Según especialistas, reclamo de jugadores es justo pero se excedieron al boicotear sponsors

Referí consultó a tres especialistas para analizar la movida de los jugadores por sus derechos

Los jugadores de la selección uruguaya de fútbol pasaron de la palabra a la acción. Después de emitir comunicados reivindicando sus derechos de imagen en el marco de las negociaciones de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) y Tenfield comenzaron a mover sus fichas. El lunes se presentaron al entrenamiento sin marcas de auspiciantes en sus remeras –solo con el logo de Puma, el esponsor técnico– y luego quitaron los banners en la conferencia de prensa de modo tal de no asociar su imagen a las marcas que esponsorean a la selección nacional.

Referí consultó a dos especialistas en derecho de imagen y a uno de marketing para intentar conocer los alcances de esta medida y su legitimidad.

Matías De Freitas, abogado, dijo: "Tengo una posición clara sobre el tema, aunque es opinable, y es que los derechos de imagen se ceden en forma expresa, lo que no quiere decir que sea en forma escrita sino que también puede hacerse en forma verbal".

El especialista en derechos de imagen diferencia tres casos de la cesión de estos derechos: "Cuando está todo escrito y firmado no se presentan problemas. También debe haber una cesión clara para ceder la imagen en aquellos casos en que una marca elige a varios jugadores de un mismo club para realizar un comercial, como el que hizo Gillette con Barcelona. Los problemas se presentan para casos donde existe una relación laboral de un jugador con un club y no hay una cesión de derechos expresa. La obligación principal es la de jugar y entrenar, pero el club, que es una marca, puede negociar algunos de los derechos que tiene. Para este tipo de casos, existe jurisprudencia en la que se dice que la cesión se presume".

"La situación de los jugadores de la selección se asemeja a la de los futbolistas con sus clubes porque reciben dinero por presencia y cobran premios y creo que lo que hicieron el otro día no corresponde porque sus derechos están cedidos", dijo.

"Es una opinión y lo mismo ocurre en la justicia donde se ven fallos en los que se presume la cesión de derechos y otros donde se reclama que esa cesión haya sido otorgada en forma expresa", agregó el especialista que esta semana disertará sobre el tema en el Club de Golf del Uruguay en un seminario de Derecho y Deporte.

Tenfield tiene los derechos de los auspiciantes de la AUF –las marcas que los jugadores se negaron a utilizar el lunes– hasta el 31 de diciembre de este año.

También sostiene que tiene los derechos de imagen de los jugadores hasta 2019 en virtud de un acuerdo firmado con la Mutual. Pero sobre este punto, los jugadores dicen que dicho acuerdo no es válido porque nunca firmaron un contrato para ceder sus derechos y porque los derechos son personalísimos y solo se pueden ceder por acuerdo expreso.

Para la abogada Virginia Cervieri, socia directora de Cervieri Monsuárez & Asociados "el derecho de imagen es un derecho de la personalidad que tiene el dueño de la imagen y cada uno es el dueño y solamente se puede reproducir su imagen con su autorización; ese es el principio general".

"Cuando la imagen se cede no debe necesariamente hacerse por escrito. Pero sí tiene que estar claro el objeto, el plazo y para qué está cediendo sus derechos. Hay que ver la legitimación y el consentimiento. Pero quién tiene que ceder el uso, es el dueño de la imagen", agregó.

"Si no lo cedió por escrito, si lo cedió verbalmente y es todo muy ambiguo como parece ser este caso, que desconozco a fondo por no haber leído los contratos firmados, se fallará según quién tenga la prueba más fuerte. Por eso siempre conviene tener la autorización expresa y firmada", dijo.

El argentino Gerardo Molina, director de Euromericas Sport Marketing la empresa de marketing deportivo líder de Sudamérica, está muy al tanto de la situación de los jugadores de la selección uruguaya ya que sostuvo reuniones con referentes del plantel, con la AUF y con Tenfield.

"Los espónsores responden al marketing que comercializó la AUF por la selección uruguaya. Los derechos de imagen están en el conjunto de todos los derechos que se negociaron junto a los derechos promocionales, los derechos publicitarios, los derechos digitales y los derechos de hospitalidad. El haber retirado los banners y no vestir la ropa con las marcas auspiciante es violatorio del código internacional de patrocinio deportivo que rige la industria deportiva según el cual pasados dos años de la relación contractual los plazos deben respetarse hasta el final".

"No se pueden sacar los espónsores porque representan al seleccionado no a los jugadores individualmente, eso no hay que confundirlo", agregó.

"Se está violando el contrato entre la AUF y las empresas que apoyan a la selección y el jugador es un engranaje más de todo. Así funciona el asunto en todo el deporte. Las marcas deberían haber mandado notas para que se respete el contrato", agregó.

"Mientras reclaman que sus derechos pasen a otras manos a partir del 31 de diciembre, los jugadores no pueden romper un contrato vigente; se puede hacer pero alguien tendrá que pagar las consecuencias, la AUF o Tenfield. Es un caso insólito en el mundo, en mi experiencia en marketing deportivo de 20 años no conozco un caso igual de un boicot de este tipo", agregó.

La actitud de los jugadores del lunes reivindicando sus derechos "movió una ficha", según Cervieri. Habrá que ver cómo sigue esta historia que corre en paralelo a la pelota.


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