Stepanek se vistió de héroe otra vez

Retuvo la corona. La Copa Davis volvió a quedar en manos de República Checa tras el triunfo frente a Serbia por 3-2; el veterano Radek Stepanek fue el encargado de sentenciar la serie en el quinto punto, igual que en 2012

Si bien el rival de ayer no presentaba la misma dificultad que pudo significar el español Nicolás Almagro en la final de 2012, el checo Radek Stepanek se puso nuevamente el traje de héroe en la final de la Copa Davis para que su país pudiera retener la ensaladera de plata.

República Checa consiguió así su tercer título y esta vez dejó con las manos vacías nada menos que a Serbia, encabezada por Novak Djokovic, pero que ante la baja de su segundo singlista, Janko Tipsarevic, debió enfrentar el reto con el joven, casi desconocido, Dusan Lajovic.

Más allá de que el punto de ayer fue el que terminó con la contienda la inflexión en la serie estuvo, como era de esperar desde que se presentaron los equipos, en el partido de dobles jugado el sábado, donde República Checa consiguió un punto vital.

Porque tanto en la primera jornada como en la de última, ayer, se dio la lógica. Así, Djokovic sumó los dos puntos para Serbia (ante Stepanek y Tomas Berdych), mientras que ambos checos no tuvieron piedad con Lajovic y se quedaron con ambos puntos en sets corridos.

Entonces, la serie, la final y el título, quedó prácticamente reducido a lo que pasara el sábado en el dobles. Allí se podía pensar en un partido parejo, porque la dupla Berdych-Stepanek llegaba con una sola derrota en 14 partidos de Copa Davis, pero del lado de Serbia estaba el veterano Nenad Zimonjic, de 37 años, número 13 del mundo.

Pero nada hizo mella en los checos y sumaron su tercera victoria en tres encuentros de dobles frente a los serbios.

Con el encuentro 2-1 a favor, República Checa salió el domingo a la cancha a arruinarle la fiesta a los locales. A primera hora Djokovic estiró la agonía al vencer a Berdych, pero en el final Stepanek terminó la obra que bocetó el sábado con un contundente 6-3, 6-1, 6-1.

De esta manera, los checos se quedaron con la tercera ensaladera y dejaron a Serbia con una sola conquista en su historia.

Berdych volvió a sustentar con su juego al equipo campeón, pero Stepanek no hizo menos. Ambos consiguieron los mismos puntos antes el segundo singlista rival y jugaron juntos el dobles, pero Setpanek tendrá una página aparte, porque se convirtió en el tercer jugador en la historia en ganar dos veces la Copa Davis definiendo la serie. Además, lo hizo de forma consecutiva.

A su lado, en esa selecta nómina están nada menos que el británico Fred Perry y el francés Henry Crochet.

Otro dato estadístico para Stepanek es que se convirtió en el jugador más veterano en ganar un quinto punto en una final de Copa Davis, pues el checo cumplirá 35 años el próximo 27 de noviembre.

En lo tenístico, el campeón tuvo el dominio de principio a fin. La experiencia pudo mucho más que la juventud de Lajovic, cuya mejor clasificación en el ranking de la ATP ha sido 114 en el mes de junio. Cuenta con tan solo cuatro partidos en el Tour y todos ellos con derrota: en los ATP 250 de Buenos Aires, Viña del Mar y Umag; y en el ATP 500 de Acapulco.

El checo presionó desde el fondo y subió a la red cuantas veces quiso para hacerse de los puntos y acercarse al triunfo, que selló con un saque y volea que desató la alegría de miles de compatriotas que llegaron hasta Belgrado.

Atrás quedó una operación de hernia a principios de año, lo que le impidió jugar la primera ronda de Copa Davis. Pero tras duros meses de entrenamiento, Stepanek se puso en forma y demostró una vez más su tesón, ese que lo caracteriza adentro de la cancha.

Esta vez polemizó menos con el público, pero no dejó de mostrar su tenis desfachatado, haciendo fácil cosas difíciles y, por momentos, divirtiéndose dentro de la cancha como si se tratara de un entrenamiento o una exhibición.

Es un jugador de alta calidad, fiel a un estilo, a ese que no da una pelota por perdida y que siempre obliga al rival a jugar una o dos bolas más para ganar el punto.

Sobre el fin de semana que lo volvió a consagrar junto Berdych, su compañero de mil batallas, Stepanek dijo: “Creo que he jugado al máximo nivel de mi vida”.

Tras el triunfo pidió a la prensa que lo dejaran saborear haber revalidado el título.

En la misma línea, Berdych se despachó con una muestra de su carácter cuando le preguntaron si pretendía buscar el triplete en 2014: “Los del Titanic se preguntaban qué iban a hacer en Nueva York. Ahora es momento para relajarse. Tenemos la cabeza llena”.

República Checa volvió a festejar y volvió a tocar el cielo con las manos. l




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