Se creó un grupo para ayudar a ex glorias del fútbol sumidas en la pobreza

El campeón del mundo con Peñarol, Nelson Marcenaro, creó un grupo que ayuda a exjugadores en situación extrema

"Me escriben y me dicen: 'Nelson, jugué en Alto Perú muchos años. ¿Puedo pedir un surtido?' ¿Quién dijo o imaginó que este grupo es solo para los fenómenos? ¿Quién piensa que solo se ayuda a los que en el fútbol fueron conocidos? Que quede claro... todo aquel que precise tendrá nuestra ayuda. A veces hay, a veces no. Estamos hablando con gente amiga que nos podrá dar una gran mano y ahí sí... no faltará más. Pero muchachos, no importa dónde jugaron y ni si jugaron... si podemos o si tenemos, ahí estaremos y vamos a tener y vamos a poder".

El mensaje que escribe Nelson Marcenaro en el grupo de Facebook "Nostálgicos del fútbol" llega hasta el corazón del futbolero y de quienes nada tienen que ver con la pelota.

A comienzos de 2014, el exfutbolista campeón de América y del mundo con Peñarol en 1982 y con la selección en el Mundialito de 1980, creó un grupo en Facebook para recordar a viejas glorias y hazañas, y mantener vigente y presente la historia dorada del fútbol uruguayo. Intentó que las nuevas tecnologías pudieran mantener vivo el espíritu de los grandes campeones y los más jóvenes pudieran conocerlo. Sin embargo, aquello que surgió en algunas de las tantas horas de trabajo en el cíber, que tiene en su casa en La Teja desde hace 15 años, sufrió un giro y se fue transformando no solamente en un culto para los futboleros –al punto que tiene 8.524 seguidores–, sino que comenzó a desarrollar un costado solidario. Actualmente se transformó en un salvavidas para tantos exjugadores que sufren problemas económicos y que están golpeados por el abandono.

"Uno de los grandes motores fue la muerte de Pedro Rocha. ¿Te acordás? Su familia pedía una pensión debido a la precaria situación económica en la que se encontraba en Brasil. De todas formas, la idea pasaba por recordar las hazañas más que darle la forma que tomó hoy el grupo", comienza explicando Marcenaro a Referí.

El costado solidario comenzó a despertar. "Seis o siete meses después de armar el grupo, un niño nos pidió una prótesis. Luego, a un chico de 10 años que vivía en el Cerro, que tenía cáncer y necesitaba calidad de vida y una habitación más grande, le conseguimos apoyo de todos lados y le hicimos una casita", continúa Marcenaro, quien nació en Capurro, a los 8 años se mudó a La Teja, a sus 15, en 1967, debutó en Progreso y se "hizo hombre" jugando en la vieja B, emigró a Portuguesa de Venezuela, Peñarol lo compró en 1976, pasó por Cerro y se retiró en Emelec de Ecuador en 1985, a los 33 años.

El exdefensa no quiere hablar de sus hazañas, ni de su época dorada. Prefiere subrayar las necesidades que sufren tantos exfutbolistas, muchos de ellos compañeros suyos.

Un campeón herido

"El cambio de la idea original que tenía 'Nostálgicos del fútbol' se concretó cuando en 2015 encontramos a Juan Vicente Morales, campeón del mundo con Peñarol en 1982, en situación de calle, mal, muy mal. Tuvimos la suerte de que la Asociación Española nos regalara afiliaciones para repartir; lo internamos 15 días y se recuperó. Ingresó con una artrosis severa en las piernas y no tenía casa. Cuando lo internamos, recuerdo que era pleno invierno y uno de los médicos me dijo: 'Si estaba cinco días más en la calle, se moría'. Luego, la hermana lo llevó para su casa. Vos te das cuenta lo que era eso. ¡Se nos moría! ¡Se nos moría un campeón del mundo en la calle! Y luego, si se moría, iban a realizarle homenajes, pero en vida nadie se acordó de él", explica sin hacer pausas, pero peleándole a la voz que intenta no entrecortarse por la emoción de lo que relata.

Marcenaro no quiere hacer alharacas de la movida solidaria que impulsa junto a otros exfutbolistas como Pocho Brunell, Santelli, Bomba Cáceres, Soria, Namús, Casanova, sino que quiere hacer tomar conciencia a la sociedad, a la dirigencia del fútbol y particularmente a la clase política de las necesidades que padecen quienes hace 40 años dieron alegrías a los hinchas y que hoy atraviesan problemas, por malas decisiones o, simplemente, porque, sin formación, el fútbol los usó y descartó.

"¿A cuántos ayudamos? Pufff... la lista es enorme. Hoy a Luis Rivero, que no lo conocía pero está en el plantel de Nacional campeón del mundo de 1988. Tuvo ACV, está en silla de ruedas y vive en el Cerro. Lo visitamos, le llevamos comida, pañales. A Miguel Puppo, caso reciente, también con ACV, está en su casa y está mejor. Al Tornillo Viera, que vive en Malvín. También ayudamos a jugadores con sociedades médicas, como a Carlos Aguilera padre, a Juan Vicente Morales, al Indio Molina, entre otros", explica.

