¿Siguen o no? La situación de cada DT para el Clausura

Pese a que muchos profesionales estuvieron en duda por los malos resultados o el juego desplegado, la mayor parte de los clubes apostó por la continuidad de sus entrenadores para cerrar la temporada
Entrenador, profesión difícil si las hay en Uruguay y el mundo. Si gana y el equipo juega mal es criticado. Si pierde entrará en la picota y su trabajo siempre en duda. Si mete cambios y no se da el resultado fue porque los hizo mal. Si apela a modificaciones y el que entró hizo un gol, se dirá que realizó bien los cambios. Conclusión: todo se mide en función de los resultados.

Alguna vez lo comentó el técnico de la selección uruguaya Oscar Tabárez: "La otra vez se lo escuché decir a Sergio Markarian, no hay ningún proyecto de selecciones nacionales que salga adelante sin un gran impulso directriz. Los proyectos deben ser de los dirigentes, los entrenadores estamos para llevarlos adelante, no podemos imponerlos, es imposible".

En ese sentido Sergio Markarian expresó: "Hay un ámbito de decisión de políticas deportivas que los dirigentes no han asumido. A un entrenador no se le dice: queremos de usted tal cosa, las políticas son estas, manéjese dentro de estas políticas... No, se le contrata; haga lo que pueda. El entrenador decide las cosas que no son de su ámbito. Y a veces hay terceros participantes que inciden en las decisiones".

En consecuencia, no es sencilla la tarea. Se podrán tener intenciones, proyectar juveniles, apostar a un plan de trabajo, firmar un contrato por dos o tres temporadas. Pero bastará que pierda tres partidos seguidos para que la tribuna termine ejerciendo presión y se termine el amor.

De un tiempo a esta parte, en el fútbol uruguayo se fue adquiriendo conciencia de la conveniencia de apostar a un plan de trabajo e intentar dar el tiempo suficiente para desarrollarlo.

Por eso no sorprende que, de cara al torneo Clausura, la mayor parte de los equipos apueste por la continuidad de los profesionales que están al frente de sus planteles.

Muchos salvaron su pellejo con resultados. El ejemplo más claro es Pablo Bengoechea, quien puso en juego su cargo cuando cayó humillado por River Plate en el Centenario. Pero lo cierto es que ganar el Apertura le significó renovar el crédito.

Otro tanto ocurre con Gustavo Munúa. El equipo arrancó ilusionando pero se pinchó. Sin embargo, se le respetará el contrato por entender que en buena parte del torneo se jugó bien.

Otro tanto ocurre con Juan Tejera (Defensor Sporting), Juan Ramón Carrasco (de quién se espera que su River explote en el Clausura), Luis González (que fue a dar una mano en Danubio y se quedó) y Jorge Giordano, que está al mando de un proyecto en Juventud de Las Piedras.

Pero hay otros que están duda, como Rosario Martínez, que se niega a firmar un contrato por seis meses, Julio César Antúnez que espera que El Tanque se ponga al día con los salarios y Eduardo Acevedo que no firmó contrato.

Wanderers confirmará a Gastón Machado y otro tanto ocurrió con Villa Teresa que le brindó seguridad a Vito Beato, que estuvo en duda por los resultados del Apertura.

Referí presenta un detallado informe sobre quiénes serán los encargados de conducir a los equipos en el torneo Clausura.

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