Se cortó la sequía

Con los goles de Rolan y La Joya Hernández, Uruguay rompió una racha de más de un año en que los delanteros no podían convertir

Ver a Luis Suárez cada fin de semana ser figura en Barcelona y anotar goles en la liga española o la Liga de Campeones se hizo tan disfrutable como doloroso para el hincha uruguayo. Con cada gol y beso a sus dedos le recordaba al otro lado del mundo que por un buen tiempo no se iba a poder vestir de celeste.

La Copa América ratificó temores y desolación. Uruguay perdía a su mega estrella, al hombre capaz por sí solo de edificar victorias increíbles.

En los cuatro partidos del torneo disputado en Chile, Uruguay anotó solo dos goles.

Uno de Cristian Rodríguez ante Jamaica en una jugada de pelota quieta y otro de José María Giménez tras un tiro de esquina.

Nada más. ¿Los delanteros? Bien gracias.

Edinson Cavani jugó un pobre torneo y terminó suspendido dos partidos tras reaccionar ante una reacción del chileno Gonzalo Jara.

Después llegaron los amistosos para preparar las Eliminatorias.

Cristhian Stuani anotó un gol en el triunfo 1-0 ante Panamá tras una buena jugada de Jonathan Rodríguez, el 4 de setiembre.

Contra Costa Rica, cuatro días después, la derrota 1-0 reavivió el peso de las ausencias.

Como siempre sucede en este tipo de situaciones se empezaron a pedir nombres ajenos a la selección como si con su simple citación se pudieran solucionar mágicamente los problemas ofensivos del equipo.

El nombre de Iván Alonso ganó cuerpo por sus excelentes actuaciones en el torneo local.

Pero Tabárez no es de dejarse llevar por lo que llama clamores populares.

Ya le había pasado en las últimas Eliminatorias cuando se sucedieron las derrotas ante Chile (0-2) y la goleada ante Colombia en Barranquilla (0-4).

Por aquel entonces se pedía al Chino Recoba.

Tabárez convocó una conferencia de prensa en la que dijo que una de las primeras razones para convocar a un futbolista era la edad. Así, sin nombrarlo descartó a Recoba. Y con esa coherencia también descartó ahora a Alonso.

Hasta el propio jugador tuvo que salir a declarar que la selección estaba en un proceso de renovación y que no era lógico que lo fuesen a llamar.

Pero lo cierto es que la sequía goleadora de los delanteros celestes preocupaba.

Y ante Bolivia los goles llegaron desde la defensa: Martín Cáceres pescó un rebote al llegar como lateral derecho y Diego Godín aprovechó una jugada de pelota quieta.

Otra vez, los delanteros no aparecieron en la red. Pero también es cierto que levantaron el nivel.

Stuani jugó un partido muy inteligente. Y La Joya Hernández justificó su titularidad con piques, buenos remates y capacidad para aguantar la pelota y darle oxígeno a sus compañeros.

Lo de anoche fue otra historia. Los delanteros volvieron a brillar.

Stuani no solo pivoteó y bajó pelotas en los pelotazos largos, sino que combinó acciones de fuerza física con otras lujosas de habilidad en la maniobra.

El hombre de Middlesbrough volvió a jugar un partidazo.

Y Rolan, que había debutado en Eliminatorias jugando unos minutos ante Bolivia, tuvo una actuación descollante, sobre todo en el segundo tiempo. Anotó un golazo, ante pase de Lodeiro, que dejó pasar muy bien Stuani. Fue la combinación perfecta para romper un maleficio de goles de delanteros que databa de más de un año: 19 de junio de 2014, cuando Luis Suárez le anotó sus goles inmortales a Inglaterra en el Mundial.

Y como si fuera poco apareció La Joya Hernández, alguien resistido por muchos hinchas. El hombre de Hull City entró bien, causó problemas por derecha y terminó anotando un golazo de antología.

Fue su décimo gol en la selección y el primero por partidos oficiales desde aquellos cuatro que le hizo a Tahití por la Copa Confederaciones.

Y la muestra de que estos delanteros uruguayos sacaron la cara ante la ausencia de Suárez y Cavani en el momento que más se los necesitaba. Se ganaron la confianza.


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