"Si una mujer me pregunta ¿otra vez viendo fútbol?, le saco la roja"

Los secretos de Gerardo Pelusso, un técnico que no gusta, pero gana títulos
El entrenador uruguayo Gerardo Pelusso puso su nombre en lo más alto del fútbol continental al ganar la Copa Sudamericana con Independiente Santa Fe de Colombia. Es el primer título internacional de su carrera y el más importante que ha logrado en su extensa trayectoria.

Cuando llegó al equipo de Bogotá dejó bien en claro su filosofía como técnico. "No me voy a ganar el cariño de la hinchada de Santa Fe tirándole besitos a la tribuna; me la gano con resultados", dijo.

Y así fue. Con el resultado por encima de todo y con un estilo efectivo, cuestionado por los paladares que prefieren propuestas vistosas y entretenidas; pero aplaudido por quienes, como él, consideran que el triunfo es lo único que importa, el floridense levantó la Sudamericana.

Los dos partidos de la definición ante Huracán fueron un claro ejemplo. Jugados con los dientes apretados y sin goles en 210 minutos, por lo que se fue a los penales, allí donde el "León" de Santa Fe se impuso.

"Al final del camino, lo que más me gusta a mí es ganar", había advertido Pelusso también en su presentación. Y cumplió.

Un título que le costó
La trayectoria de Pelusso en torneos internacionales comenzó en Cerro, con la histórica participación en la Libertadores de 1995. También disputó la principal copa continental con Danubio y Nacional, así como con Alianza Lima y Universidad de Chile.

Con los tricolores llegó a semifinales en 2009 y sufrió una eliminación que, según dijo, fue por "los sinvergüenzas de (el expresidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Julio) Grondona", los que, según él, autorizaron el préstamo de Rolando Schiavi a Estudiantes para poder jugar ante los albos en esa instancia.

Luego, en 2010, con la "U" también quedó a un paso de la final.

Ahora, con Independiente Santa Fe, tuvo su primera definición internacional y la ganó, con lo que suma una copa continental a su nutrido palmarés de campeonatos locales: los Uruguayos que ganó con Danubio y Nacional, en 2004 y 2009, respectivamente, así como los títulos que ganó en Perú con Alianza Lima en 2006 y en Paraguay con Olimpia en 2011.

El entrenador venía de años magros en su carrera. No le fue bien con la selección paraguaya y en su último paso por Nacional se fue mal tras haber perdido el clásico por 5-0.

Tras ese traspié se tomó un período sabático y a mitad de este 2015 surgió la opción de Santa Fe, equipo que en los últimos años se había posicionado entre los más fuertes de Colombia.

La adaptación

El camino en la Sudamericana no fue fácil. Tuvo que sortear duros escollos como Nacional, lo que al técnico le significó un duro recibimiento en el Parque Central por parte de los hinchas, molestos por la derrota que había padecido ante Peñarol, Emelec de Ecuador e Independiente de Avellaneda.

También debió adaptar a sus nuevos jugadores, formados bajo la escuela colombiana del buen trato de la pelota, a su propuesta.

"No nos interesa quitarles esa alegría por la pelota, pero le hemos dado otras cosas al plantel", explicó ayer a Las voces del fútbol. Prueba de ello fue al gran rendimiento de sus zagueros centrales, Yerry Mina y Francisco Meza, quienes fueron claves en el equipo y, según destacó el DT, en esta copa no recibieron goles de pelota quieta, uno de los tradicionales flancos débiles de los cafeteros.

El entrenador también le puso otros toques a su equipo: dinámica, garra, peligro en las pelotas quietas a favor y efectividad en el arco rival, si bien reconoció que sus delanteros padecieron una sequía en las últimas instancias.

"Ha sido durísimo estas últimas semanas porque hemos estado disputando finales en el fútbol local y preparando la final de la Sudamericana. El equipo lo ha dado todo, ha demostrado que tenía el fútbol y el coraje para imponerse ante un grandioso rival", dijo tras ganar la final, quejándose del duro calenadario del torneo colombiano, que lo hizo jugar partidos cada tres días.

En su Florida natal, dicen que Pelusso es un fiel representante del estilo que pregonó el también floridense Mario Patrón, del que han tomado conceptos otros coterráneos suyos como Jorge Giordano, Mauricio Larriera, Mario Viera y Rosario Martínez, quien, si bien es oriundo de Santa Lucía, tuvo formación en esas canchas y es cercano al flamante campeón.

Obsesivo por el fútbol, al punto de que decidió divorciarse porque considera que es mejor vivir solo para realizar su trabajo (ver frases), a los 61 años el entrenador vuelve a estar en la cima y, sin dudas, irá por más copas.

El que me quiera tocar el fútbol está frito y para eso hay que vivir solo. Yo me encierro un viernes a la noche a ver todos los partidos que pueda y si llega una mujer y me dice: ¿otra vez viendo fútbol?, le saco tarjeta roja"
"No me voy a ganar el cariño de la hinchada de Santa Fe tirándole besitos; me la gano con resultados"
Gerardo Pelusso
El que me quiera tocar el fútbol está frito y para eso hay que vivir solo. Yo me encierro un viernes a la noche a ver todos los partidos que pueda y si llega una mujer y me dice: ¿otra vez viendo fútbol?, le saco tarjeta roja" "No me voy a ganar el cariño de la hinchada de Santa Fe tirándole besitos; me la gano con resultados" Gerardo Pelusso

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