Refuerzo: ¿Qué se gana con Suárez?

¿Se imaginan cómo estarán los brasileños sabiendo que en el otro vestuario estará Suárez atándose los cordones?
Sabés lo que es para los rivales saber que en el otro vestuario está Maradona atándose los cordones?", decía Carlos Bilardo en alusión al poder que ejercía el 10 en los rivales. Una especie de sometimiento psicológico antes de entrar a la cancha.

En marzo de 2016, en un vestuario de Brasil, la bestia del gol se estará poniendo las medias. Hasta ahora lo tuvieron atado por una sanción sin precedentes. Se podrán imaginar cómo estará... Como cuando el león al que le abren la jaula.

Suárez regresa a la selección. Entonces vale trasladar la pregunta de Bilardo al futuro celeste. ¿Cómo estarán los brasileños sabiendo que en el otro vestuario está Suárez atándose los cordones?

El técnico Oscar Tabárez esperó este momento como el que sabe que tiene plata en el banco: "En algún momento de las eliminatorias Uruguay va a tener el mejor refuerzo posible. Ningún equipo puede incorporar un futbolista como Suárez porque tendría que ser un jugador nuevo", dijo consultado por Referí en febrero.

Vuelve a tener un 9
No es ninguna novedad que el juego de Suárez le agrega otra dimensión a Uruguay. Le da poder de fuego, que desapareció casi desde el momento en que la celeste perdió al pistolero (ver cifras). No en vano, desde su sanción Uruguay anotó el doble de goles de pelota quieta que de jugada.

Cavani no pudo llenar sus zapatos, en parte porque tienen diferentes personalidades, pero además el delantero de PSG siguió ocupando por muchos momentos el rol sacrificado de volante externo. Es cierto, se alternó con Rolan o Stuani como no lo hacía con Suárez, pero eso, sumado a su falta de gol, hizo que, aunque haya pasado desapercibido, Uruguay no volviera a tener un "9" definido.

Simplifica
Pero además, no es cualquier "9" el que retorna. Su capacidad para arreglárselas en el uno contra uno, o para sacarse rivales de arriba con esa mezcla de técnica y potencia, lo hace un jugador ideal para planteos como el de Tabárez: con 10 jugadores defendiendo, Uruguay ha apostado a tirarle la pelota a Luis para que resuelva en ataque, fortaleciendo la tarea defensiva del resto.

Pero además, seguramente Suárez sea más jugador incluso que aquella versión esplendorosa del mundial. Su pasaje por Barcelona lo ha transformado en un jugador de equipo. Ha mejorado en el rubro asistencias y ha perfeccionado su técnica de desmarque. Por eso, puede transformarse en una pieza que le de un nuevo sentido al planteo táctico de Tabárez y hasta que pueda ayudar hasta a ver un juego más ofensivo.

Pivot: Generador de faltas
Este es un punto vital para la celeste que, a modo de ejemplo, en los últimos partidos jugó con un solo hombre en ofensiva. Nadie en la selección puede pivotear de espaldas al arco como Suárez. Sabe colocar la cola para mantener a distancia al rival. Cubre bien la pelota y descarga con precisión para sus compañeros. Un detalle importante en el aporte que brindará Luis a la celeste es la provocación de faltas cerca del área. Es inteligente para eso.

Marcas: Provoca distracciones
La presencia de Luis libera al resto de los compañeros. Suele llevarse la mayor parte de la atención de los defensas rivales. Suárez reveló un secreto de alcoba del Barcelona, datos de una charla íntima con Lio Messi: "Yo le digo Leo, mirá que yo hago el movimiento porque los dos centrales vienen conmigo y te dejo el espacio. No te preocupes por meterme la pelota".

Asistencias: Un jugador de Cuidado
Es el líder de asistencias de la era Tabárez. Quienes lo tildaron de egoísta no reparan en que metió 17 pases de gol a sus compañeros. De hecho, en los primeros tiempos en Barcelona lució más como habilitador para sus compañeros que por sus goles. Tiene visión de campo y sabe con la pelota en los pies.

Ataque: Soluciona un problema
Su calidad en el juego uno contra uno es tan grande que soluciona buena parte del juego ofensivo de Uruguay, que se descansará en él para solucionar los temas arriba, para concentrarse en lo que el equipo mejor hace: defender. "Nosotros favorecemos el juego del equipo para que él se encuentre en posición de uno contra uno y que si pierde la pelota no pase nada ni para el equipo ni para él", dijo Tabárez en una entrevista en febrero.

Potencia: Los pasa por arriba
Uruguay gana con Suárez en potencia ofensiva. A nadie escapa que Luis impresiona con su potencia física. Cuando le mete el cuerpo a los rivales estos salen despedidos por su fuerza. Como pasaba con el brasiñeño Ronaldo en sus mejores tiempos. En los últimos años y sobre todo a partir de su paso por el fútbol inglés que es muy físico, el salteño aprendió a jugar chocando con duros defensas rivales. No lo desestabilizan, por el contrario, Suárez es un toro que gana por potencia. Todo esto redunda en pique corto, explosión y una enorme virtud a la hora de definir de primera y con la pelota en movimiento.

Presencia: Ayer Lugano, hoy Suárez
Los brasileños temen y respetan a Diego Lugano. Es como el caudillo que jamás tuvieron. A la distancia vivieron la consagración de Diego Forlán como mejor jugador del Mundial de 2010 y por eso se lo llevaron a jugar a Inter. Y ahora saben y conoce a la perfección que Luis Suárez es la figura del equipo charrúa. Tienen a mano a Neymar para preguntarle sobre las condiciones de la bestia del gol. Siempre quedó latente la presión que ejercieron los medios de prensa brasileños para que Suárez fuera expulsado del Mundial. Es que temían un posible choque de la celeste con Brasil en una instancia definitoria del Mundial.

Juego: Oportunismo, cabezazo, tiro libre y gol
El salteño se mueve como nadie en el área. Al margen de su habilidad a la hora de la definición, es un oportunista que sabe anticiparse a los rivales para sacar provecho de su contundencia. Va bien en el juego aéreo y ni hablar si le queda una pelota cercana al área para algún tiro libre. Tiene todas las cualidades que un delantero puede reunir.