Resucitó el número uno

El serbio Novak Djokovic no solo ganó un partido que parecía perdido en semifinales del US OPEN, sino que se aseguró seguir en el primer lugar del ranking aunque pierda la final con el español Rafael Nadal

Más de cuatro horas le llevó al serbio Novak Djokovic vencer al suizo Stanislas Wawrinka (2-6, 7-6 (4), 3-6, 6-3, 6-4)  para meterse en una nueva final del US Open y mantener, sin importar otro resultado, el primer lugar del ranking mundial de la ATP.

No fue nada fácil, especialmente en el inicio, porque hasta que no llegó el quiebre del serbio para ponerse en ventaja 4-3 en el segundo set, Djokovic parecía absolutamente ausente. Incluso, eso le sirvió nada más que para nivelar el encuentro en un set por lado, porque Wawrinka volvió a tomar ventaja ganando el tercer parcial y amenazó en el cuarto cuando ya parecía entregado.

Luego, en momentos del decisivo set Djokovic fue el de siempre porque dominó la cancha, los estados emocionales y logró imponer su juego.

En tanto, el suizo se desmoronó y lo que bien pudo ser el mejor resultado de la carrera de un muy buen tenista que estuvo siempre a la sombra de su compatriota Roger Federer, terminó en una frustración para él y hasta para los aficionados, que en la mayor parte del encuentro estuvieron de su lado.

Es que el comienzo del suizo fue demoledor, todo le salió bien y contrarió notoriamente al número uno del mundo. Wawrinka usó el revés como arma letal, jugó arriesgando, a las líneas y dejó en rídiculo varias veces a un Djokovic que estaba muy lejos ser el jugador que necesitaba defender la cima del ranking.

El riesgo de perder era el de ceder el liderazgo ante el español Rafael Nadal. Una derrota de Djokovic, más el título para el balear hubiera significado el cambió en la cima del escalafón,

Nadal también clasificó para la final en la noche neoyorquina tras derrotar sin problemas al francés Richard Gasquet por 6-4, 7-6., 6-2.

A ese partido, Nadal llegó sin el aliciente del ranking, porque a primera hora el serbio se encargó de liquidar cualquier especulación.

Djokovic volvió a mostrar que no se da por vencido, ni aun vencido. Luego de tomar ventaja en el segundo set ordenó sus ideas, se serenó y mejoró paso a paso. Empezó por meter la pelota adentro de la cancha, pasarla la mayor cantidad de veces posible y eso le dio confianza para levantar el nivel de su saque. Así fue construyendo la resurrección y así el mejor tenista del mundo del momento apareció en la cancha.

Ahora buscará su segundo título en el US Open. La del lunes será la quinta final en Flushing Meadows para el serbio y la cuarta consecutiva.

Del otro lado, al suizo seguramente le cueste conformarse con el partido del sábado porque tuvo a su merced al número uno y no supo liquidarlo. De todos modos, cuando la bronca pase y pueda hacer un balance del encuentro, deberá trabajar en lo que todavía le falta para estar definiendo algún otro torneo grande y, por qué no, sumar otros títulos a su escuálida cosecha de cuatro ATP 250.

Poderío tiene para estar más arriba en los torneos, más allá de que ya goza de pertenecer al selecto grupo del top ten. 

Revancha de otra final

La final femenina que los aficionados soñaban volver a ver en el US Open la tendrán el domingo cuando la local Serena Williamas y la bielorrusa Victoria Azarenka, números uno y dos del mundo, respectivamente, sostengan un duelo con sabor a revancha.

Williams, de 31 años, jugará su vigésima primera final en torneos de Grand Slam. Ya ganó 16 y ahora busca su quinto título en Flushing Meadows en 18 temporadas como profesional.

Aunque tiene marca de 13-3 a su favor en los duelos con Azarenka,  Williams dijo que su rival, “demostró el año pasado que es muy buena y conoce mejor que nadie el juego, por lo que será un partido muy disputado”.

Además, recordó que el año pasado la victoria no se decidió hasta el tercer set, cuando lo ganó por 7-5.


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