Salto Uruguay, la cuna de Cavani

El club salteño recibirá € 600 mil por el pase del goleador a PSG, que servirán para remodelar el estadio, pero su proyecto más interesante se llama “preparate para el alto rendimiento”

El club decano del fútbol salteño, Salto Uruguay, fue fundado debajo de un árbol, a las 16.55 del 5 de abril de 1905 en el montecito Piñeiro, en el barrio de Salto Nuevo, por ocho simpatizantes del fútbol. Al año siguiente, el club obtuvo su primera victoria internacional en la argentina ciudad de Monte Caseros, y en 1911 fue uno de los clubes fundadores de la Liga Salteña de Fútbol.

En las vitrinas de una majestuosa sede, digna representante de los tiempos de las vacas gordas, lucen orgullosos los trofeos logrados a lo largo de su historia, tanto en fútbol como en básquetbol, el otro deporte que apasiona a Salto Uruguay más allá de que también se practica vóleibol, fútbol 5, fútbol sala y fútbol para veteranos.

Son 25 los títulos locales en fútbol, una Copa OFI y una Supercopa de Clubes Campeones del Interior los que lucen en su rico historial, que se suman a los 15 Campeonatos Salteños de básquetbol, sus tres campeonatos del Litoral y una Liga Uruguaya, la 2004/2005.

Hoy, el nombre de Salto Uruguay recorre el mundo. Pero no precisamente por lo que fue, es y quiere ser como institución, sino por la sencilla razón de que fue el club en el que nació deportivamente Edinson Cavani. Y porque recibirá € 600 mil por el pase del delantero al PSG.

“Nos llaman de todo el mundo, y hasta vinieron unos turcos a hacer una nota. Después nos enteramos que era de una televisora del dueño del PSG. Todos nos preguntan por el dinero que nos quedará por el pase de Edi, pero Salto Uruguay es mucho más que eso. Es una familia, al punto de que a lo largo de la historia no han pasado más de 70 directivos por el club”, dijo orgulloso el presidente Federico Schiavi a El Observador.

Si el fútbol profesional uruguayo está sumergido desde hace años en una crisis económica que sale a la luz antes de cada campeonato, el del interior intenta subsistir como puede. Por eso, los € 600 mil que llegarán al club por el pase del goleador al fútbol francés, son mucho más que una bocanada de aire fresco para llevar adelante los proyectos que pretenden impulsar al club hacia el futuro, aunque con los pies sobre la tierra.


Proyecto de formación

La realidad de Edinson Cavani en el ámbito internacional terminó por convencer a los directivos del club salteño que había que apostar decididamente a las formativas. Es por eso que en el predio de unas siete hectáreas, que está ubicado a unas 50 cuadras de la sede, Salto Uruguay no solo proyecta construir su cancha, sino que puso en marcha el proyecto Preparate para el Alto Rendimiento, la gran apuesta de la institución.

El club contaba con un terreno que hubiera permitido alcanzar el sueño del escenario propio. “En 2000 se decidió dividir el terreno y vender lotes, y así poder comprar un predio más grande pensando en el proyecto de la construcción del estadio. Había plata guardada, pero resultó que llegó la crisis de 2002; a partir de ahí no le vendimos un lote a nadie y empezamos a empantanarnos”, explicó Schiavi.

Ese nuevo terreno cuenta con una cancha marcada y otras dos que están niveladas a la espera de ser sembradas, además de tres futuras canchas de fútbol 7 y lo que sería un extenso estacionamiento. Allí no solo entrenan los planteles de inferiores y Primera División (que son trasladados por el club para cada práctica), sino que se lleva adelante el proyecto de formación de futbolistas.

“Hay un grupo de unos 12 jugadores que comenzó con el proyecto que lanzamos este año a partir de la realidad de Cavani. Hay un chico de 15 años, que es del club, y después contamos con futbolistas sub 13 que pertenecen a diferentes instituciones”, explicó Schiavi.

“Seleccionamos a los mejores jugadores del medio, y hablamos con los padres. Esto es gratuito, los futbolistas son de sus clubes y juegan para ellos, pero el objetivo es prepararlos para el futuro. Por eso brindamos las instalaciones, tenemos técnicos recibidos, preparadores físicos, médicos, odontólogos y psicólogos. Y mi vieja, que es profesora y siempre trabajó con chicos, es la que se encarga de ayudar a los jugadores en los estudios. Esa es nuestra única exigencia: sí o sí tienen que estudiar, porque no todos serán como Cavani, y muy posiblemente en el futuro terminen por no dedicarse al fútbol”, explicó.

