“Si te gusta salir tenés que ser el primero para entrenar”

El DT de Danubio reveló que su método es ser “compinche de los jugadores” y que el que salga a divertirse tendrá que ser el primero a la hora de entrenar

Usted reveló que es compinche de los jugadores, ¿en qué?
En todo, menos en salir obviamente (risas), en todo. Trato de que no sea como en la época en la que uno jugaba y el técnico estaba allá arriba, intocable, y el jugador sumiso a lo que pudieran decirle. Nosotros nos preocupamos continuamente no solo en lo futbolístico sino hablando por problemas personales que puedan llegar a tener. Cuando hay asados estamos a la par de ellos haciendo bromas. Y lo bueno es que cada uno sabe dónde están las pautas y desde el respeto se puede ser tranquilamente como somos nosotros.

¿Y cuáles son esas pautas?
El respeto sobre todo. Siempre tiene que haber un respeto porque no dejo de ser el entrenador y por algo estoy acá. De ahí en adelante, si las cosas están claras, es imposible que estén mal.

Y bajo estas pautas, ¿cómo se marcan los límites?
Cuando llegamos a los clubes en la primera charla siempre ponemos el límite que tiene cada uno. Y el límite pasa por el respeto. Ellos saben que pueden contar con nosotros para lo que sea y saben lo que pueden hacer. Los límites se los ponen ellos y nosotros.

¿Qué lo llevó a esta forma de conducirse porque no es muy común en los entrenadores?
Después de haber jugado 22 años profesionalmente me encontré con muchos técnicos que en ese momento eran como una cosa intocable y me tocó con otros que eran compinches con el jugador, y opté por esta manera. Si uno va de frente con el jugador, el jugador tiene claro cuales son las pautas que tiene que tener por lo que se puede ser tranquilamente de esta manera. Muchas veces nosotros como cuerpo técnico les preguntamos a ellos como se sienten con tal o cual sistema táctico o si están cómodos en la posición. Uno como jugador ve de adentro cosas que de pronto el entrenador no las ve y los jugadores solucionan problemas en el campo.

¿En qué no le pueden fallar los jugadores?
Hay una cosa en la que para nosotros como cuerpo técnico no pueden fallar:  nunca se pueden resignar. Porque estamos convencidos que van a jugar, que van a correr como locos, pero no pueden resignarse y ni dejar de meter, pero meter bien, no la típica patada de la época nuestra. Hay algo que no se puede resignar nunca en este equipo y es la garra que tienen que tener.

En la primera charla con el plantel, ¿en qué ponen especial énfasis, en la comida, en el descanso, en las salidas?
Tengo un dicho del Chongo Escalda, al que tuve como ayudante de campo de Cata Roque, que decía que el jugador es un ser humano y no podés coartarle la posibilidad de que salga. Se divierte porque tiene que tener un espacio de esparcimiento en su mente. Tengo una frase que me quedó grabada. El Chongo venía y te decía: ‘M’hijo, guapo de noche, guapo de día’. O sea, a vos te gusta salir, al otro día tenés que ser el primero a la hora de entrenar. Acá se repite lo mismo. La verdad, no sé si salen o no, están en todo su derecho y mientras se cuiden para los entrenamientos y los partidos no me molesta. Inculco el respeto a la profesión también.

¿Por ejemplo?
Hoy la profesión no es la misma que teníamos hace un tiempo atrás porque hay un montón de condimentos que son distintos. Antes el jugador de fútbol era solo para ser jugador de fútbol, pasabas mirando partidos por televisión. Hoy son contados con los dedos de una mano los jugadores que realmente miran fútbol, con esto de la Play Station, y todas esas cosas, es medio difícil que miren partidos.

¿Se habla del tema de las salidas, por ejemplo que lo hagan en días que no influyan en los partidos?
No. Hacemos hincapié en el cuidado. Hemos tenido en algún momento algún caso de jugadores que no llegaron del todo bien, y la realidad es que es corta la carrera de uno. Hoy, en Danubio, tenés un torneo bueno y podés pegar el salto a cualquier lugar. Entonces es muy de tonto, muy de boludo no aprovechar el club donde estás.

¿Cuánto lo marcó el partido del Apertura contra Rentistas, porque en ese momento había gente que gritaba desde la tribuna que se fuera?
Que me fuera no, me gritaban que era un bocón. Y la verdad lo dije en aquel momento, si como hincha de Danubio viene un entrenador y me dice que va a salir campeón, en vez de decirle bocón lo tendría que felicitar. En aquel momento dije, desde la primera fecha, que íbamos a salir campeones, y se terminó cumpliendo. Eso que dije me lo dio el convencimiento de mi plantel. Y eso fue un clic. Luego de ese partido, en lugar de darle libre a los jugadores tuvimos una charla de una hora y media, muy extensa, y muy rica. Se arreglaron un montón de cosas y el equipo se levantó.

¿Por qué afirma que tiene el mejor plantel del Campeonato Uruguayo?
Porque hoy los números así lo dicen. Con este plantel tenemos más del 70% de los puntos ganados desde que llegué. Hay jugadores que están marcando diferencias abismales como Mayada, Nacho González, Emiliano Veláquez, que lo estamos disfrutando, Salvador Ichazo, con la valla menos vencida, Jonathan Álvez, que no hay un punta como él en el mercado local, un buen volante central como Porras y muchos más. Hoy cuando terminó el entrenamiento fuimos a hablar con los jugadores de Tercera división y les dije que no claudicaran en el trabajo porque los estamos mirando continuamente, porque cualquiera de ellos, si falta un jugador de Primera, está en condiciones de jugar. Los veo en los entrenamientos y me guío por el día a día. Yo tengo un plantel que no es practiquero, tenemos un plantel de partidos. 

Entrevista a Leonardo Ramos, director técnico de Danubio

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