Rosberg corre contra el favorito y la historia

A los 31 años, Nico Rosberg tiene la posibilidad de ganar el título pere debe vencer a Lewis Hamilton e igualar la marca de su padre

El alemán Nico Rosberg lleva ya 11 temporadas como piloto de la Fórmula 1, pero nunca ha alcanzado el título mundial. A los 31 años la consagración está muy cerca, pero para alcanzarla aún le hace falta desplazar al campeón defensor, Lewis Hamilton, y rebasar a Keijo 'Keke' Rosberg, su padre.

Nico llegó a la escudería Mercedes en 2010 y en las dos temporadas anteriores -2014 y 2015- ha sentido de cerca la gloria de ser campeón del mundo, pero se ha tenido que conformar con ser escolta de su coequipero Lewis Hamilton.

El británico Hamilton es tricampeón mundial. Se coronó en 2008 y ha reinado en los últimos dos años consecutivos; en 2014 le sacó 67 puntos de ventaja a Rosberg y en 2015 lo superó con una diferencia de 59.

En este 2016, luego de 18 carreras celebradas, Hamilton ha sido el mejor en siete, pero su reinado está en peligro de sucumbir ante Rosberg que clama por la corona con nueve triunfos.

A falta de tres carreras para completar el serial, el alemán llegó al Gran Premio de México liderando la clasificación con 331 puntos por 305 del británico; esto significa que Rosberg tendrá el domingo su primera oportunidad para asegurar el campeonato.

Para titularse, Rosberg necesita la victoria –la número 24 de su historia–, pero también precisa que Hamilton no sume puntos.

El alemán necesitaría irse de México con una ventaja de 51 puntos para que ya no le interese lo que suceda en Brasil y Abu Dhabi.

Que el piloto germano gane en México no luce complicado; ya lo hizo en 2015 en el Autódromo de los Hermanos Rodríguez donde por cierto tiene el récord de la vuelta más rápida: 1 minuto con 20 segundos y 521 milésimas ya en la carrera.

Lo realmente difícil es que Hamilton, un piloto que corre muy bien incluso cuando está presionado, no sume puntos; claro que puede pasar por un abandono obligatorio, lo que sí resulta poco probable es que el británico no llegue a la meta entre los 10 primeros. Esto no pasa desde 2012 cuando fue duodécimo en el Gran Premio de España.

"Para mí solo se trata de ganar y a ver qué pasa", dice Rosberg y no cae en la ansiedad como tampoco Hamilton cae en la desesperanza, a pesar de estar ante un serio riesgo de perder la corona: "No pienso rendirme".

¿Segunda dinastía campeona?

Desde 1950 cuando comenzó a celebrarse el campeonato del mundo de Fórmula 1, ha habido varias dinastías de padres e hijos participantes: Stuck, Brabham. Fittipaldi, Hill, Andretti, Villeneuve, Rosberg, Nakajima, Winkelhock, Piquet, Magnussen, Verstappen.

De todos esos casos, solo en uno el padre y el hijo han sido campeones: los británicos Hill. Graham en 1962 y 1968 y Damon en 1996.

En este 2016, los Rosberg podrían ser la segunda dinastía doblemente campeona. Nico, el piloto alemán de Mercedes, está cerca de la corona que 'Keke', su padre de nacionalidad finlandesa, ya se ciñó.

Si se comparan carreras, el vástago ha tenido mayor presencia que el progenitor. A sus 31 años Nico ha corrido 203 Grandes Premios y ganado 23, 'Keke', ahora de 67 años, participó en 114 y triunfó en 5.

El hijo lleva 30 poles, 20 vueltas rápidas y 54 podios; el padre registró 5, 3 y 17, respectivamente.

A pesar de esas comparaciones estadísticas en su contra, 'Keke' puede presumir de haber sido campeón en 1982, a sus 34 años, con la escudería TAG Williams Racing Team, pero su hijo está muy cerca de conseguirlo en esta temporada 2016.

"Si Nico gana este Mundial, lo tendrá muy merecido pues ha tenido actuaciones impecables", ha dicho Damon Hill.


Fuente: AFP