El proyecto incluye a un par de entrenadores que se dedican a buscar talentos. “Y se dio el caso de dos gurises de 14 años que fueron totalmente maltratados en Montevideo, viviendo en una pensión, y que están trabajando aquí traídos por sus padres”, agregó. El éxito de Cavani en el fútbol europeo ha llevado a que varios grupos inversores se preguntaran qué es Salto Uruguay. “Llegaron varios inversionistas, algo que te llama la atención. Y a raíz de esto enviamos a un jugador directamente al Palermo de Italia desde el club, pero finalmente no quedó”, comentó Schiavi. Ese futbolista, Jonathan Dos Santos, es el goleador del torneo salteño.

Estadio acorde a la realidad

Ese mismo predio es en el que se pretendía llevar adelante el proyecto del estadio propio para 20 mil personas, que hace 14 años duerme en los cajones de la sala de sesiones de la directiva. Y allí seguirá, teniendo en cuenta que nadie en Salto Uruguay quiere hacer locuras con el dinero que ingresará por el mecanismo de solidaridad de FIFA tras el traspaso de Cavani al PSG.

“En las últimas horas tuvimos una sesión de directiva y acordamos, por unanimidad, conformar una comisión con gente allegada al club, profesionales, para elevar diferentes proyectos. Venimos desde 2002 de sobresalto en sobresalto para cubrir los $ 300 mil mensuales que tenemos de presupuesto, y lo único que queremos es que ese dinero que ingresa sea el sustento del club a largo plazo”, explicó el presidente, ya frente a la sede. Es por eso que aquel estadio de importantes características dará lugar a uno acorde a la realidad.

Los 11 directivos apuntaron a la misma idea. “No podemos pensar en llevar a cabo aquel proyecto, cuando al fútbol no van ni 2.000 personas. Construís el estadio, te capitalizás, pero vas a tener gastos que después será imposible afrontar. Capaz que después no tenemos para pagar la luz”, confesó.

Por eso, la idea es utilizar los materiales comprados años atrás y comenzar a levantar un escenario acorde a la realidad. “Sí pensamos en habilitar la cancha para jugar (hoy Salto Uruguay es local en el Dickinson), levantar una batería de baños, vestuarios para los árbitros, el local y el visitante, y la tribuna. Y tener la cancha para los chiquilines, porque tenemos unos 200 gurises jugando”, señaló Schiavi.

Los proyectos son muchos. El estadio propio será realidad, pero alejado de aquella idea de otras épocas. “Veremos si podemos realizar diferentes inversiones para que eso nos brinde un capital mensual para ir volcando al club. No hay que ser necios ni aferrarnos a un capricho”, dijo el presidente.

“Hoy aprendimos”

El más de medio millón de euros que Salto Uruguay embolsará gracias a Edinson Cavani es una cifra millonaria para cualquier club del interior, cuya vida diaria es realmente complicada. Más que nunca, las instituciones dependen casi exclusivamente de la venta de jugadores aunque, claro está, las cifras que se manejan son irrisorias al momento de sellar un acuerdo con algún club de Montevideo. O, directamente, no existen.

“Esos inversores que llegaron no ofrecieron nada, pero vimos que tenemos que trabajar en la cantera y por eso hicimos el proyecto. Han venido por dos o tres jugadores y, si bien nosotros estamos abiertos, de ninguna manera será en las condiciones en las que se fue Cavani a Danubio. Hoy aprendimos”, dijo el presidente del decano del fútbol salteño.

Es que, según confesó, “con Danubio tuvimos una mala experiencia” dado que “se lo dimos sin costo, con una cláusula del 10% si había un pase al extranjero, pero no la ejecutó (cuando Cavani fue al Palermo) porque supuestamente esa cláusula estaba solo en OFI y no en la AUF”. Después sí, tras el pase al Napoli llegaron al club unos US$ 80 mil y unos US$ 10 mil a Ferro Carril, donde el goleador jugó durante nueve meses.


Fuente: Santiago Balbis

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