Se desató la guerra entre Tenfield y los jugadores

Los jugadores de selección y la empresa Tenfield llegaron a un punto límite de su enfrentamiento por los derechos de imagen; la AUF quedó a media agua en una crisis que parece apenas arrancar

La situación por los derechos de imagen de la selección uruguaya escaló a un punto de tensión inédita hasta el momento, y de difícil retorno. Los jugadores de la celeste, encabezados por el capitán Diego Godín, publicaron ayer un comunicado donde intiman a que la AUF y Tenfield, cesen de "explotar de forma ilegítima" su imagen. Además, indican que la explotación de los derechos por la empresa de Casal "carece de racionalidad y justicia", y la acusan de "especular" con esos derechos al tiempo que endilgan a la AUF de "falta de independencia".

Tenfield respondió acusando de "mala intención" en el manejo del tema, y afirmó poseer los derechos de imagen de los jugadores.

La voz de los seleccionados estaba pendiente desde la semana pasada, cuando la AUF firmó con Tenfield el contrato por el cual la empresa de Casal mantiene los derechos comerciales de la camiseta de la selección hasta 2023, a través de un contrato con Puma, pagando casi cinco veces más de lo que venían negociando. Así lo hicieron tras igualar la oferta de Nike, de US$ 24,5 millones por siete años.

Horas antes del comunicado, Referí había informado, de acuerdo a fuentes del plantel, que los jugadores se oponían al acuerdo, ya que entendían que la AUF no debió negociar con Tenfield por no haber cumplido con los plazos establecidos. Además, no están de acuerdo con la AUF con el hecho de que no se haya llamado a asamblea de clubes para votar la firma del contrato. Esos puntos concretos no fueron mencionados en la carta colectiva publicada ayer.

Carta y choque con Tenfield

"Éste grupo de jugadores no va a tolerar que se continúe vendiendo el patrimonio de la selección a ningún intermediario, para que después éste especule con los mismos, quedando el beneficio en sus manos y no en las del fútbol uruguayo. El contrato suscrito en 1998 entre AUF y Tenfield durante el mandato del expresidente Eugenio Figueredo es un ejemplo de ello y no vamos a permitir que vuelva a suceder", agregan los jugadores, que también expresan que Tenfield "ha tenido el monopolio de la explotación de todos los activos pertenecientes a la AUF", "contra de todo criterio de racionalidad y justicia".

"No consentiremos que esta situación se vuelva a dar sin plantar cara", agrega, antes de reiterar su postura de que los derechos de la camiseta se deben vender directamente a las marcas finales "para obtener el mayor rédito posible y generar los recursos que merece nuestro fútbol", expresan.

Los jugadores también acusan a la Asociación de falta de independencia. "Mientras entendamos que la AUF no sea independiente, y pueda tomar sus decisiones libremente, sin estar condicionada por terceros, tampoco contemplaremos la posibilidad de estudiar una eventual negociación con la AUF para explotar conjuntamente nuestros respectivos derechos", expresa.

Pero además, sí mencionan otro punto que puede ser el de mayor polémica en los próximos días. "Por estar convencidos de todo esto, comunicamos a nuestra gente que no vamos en ningún caso a ceder nuestros derechos de imagen a intermediarios, ni vamos a tolerar que estos intenten comercializarlos y explotarlos en perjuicio del fútbol uruguayo", agregan.

Choque con AUF
Además de una declaración de guerra contra Tenfield, a quien los jugadores acusan de explotar de forma ilegítima sus derechos durante años, la carta marca un quiebre en una relación con el Ejecutivo de la AUF que en los últimos tiempos se había mostrado cercana. De hecho, el apoyo de los jugadores había sido clave para que el Ejecutivo avanzara con la oferta de Nike, que se votó en una peleada Asamblea de Clubes por 10 votos contra 9.

A su vez, los jugadores habían cedido de forma gratuita sus derechos para la campaña de "El club de la celeste", mecanismo que utilizó el Ejecutivo para conseguir nuevos recursos para la selección.

Desde la AUF se tomó con sorpresa la carta, pero se reaccionó con tranquilidad, como expresó Ignacio Alonso: "Si algo ha tenido este Ejecutivo en este momento histórico es independencia, se han negociado todos los contratos, una defensa de los intereses muy fuerte, no tenemos que rendir ningún examen" (ver nota aparte).

Además, los neutrales creen que la carta no menciona ningún punto concreto de la negociación porque no hay elementos jurídicos fuertes para así sostenerlo.

La postura de Tenfield

Ayer mismo, por la noche, Tenfield respondió a los jugadores con un comunicado, donde los acusa de mentir cuando dicen que adquirió de forma "indebida" los derechos de imagen de los futbolistas de parte de la AUF y de la Mutual.

"Los acuerdos alcanzados con la AUF y la Mutual que cedieron estos derechos en forma absolutamente legítima no datan únicamente de 1998, como se indica falsa y malintencionadamente en el comunicado, sino que fueron ratificados, refrendados y, en su caso, rectificados en 2003, 2007, 2009, 2011, 2014 y 2015, y cumplidos a cabalidad por todos y cada uno de los jugadores que ahora manifiestan no autorizar su imagen".

Además, expresan que la carta de los jugadores "supone una intromisión consciente e ilegítima en las relaciones contractuales vigentes entre Tenfield y la AUF, y entre Tenfield y la Mutual, que será pasible de las acciones legales que correspondan".

También indican que la AUF recibe más dinero por el acuerdo con Tenfield que lo que iba a negocar con Nike, que no incluye la comisión del 10% que iba a cobrar la empresa que trajo la oferta.

"Son estos jugadores quienes no han sido transparentes, claros ni precisos en cuanto a la realidad jurídica y fáctica que regula las relaciones entre Tenfield, la AUF, la Mutual, y las de éstas últimas con ellos", dice la empresa, e intima a los jugadores, "en un plazo de 24 horas" a indicar "hechos, fechas y circunstancias de las presuntas violaciones que respecto de los derechos de sus personas les imputan a Tenfield".

Los derechos de imagen

En ese sentido, fuentes de la empresa expresaron que cambiarán la postura que tenían antes de firmar el contrato, de negociar individualmente los derechos de imagen con cada jugador que así lo deseara, ya que entienden que los jugadores cedieron al menos parte de sus derechos a través de distintos acuerdos que firmaron con la Mutual de Jugadores, por lo que para la empresa no corre el concepto de que se explotaron de forma "ilegítima" esos derechos. Eso es negado enfáticamente por los jugadores, que aseguran no haber firmado nunca una cesión de derechos.

Según Tenfield, el contrato con la Mutual vence en 2019 por lo que hasta allí tienen un elemento para seguir usufructuando algunos derechos de imagen de los jugadores. Pero además, sostienen que el contrato de Nike, igualado por Tenfield, obliga a los jugadores a algunas acciones promocionales. "Como no teníamos el contrato, y perdíamos el derecho en forma individual y colectiva, estábamos dispuestos a negociar con ellos. Ahora nos vamos a atener a los compromisos que tenemos con la Mutual y la AUF", dijo una fuente de la empresa.

Visto el panorama, el problema se transformó en una guerra, que recién empieza.

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