Saracchi, el diamante de la franja

Después de estar un año entrenando en las infantiles de Peñarol, se fue a Danubio y explotó
Marcelo vivía con la ilusión a flor de piel. En la barra de amigos eran noticia sus viajes a la capital para entrenar en Peñarol. Cuando defendía a la selección de su Paysandú natal fue captado. El ojo avizor de Néstor Goncalves (hijo) no falló. Y lo convocaron para entrenar con la pre-séptima de los aurinegros.

Durante un año los viajes eran constantes. Una semana de campamento y luego el regreso para seguir jugando en el baby de Progreso de Paysandú. Cuando venía a Montevideo lo alojaban en la casita de Peñarol.

Cierta vez, debido a que había muchos chiquilines para entrenar, no lo llamaron. Y Danubio se cruzó en su horizonte.

"Fue en una semana de vacaciones, me acuerdo, cuando me llamó Danubio para venir a probarme. Y pensé que en Danubio iba a tener más posibilidades de subir a Primera. Me vine a probar y en la primera práctica quedé. Venía por intermedio de la escuelita del club que era dirigida por Rafa Perrone", comentó.

Y la franja terminó marcando el destino de Marcelo Saracchi. "Me vine a Montevideo y nos alojaron en un apartamento en Euskal Erria. Estaba con dos compañeros de Paysandú y un desconocido de Treinta y Tres que no era otro que Jorge Gravi (actual compañero)", comentó Saracchi en diálogo con Referí.

"Al principio cuesta la adaptación. Se extraña la familia, la ciudad, pero cuando le agarrás el ritmo a la vida de acá cuesta menos. En el apartamento teníamos una señora que se encargaba de cocinarnos".

El tema es que, entre los entrenamientos y las citaciones a las selecciones juveniles, mantenía su mente ocupada. No había espacio para extrañar.

En abril de 2015 el entrenador del primer equipo, Leonardo Ramos, pidió su ascenso. Pero la directiva lo frenó. "Luego del Sub 17 me querían subir y Danubio no me dejó. Estaba Leo como técnico. Me citaron a la preselección sub 20 para el Mundial de Nueva Zelanda y ahí es cuando me subieron".

El tiempo terminó por confirmar su pensamiento: con 17 años debutó en el primer equipo de Danubio. "Nunca supe por qué no me dejaron subir al primero; nunca me explicaron eso", comentó.

El hecho es que la vidriera de las selecciones juveniles llevó a Inter de Milán a depositar los ojos en el diamante danubiano que reveló ser representado por el Chino Recoba y Perrone. Corría diciembre de 2015 cuando el club decidió renovar su contrato por tres años.

Entonces fue tiempo de consolidarse en el primer equipo de Maroñas.

Primero al compartir el sector izquierdo con Leandro Sosa y ahora con Lucas Olaza.

El ida y vuelta es la principal características de Saracchi.

El pasado fin de semana fue factor preponderante en el triunfo de la franja ante Plaza Colonia.

El equipo mira la tabla desde la cima.

"La verdad es que este presente significa mucho por lo que pasamos el año pasado que no se daban las cosas y terminamos mal", comentó a Referí.

Danubio vuelve a ilusionar. La gente otra vez se identifica con un equipo plagado de jóvenes del club. El domingo jugó para el aplauso.

Falta mucho. En el horizonte se avizora Peñarol, un partido que puede marcar el punto de inflexión.

"Me preguntaron eso de Peñarol, pero por más que sea un torneo corto, Especial, de 15 fechas, es largo y se te hace eterno. No podemos decir que el partido con Peñarol va a marcar el futuro porque van cinco fechas y nos quedan partidos complicados", expresó Saracchi.

"En las últimas cuatro fechas jugamos con River, Defensor, Wanderers y Liverpool. Están salados", concluyó Saracchi, que se ilusiona con poner otra estrella en el escudo de Danubio.

Polifuncional

De 10 al lateral
Marcelo Saracchi apareció en las selecciones juveniles luciendo la camiseta número 10. Pero en Danubio el técnico Leonardo Ramos lo puso de lateral. Ahora juega de volante.

Sub 15
2013. Marcelo Saracchi jugó el Sudamericano de Bolivia con Alejandro Garay de DT. Jugó cuatro partidos.
Sub 17
2015. Con Santiago Ostolaza como entrenador, Saracchi jugó 8 partidos y marcó un gol en el Sudamericano de Paraguay.
Sub 20
2015. El polifuncional danubiano jugó el Mundial de Nueva Zelanda donde estuvo presente en un partido.


El privilegio de la celeste

Marcelo Saracchi forma parte del proceso de la selección desde Sub 15.
El jugador de Danubio dice que lo emociona llegar todas las mañanas al Complejo para ponerse la ropa de la celeste.

Destacó "el respeto, el orden, todas esas cosas te quedan de la selección. Es lo que el Maestro (Tabárez) baja para que le inculquen a los jugadores. Te remarcan cosas del comportamiento profesional, además del estudio".

Saracchi terminó diciendo que, debido a su ascenso al primer equipo, tuvo que dejar de estudiar. "Estaba en cuarto de liceo y no pude terminar", expresó.

Populares de la sección

Acerca del autor