"En nuestra época ganábamos títulos, éramos campeones, pero la recompensa económica era menor", rememora con nostalgia. "Por ser campeones del mundo con Peñarol cada uno de nosotros cobró US$ 5.000. Y por la Copa de Oro, sí, por ser campeones del mundo nos dieron US$ 3.000. Capaz que para ese momento era dinero, pero tampoco para pararte el resto de la vida. Lo que hacías en esa época, más algún dinero que podías ahorrar, era comprarte la casa, y nada más. Eso era todo", explica.

Las soluciones

Marcenaro no se detiene a lamentar la adversidad, sino que procura sumar y aportar soluciones. "Ahora a los exjugadores que atraviesan problemas podemos darles una 'aspirina' para su enfermedad. No es mucho, pero es algo. Los podemos ayudar en sociedades médicas, comidas, pañales, medicamentos, pero no te podemos dar la casa. Por eso estamos trabajando en algunas alternativas para aportar soluciones más de fondo. Estamos pensando en conseguir 'la casa del jugador'. Hay muchas casas abandonadas en Montevideo que se pueden destinar a esta obra. Obviamente no es para regalarle una casa a cada exfutbolista que está en problemas, sino ayudarlo en un momento crítico, darle una mano y que salga adelante. También queremos crear una bolsa de trabajo para exjugadores. ¿Por qué no el 10% de los puestos de trabajo en el fútbol que sean para exjugadores? En la AUF, en el Estadio, de porteros, de boleteros, en el Palacio Peñarol, en el Parque Central. Entonces, cuando terminás el fútbol, te apuntás en una bolsa y en algún momento te van a llamar. Y si es necesario buscamos la forma de conseguir recursos para que se le pague una capacitación al jugador. Entonces con 30 y poco, cuando dejás el fútbol, te formás y tenés la opción de trabajar", subraya y aclara: "La idea tampoco es mantener a la gente, sino darle una mano en una situación compleja, ayudarlos y que salgan adelante. No vas a estar de por vida solucionándoles todo".

Considera que para realizar esta obra "no se precisan millones, sino voluntad, ganas y corazón. Nada más".

Marcenaro explicó que habló con la Mutual de Futbolistas para ayudar a quienes alguna vez formaron parte de la gremial, pero no encontró eco. "Mantuve contactos con ellos pero me dijeron que solo ayudan a jugadores en actividad. Me dijeron que no pueden hacer nada, porque está establecido en los estatutos. Pero se olvidaron de decirme que ellos como dirigentes son exfutbolistas. No me lo dijeron. Las cosas como son", expresa.

La medalla de Juan Vicente

Uno de los golpes más duros lo vivió en carne propia. Un día se enteró de que Juan Vicente Morales había ido a la feria a vender su medalla de campeón del mundo de 1982. "Estaba tan desesperado que fue a ofrecerla en la feria. Le querían dar $ 7.000. ¿Sabés que hicimos? Juntamos el dinero y se lo dimos, para ayudarlo, y la medalla la pusimos a resguardo de 'Nostálgicos del fútbol', para que no se pierda y que quede ahí, en el fútbol", subraya.

"A veces apagamos la tele, el teléfono, leemos un libro y soñamos. El grupo empezó así, con un sueño. Tratar de ayudar al que se pueda, dejarnos de mezquindades y unirnos y ayudarnos entre todos. Vinimos sin nada y nos vamos sin nada... solo nos quedan las huellas", escribió Marcenaro el 10 de octubre en "Nostálgicos del fútbol", y luego salió a visitar a un exjugador que reclamaba ayuda, porque la nostalgia abandonó la pasividad del recuerdo y se volvió solidaria. l

DESTAQUES

El regreso de Coquito

Aquel formidable puntero de Peñarol campeón de América y del mundo, Daniel "Coquito" Rodríguez "estaba muy mal en España. Hicimos una movida para traerlo y encontramos eco en una persona en España, que le pagó el pasaje. Ahora está en Montevideo, viviendo en una casita que compró antes de viajar a España. Y está bien".

¿Cómo es la movida solidaria?

"Me avisan de algún exjugador en problemas, lo visito, veo cuál es su situación y ayudamos", explica Marcenaro. "Si es un problema de dinero no tenemos opciones, porque no manejamos dinero. Si no tenés para pagar el alquiler, no te lo podemos pagar, pero si precisás comida, pañales, medicamentos, ahí sí", subraya.

Homenaje

La Intendencia de San José realizará en noviembre un homenaje a los campeones de la Copa de Oro 1980. Por otro lado, dice Marcenaro, "el gobierno nos pidió que juntáramos la lista de todos los campeones de América y del mundo con Nacional y Peñarol porque en poco tiempo les hará un homenaje a todos. Ya tenemos la lista, son casi 80".


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