Sombras de la guerra: la historia de cómo el básquetbol dividió a Serbia y Croacia

Se enfrentan hoy por primera vez en un Juego Olímpico, con el trasfondo de la sangrienta guerra de los Balcane
Los Juegos Olímpicos tienen estas cosas. De vez en cuando, la política inevitablemente se cruza, porque por más discurso olímpico neutral, al estar todos los países del planeta reunidos en 32 deportes, algún cruce geopolíticamente caliente siempre está a la vuelta de la esquina. Pasó hace pocos días, cuando un judoca egipcio se negó a saludar a un rival israelí -luego fue expulsado-, o cuando el Comité Olímpico Serbio llamó a no competir contra rivales de Montenegro, mientras el primero se niega a reconocer la independencia del segundo.

Pero el choque de hoy es especial. Porque el duelo Serbia-Croacia en básquetbol atraviesa la historia misma de la rivalidad de dos países que una vez fueron parte de uno solo, hasta que la guerra de los Balcanes destrozó la región y dejó heridas que aún hoy están lejísimos de curarse. El deporte naranja es el más importante en ambos países, y por eso la idiosincrasia nacional se traslada allí.

El deporte jugó su rol, si no en la guerra, en la alimentación de los odios en aquel conflicto sangriento, la última guerra en territorio europeo. En mayo de 1990 se desató una gigantesca batalla campal en el partido de fútbol entre Estrella Roja de Belgrado y Dinamo Zagreb, en la que la Policía tomó partido por los serbios, ocasionando las primeras muestras empíricas de que la unidad yugoslava pendía de un hilo.

La pelea de hermanos

Yugoslavia 1990

Pero más famosa aún, y más poderosa desde lo simbólico, fue la escena del Mundial de Argentina 1990, en agosto. Yugoslavia derrotaba 92-75 a Unión Soviética en la final y se proclamaba campeón mundial por tercera vez en su historia. Los jugadores se unieron en un festejo y cuando todo era felicidad un hincha bajó de la tribuna con una bandera de la entonces ya independentista Croacia. Vlade Divac, uno de los serbios del estelar quinteto titular, evitó que la bandera llegara al grupo. Se la sacó al hincha y se la tiró, y volvió al festejo bajo la bandera yugoslava que agrupaba entonces lo que ahora son seis naciones: Serbia, Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Macedonia y Montenegro.

Drazen Petrovic, croata, era una de las estrellas de aquel joven equipo, y uno de los mejores amigos de Divac. Cuenta Divac en el documental de ESPN Once Brothers (Una vez hermanos) que en un primer momento Petrovic no le dio importancia al hecho, pero una vez vuelto a casa, la indignación de los suyos por lo que entendían que era un insulto a la bandera croata lo llevó a pelearse con su amigo. Según Divac –quien dirige ese documental- su intención nunca fue insultar a Croacia, sino no dividir a un plantel en su hora más feliz.

Aquel inolvidable equipo yugoslavo tendría una alegría más en el Europeo 1991, pero fue ya sin Petrovic, que nunca volvió al equipo. Pero mientras la selección unida brillaba, el país estaba a punto de estallar. De hecho, la paz se terminó antes incluso que aquel equipo fuera campeón: pocas horas antes de las semifinales, Eslovenia declaró su independencia y Jure Zdovc fue obligado por el gobierno a dejar el equipo yugoslavo, bajo amenaza de ser considerado traidor.

Finalmente, la guerra de los Balcanes estalló. Además del drama que despedazaba al país, a nivel deportivo Yugoslavia veía como se disolvía uno de los mejores equipos de la historia, quizás el único capaz de desafiar al Dream Team de EEUU que nació en 1992. Petrovic y Divac, junto a otros monstruos como Dino Radja o Toni Kukoc, se fueron a EEUU a brillar en la NBA. Pero los dos amigos y más talentosos del grupo nunca se volvieron a saludar. En 1994, mientras estaba en la cresta de la ola, Petrovic falleció en un accidente de auto, y la reconciliación nunca se dio, de la misma manera que sus países mantienen un profundo rencor, más allá del tratado de paz firmado en 1995.

Con el tiempo, Croacia y Serbia (con las diferentes denominaciones que ha tenido en los últimos años- se cruzaron por Europeos y Mundiales -la última fue en el Mundial 2010 y terminó en victoria de Serbia 73-72), pero nunca por Juegos Olímpicos. Los duelos en fútbol han sido un poco más frecuentes –se enfrentaron en la Eliminatoria al Mundial 2014 bajo fuerte custodia policial-. Y aunque sea lejos de la zona de tensiones, aunque no haya tantos fanáticos presentes y aunque el tiempo ha hecho que el odio ya no esté tan a flor de piel, el partido de esta noche será una pieza de historia.

El documental

El mensaje de Divac en su documental Once Brothers (parte de los ESPN Series que se pueden ver regularmente en esa cadena) apela a la amistad rota con su amigo Dazen Petrovic, y a un viaje de retorno a Croacia para charlar y saldar deudas pendientes con los padres de Petrovic, como trasfondo de una pendiente reconciliación entre ambos pueblos.

Las figuras destacadas

Varios NBA
Las figuras más destacadas de Serbia son Nikola Jokic (Denver Nuggets), Boban Marjanovic (Detroit Pistons) y el capitán Milos Teodosic (CSKA). Del lado croata destacan Bojan Bogdanovic (Miami Heat), Darjo Saric y Mario Hezonja (Orlando Magic).

Diferentes momentos
Croacia llega primero, Serbia cuarto
Los croatas terminaron primeros en su grupo, tras ganarle a España, Brasil y Lituania y caer ante Argentina y Nigeria. Serbia venció a Venezuela y China y cayó anteEEUU, Francia y Australia.