Rojas, de la deserción cubana al soy celeste

"Esta historia comenzó en 2009 cuando decidí quedarme en Uruguay", dijo el nacido en Cuba
El 10 de febrero de 2009 Aguelmis Rojas tomó la decisión más drástica de su vida: abandonar Cuba para quedarse en Uruguay. "No soy un desertor, los que desertan son los militares y yo soy un deportista", le dijo entonces a Referí. Rojas se quedó a vivir en otro país con un pequeño bolso con ropa y un gran sueño: nacionalizarse uruguayo y volver a ser maratonista olímpico.

Después de años de papeleos para obtener la nacionalidad, miles de kilómetros de entrenamientos y varias piedras en el camino con forma de lesiones, Rojas corrió el domingo la maratón de Montevideo en 2.17.32 proclamándose campeón y rebajando la marca mínima (2.19.00) para meterse en los Juegos Olímpicos de Río 2016.

"Esta historia comenzó en 2009; cuando decidí quedarme en Uruguay muchos confiaron en mí y otros nos, pero con perseverancia lo he logrado", explicó a Referí.

Rojas, de 38 años, debutó en maratón cuando tenía 22, en La Habana estampando una marca de 2.15.03, en 2002.

Diez años después, en abril de 2012, registró 2.15.22 en La Pampa, marca que lo hubiera clasificado a Londres 2012 para el caso de haber obtenido antes su nacionalidad uruguaya, algo que recién logró en setiembre de 2014.

"Mucha gente no creía que podía volver a correr debajo del 2.19", comentó.

Y Rojas lo logró en la inhóspita escenografía de la rambla uruguaya con vientos en contra de entre 25 y 30 k/h en la ida: "El sábado traté de reconocer el viento que iba a haber el domingo, me esforcé mucho para que no se cayera el ritmo en ese tramo y cuando viré fui apretando para llegar fuerte al final", explicó.

"Lo único que me podía quitar el sueño era el viento, pero desde que empecé la prueba me di cuenta que ni eso podía impedirme la clasificación", confesó.

Así se quedó con la medalla de oro del campeonato sudamericano que estaba en juego superando por destrozo al chileno Matías Silva (2.22.40).

El triunfo tiene un valor agregado para un deportista que en 2015 estuvo a maltraer con una lumbalgia, una lesión de tendón de aquiles y una caída sobre fin de año que le afectó una rodilla y que determinó que tuviera que buscar la marca en Montevideo y no antes en circuitos más rápidos como los de Sevilla o Valencia.

El fondista ya defendió a Uruguay en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 donde terminó séptimo entre 17 atletas con una marca de 2.20.10.

"La etapa de preparación en la altura esa vez no fue buena y el día de la competencia me afectó el clima. Esta vez mi preparación en la altura, desde el primer día, fue notable", explicó.

Desde Sídney 2000 con Néstor García, Uruguay no tenía ningún maratonista olímpico. A Río irán tres. Además de Rojas, los mellizos Nicolás y Martín Cuestas, clasificados en octubre del 2015.

Consumada la clasificación, Aguelmis fue felicitado por todos los deportistas, incluso por Andrés Zamora que aún habiendo hecho marca clasificatoria (2.18.57 en Sevilla) no podrá ir a Río porque hay tres cupos por país y quedó así eliminado.

"Desde que pisé Uruguay dije que me sorprendió la calidad de sus fondistas. Solo necesitaban un apoyo que ahora tienen. Creo que mi llegada ayudó mucho al desarrollo de las pruebas de fondo", admitió.

A la hora de mencionar a las personas claves para haber alcanzado su meta, Rojas alaba a su entrenador Rafael Díaz, quien se quedó con él en Maldonado en 2009 porque ganaba US$ 20 al mes cuando era DT en Cuba.

"El apoyo que me ha dado la Confederación Atlética con (Pablo) Sanmartino fue fundamental", agregó.

"Desde hace tres meses me apoya Adidas con indumentaria deportiva. A la Intendencia de Maldonado le fui a pedir ayuda y me dijeron que no podían darme nada, ni siquiera medicinas y eso es algo que me dejó muy dolido. Hoy por hoy no tengo ningún ingreso y se hace muy difícil seguir corriendo así. Mi mujer es la que más sufre, tenemos un hijo y espero que se le pueda buscar una vuelta", dijo.

Cuando Rojas se quedó en 2009 dijo a Referí: "Tenía carencias para conseguir recuperantes, medicinas, solo me daban dos calzados por año para correr, una muda de ropa deportiva, necesitaba una mejor alimentación y, lo que es peor, nunca pude ir a competir a la altura".

Sus condiciones mejoraron en algunos aspectos. Rojas se clasificó a la uruguaya y ahora tiene un reto olímpico por delante.

La frase

"La maratón olímpica tiene una particularidad y es que no se corre muy duro, en 2.03, sino entre 2.10 y 2.12 por lo que si un sudamericano hace una buena marca puede sorprender con la posición final que ocupe. Hay que entrenar muy bien y prepararse para hacer una carrera inteligente".

Las cifras

47º en Atenas 2004. Rojas defendió a Cuba en la maratón de los Juegos Olímpicos 2004. Fue 47º con 2.21.59.
2.14.16. Es su mejor marca en maratón y data del 18 de abril de 2004, en Cuba.


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