San Lorenzo aplastó a Bolívar

El conjunto de Boedo le ganó 5-0 al boliviano y ahora tienen que jugar en la altura de La Paz

Dicen que en materia de fútbol es todo posible en la altura de La Paz. En 2009 la selección de Bolivia le ganó 6-1 a la Argentina dirigida por Diego Maradona. Ese mismo año, también venció a Brasil. Pero, más allá de la falta de oxígeno y que la pelota “no dobla” (Passarella dixit), está bravo para que Bolívar de vuelta el 5-0 que le  propinó San Lorenzo en el partido de vuelta de semifinales de la Copa Bridgestone Libertadores. La revancha se jugará el miércoles 30.

Desde el  inicio el partido fue todo de San Lorenzo. Apabulló a Bolívar y consiguió la ventaja de dos goles convertidos con el molde: tiro libre y cabezazo. El primero sucedió a los siete minutos cuando Leandro Romagnoli puso la pelota en el punto penal y Matos cabeceó ante la fallida salida de Quiñónez. El segundo, casi igual, pero desde el otro costado: tiro libre de Romagnoli y cabezazo de Más frente a otra mala salida del arquero.

En ambas jugadas Bolívar intentó el achique y falló. Una jugada que tiene una enorme cuota de riesgo, porque un paso mal dado o, inclusive, un error del asistente, provoca la habilitación del adversario solo frente al arco.

San Lorenzo abrió el campo de juego. Con Romagnoli por derecha y con Villalba por izquierda. Siempre atacó de la misma manera. Encontró espacios para la velocidad de sus hombres. Piatti se sumó con un par de jugadas exquisitas, dejando hombres por el camino.

Sufrió el conjunto celeste en defensa y arriba no generó absolutamente nada durante los primeros 45 minutos. El golero Torrico fue un espectador más en el Pedro Bidegain. Cuando Bolívar atacó, sus futbolistas pecaron de egoístas. Se notó claramente la falta del goleador uruguayo William Ferreira, capaz de resolver solo él una jugada de ataque, como lo hizo frente a Lanús. El artiguense ya no está más en el conjunto de La Paz, ahora juega en Leones Negros de México.

Otro error defensivo en el segundo tiempo generó el tercer gol del cuadro argentino. Un mal despeje de un defensor dejó camino al gol a Mercier, que se metió al área y remató cruzado para vencer a Quiñónez.

Los dos cambios que hizo Azkargorta para encarar el segundo tiempo no resolvieron nada. Bolívar continuó jugando tan mal como en el primer acto.

San Lorenzo se sintió cómodo, especialmente con el marcador a su favor. Manejó la pelota, la hizo circular frente a la desesperación de los bolivianos y la bronca del Bigotón Azkargorta.

Enseguida del tercero llegó el cuarto, el mejor de todos, un remate fantástico de Buffarini, que no podrá jugar la revancha por la acumulación de dos tarjetas amarillas. Pero se redimió con un gran disparo.

A los 87 cayó el cuarto. Otra vez desde las alturas. Tiro libre de Barrientos (ya no estaba Romagnoli) y golpe de cabeza de Más para marcar una diferencia aplastante, difícil de revertir.

San Lorenzo, que nunca ganó la Copa, dio un paso gigantesco para alcanzar la final por primera vez en su historia.


Populares de la sección

Comentarios