Salve el Rey

Como en los Juegos Olímpicos y en Wimbledon, el escocés Andy Murray sacó la cara por Gran Bretaña y fue clave para ganar la Copa Davis
Es el héroe de Gran Bretaña sin duda. Su gran baluarte deportivo. El hombre que fue capaz de ganar la medalla de oro individual en los JJ.OO. de Londres, el que acabó con 79 años de sequía en Wimbledon, y el que logró ,con un fantástico globo ante David Goffin, sellar ayer el triunfo sobre Bélgica y ganar para su país la Copa Davis, después de 79 años de agonía.

Andrew Barron "Andy" Murray ha firmado todos esos retos deportivos. Gran Bretaña no ganaba una medalla de oro en tenis en los Juegos desde hacía 104. Wimbledon, el Grand Slam más histórico de los cuatro, llevaba 77 años sin el nombre de un campeón de ese país, y entonces, un siete de julio de 2013 llegó Andy y venció en tres sets a Novak Djokovic en la final, sucediendo a Fred Perry después de un largo desierto. Dos años más duraba la racha sin conseguir el título de la Copa Davis, y Murray desempolvó la foto en blanco y negro de los campeones de 1936 para ganar los tres partidos en Gante.

En el pabellón ocho del complejo de Gante, ante la reina Mathilde de Bélgica, el chico de Dunblane escribió una página de oro más en su palmarés, donde existen ya 35 títulos, dos de ellos del Grand Slam: Abierto de EE.UU. 2012 y Wimbledon 2013, todo con 28 años.

Atrás quedan momentos para recordar, como la conocida llamada de Andy a su madre Judy, quejándose de que mientras Rafael Nadal se entrenaba en Mallorca con todo un exnúmero uno como Carlos Moyá, él tenía que defenderse como podía con sus compañeros británicos. "Así como puedo crecer tenísticamente?", se quejaba.

Siempre decía que vencer a su hermano mayor Jamie había sido algo que significó su despegue mental, una barrera psicológica que le atenazaba. Triunfar en la pista central de Wimbledon, aunque fueran los Juegos, fue su espaldarazo.

Figuraba ya entre los cuatro grandes: Djokovic, Federer, Nadal, y él, aunque su nombre ocupaba el cuarto puesto, más que nada por el empuje de los medios británicos, pero no terminaba de estar al nivel de grandes títulos de los que le antecedían.

Dunblane, su ciudad, lo venera. Andy tomó clases en la Escuela Primaria de Dunblane, y se mostró consternado por la masacre que ocurrió en ese centro de estudios el 13 de marzo de 1996, cuando 16 niños y un adulto fueron asesinados durante el ataque perpetrado por Thomas Watt Hamilton, quien después se suicidó.

Decidido en sus acciones, como cuando apostó por Escocia en el referendo, o al elegir a la francesa Amelie Mauresmo como entrenadora para sustituir a Ivan Lendl, sorprendiendo a medio mundo que barajaba otros nombres, pero nunca el de una mujer, Andy mostraba su inconformismo.
Ahora, el escocés ha cerrado la lista de grandes nombres de la ATP, en cuanto a ganadores de la Copa Davis.

Antes lo hicieron Novak Djokovic, Roger Federer, Rafael Nadal, Tomas Berdych, Stan Wawrinka y David Ferrer. La pregunta es, ¿quién seguirá al nuevo gran "Sir"?. Kei Nishikori, Jo-Wilfred Tsonga, Milos Raonic tal vez?

Ayer cerró la serie con la grandeza de los elegidos: no le dio chance al ascendente belga David Goffin y cerró el partido en tres sets 6-3, 7-5 y 6-3, para terminar festejando y entrar otra vez en la historia.