Se olvidó de remontar

Cada vez que los albos comenzaron abajo en el marcador, no lograron revertir ni igualar

El 2-1 de atrás a Peñarol en el último clásico está en el mejor recuerdo de Nacional. Para sus hinchas es una remontada histórica y muchos consideran que hizo olvidar  el 5-0 de los mirasoles. Pero en Clausura, el conjunto tricolor se ha olvidado de dar vuelta los partidos, lo que en parte explica por qué se ubica 13° en la tabla.

El dato es estadístico, pero también habla de su momento anímico: en el medio de esta crisis futbolística, Nacional no encuentra respuestas y se derrumba una vez que va perdiendo.

En el actual torneo, los albos comenzaron con un empate sin goles ante Defensor. Luego, sumaron su primera derrota. Ante Sud América comenzaron perdiendo 1-0 con gol de Maureen Franco. Igualó por intermedio de Iván Alonso, pero no le dio para seguir de largo. Y para peor, nuevamente el extricolor anotó para el 2-1.

Ante El Tanque Sisley en el Centenario, Nacional ganó 1-0, sin pasar sobresaltos.

A la fecha siguiente, frente a River Plate, los albos comenzaron arriba con un gol de Leandro Barcia a los 15’. Parecía que se daba la condición que para los triunfos tricolores en el Clausura: empezar mejor en el tanteador. Pero los darseneros los dieron vuelta antes de terminar el primer tiempo. El equipo de Álvaro Gutiérrez, en su estadio, tuvo 45 minutos para por lo menos empatar, pero no.

Una historia parecida ocurriría en la siguiente fecha, ante Danubio en Jardines. A los 23’ los locales estaban 2-0 arriba con goles de Gonzalo Barreto y Bruno Fornaroli.  Nacional dispuso de 22 minutos del primer tiempo más los 45 del complemento para intentar dar vuelta la historia, pero no le dio. Al minuto del segundo tiempo descontó Gastón Pereiro y en los 44 siguientes no pudo igualar, si bien generó situaciones en la que no tuvo puntería ni fortuna.

Ante Atenas, los tricolores comenzaron 2-0 en el marcador y ganaron el partido estando siempre arriba: 5-3.

Y frente a Wanderers, Nacional volvió a mostrar que el Clausura se olvidó de remontar partidos. A los 30 los bohemios se pusieron arriba y en los 60 minutos siguientes el tricolor no pudo igualar el encuentro que terminó 2-0.

En el plantel saben que esa situación es frecuente. “Muchas veces cuando un equipo chico convierte un gol puede que haga tiempo o enfríe las cosas, y ahí es cuando a los grandes le cuesta”, dijo Carlos De Pena a El Observador. “Porque también se cierran atrás. Sud América después que se puso en ventaja se cerró bien… Es parte de esto”, agregó.

Incluso, en Copa Libertadores, tampoco pudo revertir la serie ante Palestino, si bien en el encuentro de vuelta en el Parque Central ganaron 2-1 tras empezar abajo.

Más que nunca, encontrar respuestas cuando las cosas vienen mal será clave para salir del pozo.


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