Sorpresa: Cuevas perdió en el debut de Umag

El uruguayo, 20° ATP, cayó ante el portugués Gastao Elias, 72 del mundo, en segunda ronda, en el final de la temporada de polvo de ladrillo

El uruguayo Pablo Cuevas cayó 6-3, 3-6, 6-7 (7) ante el portugués Gastao Elias, 72 del mundo, en su debut en el ATP 250 de Umag, donde era el primer cabeza de serie y estrenaba el puesto 20 del mundo, conseguido la semana pasada.

La raqueta N°1 del Uruguay pierde así 90 puntos en el ranking mundial, en lo que además era el cierre de la temporada ATP sobre polvo de ladrillo, antes de pasar al cemento de EEUU en agosto y setiembre y a la carpeta techada de Asia y Europa en octubre y noviembre.

Cuevas no jugó bien, y no pudo aprovechar una ventaja de un set a favor. Cometió muchas doble faltas (11 contra 0 de Elías) y 3 aces, cifras muy bajas para lo que acostumbra.

El uruguayo estuvo contra las cuerdas cuando Elias le quebró en el 4-3 y se puso 5-3 para sacar para partido, gracias a un gran juego de devolución del portugués, aunque allí Cuevas mostró uno de sus mejores momentos y quebró. Estuvo 0-30 en el 6-5 con el saque de Elias, pero los errores no forzados –una constante de todo el partido- le impidieron llevarse el partido. Durante varios momentos a Cuevas le faltó más agresividad y movilidad, como se auto recriminó en algunos pasajes del encuentro.

En el tiebreak ambos tuvieron varias chances de match point, pero una doble falta del uruguayo le terminó dando el partido al portugués, que se anota una enorme victoria.

Terminada la temporada de polvo de ladrillo, ahora para Cuevas se viene el Masters 1000 de Toronto, primero de la serie de cemento y que le servirá de preparación para los Juegos Olímpicos, uno de los grandes objetivos del salteño en este 2015, que también será sobre cancha rápida entre el 4 y el 14 de agosto.

El desafío de Cuevas ahora será cambiar el chip para lograr buenos resultados sobre cancha rápida, algo que le ha faltado a lo largo de su carrera. El año pasado a eso le agregó un momento de cansancio físico y mental, que lo llevó a despedirse rápido del US Open. Este año varió la planificación, tuvo más momentos de descanso –incluida su no participación en Copa Davis, y en los torneos de la semana previa a Roland Garros, y el hecho de no jugar Interclubes-, además de irse con su familia a la gira Europa, que lleva más de un mes y que incluyó la final del ATP de Nottingham.

Precisamente, ese buen torneo sobre césped es una señal de que el uruguayo tiene tenis y recursos –su potente saque y su movilidad, en primer lugar- para cambiar su historia sobre cemento.