Río 2016 bajo amenaza: varios problemas antes de llegar a los Juegos

La crisis económica, la contaminación de la bahía y el retraso de obras complican a ocho meses del comienzo
Si organizar un Mundial de cualquier deporte es complicado, la complejidad se multiplica a la hora de afrontar ser sede de un Juego Olímpico.

Piscinas, gimnasios, canchas de todos los deportes, villas olímpicas y hoteles cinco estrellas deben estar prontos con exactitud cronométrica, pero además la ciudad debe prepararse desde los servicios hasta la seguridad y el medio ambiente para recibir al mundo deportivo.

En todos estos elementos, Río de Janeiro está en falta de cara a los Juegos Olímpicos de este año.

Varias instalaciones del parque olímpico muestra un avance lento, inclusive el velódromo, con la paredes sin revoque ni pintura, pero que está listo para recibir su pista holandesa después de que fuera instalado el aire acondicionado.

El alcalde dijo además que asumirá el pago de los compromisos con un grupo de trabajadores despedidos sin liquidación a final de año por la empresa responsable de la construcción de la cancha de tenis. La semana pasada, las obras estuvieron mermadas debido a una dura protesta de los obreros en reclamos por haberes impagos. "No es un costo más, aún hay cosas por pagar a la constructora y se lo vamos a descontar de esos pagos", explicó.

Esta constructora, Ibeg, también es responsable de obras en el parque ecuestre, aún por terminar y con un lento avance en la colocación de elementos claves para su desarrollo.

Contrato roto y obra detenida

La alcaldía de Río de Janeiro rompió el contrato con la constructora responsable del centro de tenis por "atrasos y morosidad" en la obra y aplicó una multa por
U$S 2,8 millones.

La empresa municipal de urbanización (Riourbe) informó que "rompió unilateralmente con el consorcio Ibeg-Tangran-Damiani después de verificar una caída en la productividad, atrasos y morosidad en los frentes de servicio, así como el no cumplimiento de cláusulas contractuales y laborales".

El centro de tenis, con capacidad para 19.750 espectadores en total, estaba previsto para ser concluido en el tercer trimestre de 2015, pero ya avanzado el mes de enero de 2016 aún no está pronto. La obra se encuentra en un 90% según las autoridades.

"La morosidad en las actividades se observó en diciembre", después de constatarlas en un evento que funcionó como test únicamente en la cancha central. "No fue registrado un avance significativo en las obras" y en enero los trabajos "no eran compatibles con la demanda" necesaria, siguió el comunicado.

El consorcio recibió 149 de los 175,4 millones de reales (US$ 38 de 44 millones) del contrato del centro de tenis, que comenzó a ser construido en octubre de 2013, indicó Riourbe. Globo Esporte indicó que cambios en el proyecto incrementaron su valor a 201 millones.

La empresa había dejado además de pagar salarios y liquidaciones de obreros despedidos, que hicieron protestas hasta que la alcaldía asumió las deudas.

Una nueva empresa será contratada "por el valor residual del contrato" para terminar la instalación. "Riourbe ya está en contacto con diversas empresas del ramo interesadas en asumir la obra", subrayó.

El consorcio expresó su "perplejidad" asegurando que la decisión se tomó "sin ninguna explicación oficial o justificación formal". Además, anunció que "buscará en la justicia la reparación por prejuicios financieros".

Ibeg es responsable de la reforma del centro de hipismo, cuya entrega estaba prevista para diciembre y tampoco se entregó en tiempo y forma. La alcaldía, que no rompió este contrato, convocó no obstante a la empresa para que justificara el atraso, aunque por ahora no hay muchas respuestas.

Basura en la Bahía

Un tema que le ocasionó varios dolores de cabeza a la organización es la contaminación que tiene la bahía de Guanabara, donde se desarrollarán los deportes acuáticos.
La semana pasada miles de peces muertos fueron hallados en las orillas de la bahía, donde los volúmenes de basura llaman la atención.

Funcionarios del Instituto de Medio Ambiente del estado de Rio de Janeiro (Inea) tomaron muestras en el lugar para analizarlas en un laboratorio y explicar el fenómeno que ya tuvo lugar en octubre 2014 y en febrero 2015, cuando 12,3 toneladas de pequeños peces plateados fueron retirados de las playas de este sector llamado Ilha do Governador.

Todo eso se da con un gobierno tambaleante entre acusaciones de corrupción, y una enonomía que no despega. La fecha de inicio se acerca, y en Brasil las dudas son cada vez mayores. l