Se iluminó Leal y Danubio aún sueña

Danubio jugó mal, pero una gran jugada del delantero abrió el camino para una difícil victoria y seguir con chances

Las individualidades juegan un papel preponderante en cualquier deporte colectivo y el fútbol no está exento. Cuando el esfuerzo general no alcanza, cuando el juego asociado no aparece, si alguien se ilumina, puede cambiarlo todo.

Eso sucedió ayer en Florida en medio de un calor sofocante: Sergio Leal tuvo su momento y tras una gran jugada personal –y mejor definición al segundo palo de Nicola Pérez– anotó el 1-0 a falta de solo 15 minutos para el final y cuando El Tanque estaba bien cerrado atrás.

¿Por eso ganó Danubio? En gran parte, porque el primer tiempo se jugó a un ritmo demasiado lento y casi sin acción para los goleros. Como muestra vale decir que el conjunto de la Curva se jugaba todo y su primer tiro al arco fue tras un error defensivo rival recién a los 28 minutos.

Entonces se puede decir que lo de Leal fue fundamental y por eso no ocultó su emoción tras el partido. Pese a que habían pasado unos 15 minutos y que las revoluciones habían bajado sustancialmente, consultado por la jugada, se le llenaron los ojos de lágrimas y la voz se le quebró literalmente. “Es que no me estaban saliendo bien las cosas en este campeonato y uno lo sufre”, dijo emocionado.

El Tanque tuvo más la pelota en un encuentro muy entrecortado, friccionado y con 43 faltas. Por eso, se entendió el salto de Leo Ramos con los brazos abiertos en señal de festejo cuando se dio el 1-0. El técnico se elevó como cuando era zaguero para celebrar.

Palacios se había perdido un gol solo e Ichazo salvó otros dos, una ante Mello y otra en un tiro libre del propio Palacios.
Danubio respiró tranquilo entonces recién a los 75 minutos. Porque antes, a los 58’, Álvez picó en offside –que no se cobró– y Nicola Pérez le ahogó el grito.

Ramos se la había jugado de entrada con línea de tres en el fondo, más allá de que Lima a veces bajaba como lateral. Pero puso a Carlos Canobbio con Formiliano y Velázquez –buenas figuras– ya que Jadson Viera estaba suspendido. También puso todo arriba: hasta ahora nunca habían jugado juntos de entrada Leal, Quiñones y Álvez. A su vez, cuando las cosas no salían ya en el complemento, le dio cabida a Ignacio González por Míguez. Se la jugó y le salió bien, más allá del escaso juego mostrado. También hay que decir que fue obligado por las circunstancias porque se le iba el tren del campeonato.

Enfrente, El Tanque tenía el balón pero casi no creaba peligro. Además, Danubio se defendía bien y ahora era el que contragolpeaba.
Al final, el árbitro Fedorczuk pitó un penal que no se vio de Nicola Pérez sobre Álvez y el delantero colocó el 2-0 que fue demasiado premio para un partido muy pobre.

Danubio fue a buscar los tres puntos y sigue prendido en la lucha por el título. No jugó bien, pero facturó a tiempo y ahora –sin depender de sí mismo– espera una caída de los líderes.


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