Se abrió el libro de quejas

Próximo a entrar en la zona caliente de las Eliminatorias, Ecuador elevó una protesta a FIFA por la actuación del juez en el partido ante Uruguay y se disparó la polémica en torno a los arbitrajes

Las Eliminatorias sudamericanas ingresan en la zona caliente. Una parte de la competencia en la que cada detalle es primordial, porque se acota el margen de error y los jueces pasan a ser el punto central de una historia vieja y conocida.

A esta altura, a punto de ingresar en la segunda rueda del camino al Mundial de Brasil 2014, no se permiten pasos en falso. Entonces los dirigentes miran para todos lados.

Los viajes, los hoteles, los escenarios, las presiones y los jueces, siempre los jueces.

Primero fue Bolivia en el partido que jugó ante Ecuador. Ahora es el turno de Ecuador que arremete con todo por lo que sucedió en el partido que el 11 de setiembre jugó ante Uruguay en el Estadio Centenario, cuando el árbitro Carlos Amarilla desestimó un penal, cuando Fernando Muslera le tocó la pierna a Christian Benítez. Ese grave error fue determinante para abrir definitivamente el libro de quejas. Y ayer, el presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, Luis Chiriboga, aprovechó su participación en la reunión del bureau de la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014 para tirar la carpeta arriba de la mesa.

El máximo dirigente del fútbol ecuatoriano aprovechó su presencia en Zúrich para entregar en manos del español Ángel María Villar, vicepresidente de la FIFA y presidente de la Comisión de Árbitros, una carta de reclamo por la actuación del árbitro paraguayo en el Centenario.

Aquella situación determinó las quejas de todos los ecuatorianos. Antonio Valencia lo trató de “payaso” y agregó que “era penal pero se hizo el bobo. La verdad que se equivocó”.

El paraguayo respondió desde su cuenta de Twitter: “No voy a responder a los insultos; sé de mi trabajo y la seriedad con la que encaro” las actuaciones en los partidos”.

El incendio fue tal que la Conmebol debió salir a defender a Amarilla: “El árbitro es un ser humano que tiene que tomar decisiones instantáneas y se equivocan. No podemos garantizar que un árbitro no se va a equivocar, el mejor árbitro del mundo se equivoca”, sostuvo el titular de la Comisión de Árbitros de la CSF, Carlos Alarcón.

Libro de quejas

El hecho es que la situación de Amarilla no hizo más que abrir el libro de quejas de las asociaciones en torno a los arbitrajes. Ocho fechas jugadas, ocho quejas recibidas. Algunas formales y otras solamente a través de los medios.

El primero en elevar una nota a la FIFA fue Bolivia. El elenco del altiplano se quejó por el penal que le cobraron ante Ecuador y que significó su derrota en Quito. La FIFA no hizo nada.

¿Y por casa?

Uruguay a la fecha no tuvo que recurrir a sus dirigentes para cuestionar arbitrajes. Por el contrario, ya son dos los países que se sintieron perjudicados ante la celeste. Peruanos y ecuatorianos elevaron la voz por lo ocurrido en el Centenario.

El libro de quejas de las Eliminatorias para Brasil 2014 quedó abierto y en esta historia, camarón que se duerme...  

Quejas de los jueces de las eliminatorias

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