Sin Rory, varios candidatos

British Open. Spieth y Fowler parten como favoritos, con la incógnita de cuál será el estado de forma de Tiger Woods
La ausencia del número uno del mundo, el norirlandés Rory McIlroy, en la 144 edición del Abierto Británico de golf que se disputa desde hoy en el histórico recorrido de Saint Andrews (Escocia) centró la atención en las estrellas estadounidenses, como los jóvenes Rickie Fowler y Jordan Spieth.

McIlroy, que iba a defender su título de 2014, se lesionó los ligamentos del tobillo durante un partido de fútbol con amigos hace unos días. El abandono de Rory ha acabado con la expectación de un duelo intercontinental y los británicos e irlandeses, que han conquistado su propio Open en 39 ocasiones, tendrá que confiar en las posibilidades del inglés Justin Rose, número ocho del mundo.

"Mi historial en The Open no es bueno y estoy intentando arreglarlo durante los próximos cinco años", dijo Rose, que conquistó el Abierto de Estados Unidos en 2013 y parece más cómodo en recorridos del continente americano, aunque ganó el Abierto de Escocia 2014.

El estadounidense Rickie Fowler viene de conquistar el Open escocés de este año, que precede al Abierto británico y puede ser un presagio del resultado en Saint Andrews. "Quería volver aquí y empezar a jugar en links", dijo Fowler, a pesar de que el mes pasado cosechó uno de los peores resultados de su carrera en el recorrido tipo links de Chambers Bay, sede del Abierto de Estados Unidos, en compañía de Tiger Woods.

Tiger parte con la ventaja de conocer el campo muy bien, después de sus dos victorias en 2000 y 2005 en Saint Andrews, y afirma que ha recuperado la forma física y el swing. "Siento que mi cuerpo se ha recuperado de la operación del año pasado. También he cambiado mi swing y ha sido un doble desafío que he tenido que superar al mismo tiempo", dijo Woods.

Por su parte, con tan solo 21 años, Jordan Spieth, considerado una versión refinada del "Tigre", parte como favorito y aspira a conquistar el Gran Slam (los cuatro grandes del año), tras ganar el Masters de Augusta y el Abierto de Estados Unidos de 2015.

"Yo también voy a jugar los últimos dos grandes, así que ya veremos", dijo el también estadounidense Dustin Johnson, que estuvo a punto de disputar el desempate contra Spieth en el US Open y va a ponérselo difícil al apacible tejano.

"Saint Andrews y Augusta son mis dos sitios favoritos en el mundo", dijo Spieth, que viene de ganar por segunda vez el torneo John Deere del circuito estadounidense y está cerca de arrebatarle el primer puesto del ránking a McIlroy.

Entre los aspirantes a la victoria también destaca el sudafricano Louis Oosthuizen, que ganó el Abierto británico en 2010, la última vez que se disputó en Saint Andrews, con una diferencia de siete golpes.

Oosthuizen viene de realizar la hazaña de remontar un resultado de siete golpes sobre el par en la primera jornada del Open de Estados Unidos, para terminar entre los primeros. "Espero que la primera ronda sea mejor", dijo el sudafricano.

Para la primera ronda en el recorrido Saint Andrews, que a diferencia del resto de sedes de Grandes, se ha acortado con respecto a ediciones anteriores, se esperan condiciones climáticas benignas. Sin embargo, la lluvia y el viento pondrán a prueba la actitud de los mejores golfistas del mundo a partir del viernes.

"Me parece divertido. Si quisiéramos buen tiempo siempre jugaríamos en California. Aquí hay que llegar lo más positivo posible", dijo Jordan Spieth.