan a que este Barcelona esté imponiendo diferencias notorias con sus rivales. En la Liga ya sacó tres puntos (que pueden ser seis en pocos días cuando juegue el partido pendiente con Sporting), es candidato de hierro en la Champions, en la Copa del Rey ya sacó sin duda el pasaje a su primera final del año, más allá de lo que pueda ocurrir en la vuelta. Y la segunda triple corona consecutiva, hazaña jamás lograda en la historia del fútbol europeo, no parece nada descabellada. Más bien, parece lo más probable.

Ayer Suárez volvió a asombrar con goles de todos los colores, para reforzar el concepto del jugador que es: en el área chica, en el área grande, de tiro cruzado, de cabeza. Fue su primer póquer en Barcelona. Y además, una asistencia para uno de los tres goles de Messi. Una tarde que elevaría al tope del fútbol mundial a los delanteros de cualquier otro equipo, pero que se está convirtiendo en costumbre para el mejor tridente del planeta.

Luis Suárez está haciendo incurrir a los periodistas del mundo en el mismo mal al que somete Lionel Messi: la aniqulilación de objetivos para describir sus actuaciones.

Ya es integrante del tridente fantástico. Ya es un asesino insaciable. Ya es un goleador en el momento más dulce de su carrera. Ya es un luchador capaz de levantarse de incontables golpes. Ya es el amigo de Messi. El compinche de Neymar. El que toma mate con Mascherano. El que mete goles en los partidos difíciles. El que salta a defender a sus compañeros, recibe dos fechas de sanción, vuelve como si nada y anota más goles que antes.

Ya era uno de los candidatos de hierro al Botín de oro, con 31 goles en 32 partidos. Pues bien, ayer hizo trizas ese dato, con 4 goles en la goleada ante Valencia 7-0 por el partido de ida de la Copa del Rey, que lo llevan bien por arriba del promedio de un gol por partido.

Pero por sobre todo, en esa sinfonía perfecta que tocan con Messi y Neymar –que ayer salió lesionado tras un golpe– llevan a que este Barcelona esté imponiendo diferencias notorias con sus rivales. En la Liga ya sacó tres puntos (que pueden ser seis en pocos días cuando juegue el partido pendiente con Sporting), es candidato de hierro en la Champions, en la Copa del Rey ya sacó sin duda el pasaje a su primera final del año, más allá de lo que pueda ocurrir en la vuelta. Y la segunda triple corona consecutiva, hazaña jamás lograda en la historia del fútbol europeo, no parece nada descabellada. Más bien, parece lo más probable.

Ayer Suárez volvió a asombrar con goles de todos los colores, para reforzar el concepto del jugador que es: en el área chica, en el área grande, de tiro cruzado, de cabeza. Fue su primer póquer en Barcelona. Y además, una asistencia para uno de los tres goles de Messi. Una tarde que elevaría al tope del fútbol mundial a los delanteros de cualquier otro equipo, pero que se está convirtiendo en costumbre para el mejor tridente del planeta.

Cifras
35
goles. Lleva Suárez en 33 partidos, superando por primera vez el promedio de uno por encuentro. El año pasado anotó 25 en 43.

19
Goleador de Liga. Además suma 5 en Liga de Campeones, 5 en Copa del Rey (goleador), 5 en el Mundial de clubes (goleador) y 1 en Supercopa de Europa.

27
Partidos sin perder. Lleva Barcelona, a uno del récord del equipo de Guardiola en 2010-2011.

0,81
Promedio en Barcelona. En las dos temporadas lleva 60 goles en 73 partidos, cerca del promedio de Ronaldo (0,95 por 47 en 49), el centrodelantero más efectivo en los últimos 30 años de Barcelona.

El primero
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El segundo
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El tercero
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El cuarto
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