¿Se viene un Nacional de contragolpe?

Lo mejor de los tricolores en la pretemporada se vio cuando jugó de contra, un planteo conocido

En los últimos cuatro partidos de pretemporada –dos con público y dos internos–, Nacional solo consiguió un triunfo, en el primero de ellos ante Celta de Vigo, y en los últimos tres tuvo un empate, ante Wanderers y con mayoría de suplentes, y dos derrotas, frente a Bolívar de La Paz y Fénix. Y ninguno sin poder anotar goles ante los rivales con los que perdió.

Es cierto, son partidos de preparación y no se toman con la misma dimensión que los oficiales. Pero que un equipo que cuenta con varios delanteros de primer nivel no pueda anotar en 270 minutos, y que lleve tres partidos sin ganar, algo de preocupación debe generar en el cuerpo técnico que encabeza Martín Lasarte.

Para el entrenador, el tema de los resultados y los rendimientos en pretemporada "es relativo", según expresó tras la derrota 3-0 ante Fénix. "Ante los españoles el partido fue bueno y ante los bolivianos fue un mal partido", comentó en conferencia.

¿Qué pasó ante los españoles? En ese encuentro, el único que ganaron en la preparación –sin contar uno ante la selección de Canelones– los albos tuvieron una propuesta de juego distinta a la que se pudo ver ante los de Capurro, y a la que en primera instancia quiere inculcar el técnico a su nuevo plantel: la que venía realizando Gustavo Munúa pero con algunos matices, según dijo.

Ante Celta de Vigo, Nacional cedió más la pelota al rival y jugó más de contragolpe. "Quizás hoy, dadas las circunstancias del rival, nos sentimos más cómodos a la contra que de otra forma, pero bueno, es un método también", dijo Lasarte tras ese partido en el que los albos ganaron por 2-0 en el Parque Central.

Con ese "método", el conjunto tricolor superó al equipo gallego con un gol de Sebastián Fernández, al robar una pelota en la salida rival, y con otro de Leandro Barcia, tras tomar el balón en la mitad de la cancha y picar en velocidad, en una carga perfecta.

Varios ya lo conocen

Para el DT, esa no es su idea básica, pero ante la sequía goleadora podría comenzar a considerarla.

Varios jugadores ya conocen ese modo de funcionamiento que fue utilizado por Álvaro Gutiérrez, quien empezó a utilizar el 4-2-3-1 que sigue hasta hoy. Y al Guti, con esa propuesta de esperar a los rivales y salir como un resorte, mal no le fue: se coronó campeón uruguayo tras un Apertura casi perfecto.

Luego, Munúa lo utilizó en varios partidos de la pasada Copa Libertadores. El caso más destacado fue en la victoria ante Palmeiras en San Pablo, también sacándole jugo a los contragolpes.

Lasarte tiene a varios jugadores veloces –Barcia, Ramírez, Viudez, Sebastián Fernández–, ideales para llevar adelante esa propuesta que para los grandes uruguayos –obligados a ganar siempre– puede ser un tanto tacaña para el medio local, pero que suele ser muy tenida en cuenta a nivel internacional y principalmente en partidos de visita.

Ante Fénix, un equipo que se paró en su cancha con varios jugadores, Nacional, con su primer equipo casi completo, tuvo la pelota y no supo cómo entrarle. Recurrió a centros y probó desde afuera del área sin puntería, pero no pudo inquietar el arco rival.

Por la propuesta rival tuvo pocas situaciones para jugar de contragolpe, pero con la velocidad de Ramírez y Barcia en algunos pasajes le puso vértigo al ataque, con ese otro "método". l

Retoman en los céspedes
El plantel de Nacional vuelve hoy por la mañana a los entrenamientos luego del partido ante Fénix del domingo en el Capurro. Los tricolores tienen a tres jugadores en recuperación con lesiones leves: Diego Polenta, con una molestia en el pie izquierdo; Alfonso Espino con una contractura en el posterior; y Sebastián Fernández con una contractura en el gemelo. A la espera de que se confirme la fecha de inicio del Especial, jugarán ante Vélez el sábado en el Parque Central.

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