"Si no llegaba a la final no sé cómo me iba a mantener"

El saltador reveló que le preocupaba obtener un buen resultado para mantener el apoyo económico

Enviado a Río

Una vez más tranquilo pese a haber sacudido la empolvada historia del deporte uruguayo y satisfecho por el sexto puesto obtenido en la final de los Juegos Olímpicos de Río, Emiliano Lasa charló en zona mixta con los medios uruguayos de la final del salto largo, del sufrimiento de haber tenido que abrir la prueba y de la incertidumbre que le genera mantener su costo de vida en Brasil donde entrena en el mejor centro de alto rendimiento de Sudamérica con un DT de referencia mundial como Nelio Moura.

¿Cuáles son sus primeras sensaciones tras este logro histórico?

Estoy contentísimo, satisfecho con este resultado, para mí era un sueño meterme en la final y escalar la mayor cantidad de puestos posibles; el sexto puesto es muy importante y ganarme un diploma olímpico me pone muy contento.

¿Cambió mucho la prueba teniendo que abrirla con el primer salto?

Sí, se hizo difícil, más que nada en el tercer salto que tuve que esperar a que todos saltaran estando en el octavo puesto, a la uruguaya, teniendo que sufrirla contra grandes saltadores que saltan ocho metros, la sufrí bastante también porque en esos primeros tres saltos no me sentí bien, pero después mejoré, me sentí mejor en la corrida y ahí pude hacer el salto de 8,10m.

¿Sintió presión en algún momento?

No, estuve tranquilo, no sentí mucha presión porque estaba dando lo máximo de mí.

¿Qué pasaba por su cabeza en esos últimos saltos donde lo podían eliminar de los ocho primeros?

Se me hizo difícil pero por suerte se dio todo bien y eso me motivó mucho para poder meter ese buen salto (8,10m).

¿Superó el resultado final las expectativas con las que llegaba a los Juegos?

Puede ser, porque el objetivo principal era ser finalista y esto es más porque me metí entre los ocho y este sexto lo supera. Si bien se me pasó por la cabeza la medalla estoy más que contento y esto es un gran logro.

¿Qué sintió con tantas banderas en las tribunas y la familia tan cerca en el estadio?

Fue fantástico, algo muy lindo.

¿Cuándo el tercer puesto quedó en 8,20m pensó que igual podía llegar a pelear una medalla?

Lo miraba y me decía: 'Es posible, si meto un gran salto me puedo meter ahí', pero es una competencia de primer nivel, todos son grandes saltadores e hice lo pude. Además hay que pensar cómo vengo, la progresión que he hecho y que vengo mejorando de a poco y que en mi primer Juego Olímpico entré en la final lo que es un gran logro.

¿Proyecta en algún momento saltar en 8,30m?

Si. Vengo mejorando año a año, espero seguir haciéndolo. Ahora hay que trazar nuevos objetivos.

¿Como cuáles?

El Mundial del año que viene, seguramente ahora tenga algunas competencias en Europa, es muy posible estar en la final de la Liga de Diamante por ser finalista olímpico, eso me abre muchas posibilidades, y más a futuro hay que empezar a planificar Tokio 2020.

¿Qué cosas se pueden mejorar en materia de su estructura de trabajo como para mejorar?

Estoy bien en Brasil, tengo lo que preciso, lo que más me preocupaba era meterme en esta final porque si no no iba a poder seguir en Brasil; si no llegaba a la final no sé cómo me iba a mantener. Espero con este resultado tener un buen apoyo, que pueda estar tranquilo en Brasil, entrenando y con la cabeza en Tokio.

¿Por qué no iba a poder quedarse en Brasil?

Porque es caro. Alquilo un apartamento con mi novia en un lugar cerca del centro de alto rendimiento en una zona costosa, me pago la alimentación, los suplementos, los masajes, a veces le ando pidiendo prestado a mis viejos justamente para los masajes. Son muchos gastos.

Usted hoy le gana a todos los atletas de Brasil en su prueba, ¿ellos están en la misma situación?

No. Allá hay atletas con becas estatales que rondan los $ 70 mil mensuales y otros que tienen necas del ejército por $ 30 mil que a veces se suman. Tienen cubierto lo básico, tienen auto... Otras comodidades.

¿Y usted que clase de apoyos ha tenido?

La beca IAAF de 2013 a 2014 que consistía en alojamiento, comida más un viático que eran unos $ 1.500. Cuando se me terminó fue complicado y tuve que irme a vivir con mi novia a un apartamento, a una zona cara porque queda cerca del centro de alto rendimiento. Después, cuando gané la medalla de plata de los Juegos Odesur 2014 me dieron una beca de Fundación Deporte Uruguay (US$ 500) hasta los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 donde gané bronce. Ahí esa beca terminó y me dieron la beca completa del Comité Olímpico Uruguayo (US$ 1.000 en noviembre de 2015). Ahora tengo la beca del Ministerio de Defensa que es lo más seguro que tengo de cara a futuro. Espero sumar ahora más apoyos para estar tranquilo en Brasil y que empresas privadas apuesten por los deportistas. Tengo a Nike que me da ropa y antes de los Juegos se sumó Directv.

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