"Ramos es un motivador espectacular"

El volante de Peñarol mejoró mucho y ponderó las características del técnico
En los últimos partidos de Peñarol, Ángel Rodríguez mejoró notoriamente su producción en el medio. Más allá del nivel de Nahitan Nandez y de lo que aporta Cristian Rodríguez, el volante se va encontrando en la cancha. Atendió a Referí con el nuevo integrante de la familia en sus brazos: su hijo León de apenas dos meses.


¿León trajo más alegría a casa?

Un hijo trae muchas bendiciones, trae una flautita abajo del brazo, y gracias a Dios creo que se ve reflejado dentro de la cancha también.

Desde todo punto de vista porque también a veces ayuda a madurar, a crecer como ser humano.

Sin dudas que sí. El ser padre primerizo también es un plus, porque uno está pendiente de todo. Me ha cambiado todo. Te abre muchas puertas, te abre un poco más los ojos, obviamente, tenés que madurar un poco más. Estamos en eso y en ser cada día mejor.

¿Ayuda a la mamá de noche con León o usted solo duerme?

(Se ríe). Padre primerizo requiere a veces dormir y otras no, todo lo que requiere ser papá. Está bueno a veces no dormir por él y otras, cuando es necesario dormir, la madre también se preocupa para que yo duerma un poco.

¿Cómo ve este presente de Peñarol?

Venimos progresando, sumando en lo futbolístico, también en lo anímico. Creo que vamos en busca de ser mejores. De acá en adelante, va a seguir igual. Estamos muy bien.

¿Nota como que mejoró el equipo en los últimos partidos o más que nada en los resultados?

Venimos mejorando mucho. Antes no se notaba tanto por el tema de los resultados. Si uno juega mal y gana, el hecho de jugar mal, pasa a no ser percibido. Esto es igual. Si bien veníamos mejorando y no se nos daban los resultados, estaba todo mal y veníamos jugando mal para la mayoría, pero ahora que se empezaron a dar los resultados, se empieza a notar más la mejora de todos.

Y entre esas cosas que dice que mejoraron, ¿qué es lo que más nota?

Y... la verdad mejoramos el trato de pelota, la parte anímica que es muy importante para todos. Obvio que después, partido a partido es diferente. Cada encuentro tiene sus responsabilidades, sus ítems y tratamos de trabajar hacia eso también.

En el campeonato pasado y en la copa hubo partidos que no supieron cerrarlos a tiempo. ¿Usted lo ve así?

Sí, obvio que sí. Lo vivieron todos y nosotros en carne propia. Eso también es parte del fútbol. También hemos tenido la cuota de mala suerte y esto es fútbol, está dentro de las reglas. Las mejoras las venimos haciendo, se está demostrando y se está viendo.

Su nivel en los últimos partidos en Peñarol ha sido superior a lo que había mostrado antes. Ahora se parece más a aquel de River.

Con el Polilla había arrancado bien, pero los resultados no ayudaban. Me sentía muy bien, corría bien, tenía muy buen trato de pelota, pero esos resultados no nos ayudaban y obvio que el nivel de uno y el de todos, baja. Después me tocó salir y ahí la realidad indica que bajás tu nivel, porque no jugás tanto, estás ahí que te citan o no, que te lesionás, y tu nivel merma. He venido mejorando y soy el mismo que todos conocían de antes de firmar en Peñarol. Claro que hay que seguir sumando.

En su momento, ¿le puede haber jugado en contra en su nivel, el hecho de que no se haya hecho el pase a Emiratos Árabes?

Cada uno tiene su opinión. Yo creo que no, pero hay gente que dice que sí. Justo se dio eso y después no tuve continuidad. Me tocó salir del equipo y todos decían que yo había bajado mi nivel porque se había caído el pase. Eso ya quedó atrás.

¿Qué le está faltando mejorar a Peñarol?

Peñarol va muy bien. Hemos mejorado mucho en el trato de pelota, el ser aguerridos ya está, las ganas siempre están. Hay que seguir afinando cosas. En lo personal he mejorado muchas cosas. Creo que si bien progresamos, hay que seguir progresando.

Con Guzmán (Pereira) se entienden muy bien en el medio.

Sí. Cuando llegamos a Peñarol tuvimos un mal momento que no todo nos salía bien, no conseguíamos los resultados. Después, entraba uno, salía el otro, pero ahora que estamos juntos compartiendo la mitad de la cancha, lo estamos haciendo bastante bien y esperemos seguir así. Cuando uno se entiende con otro, está bueno y hay que seguir reafirmando esas cosas.

Leonardo Ramos, ¿qué le pide?

Que meta muchas ganas. Siempre nos pide eso a todos, que las ganas siempre tienen que existir, siempre tienen que estar, que es lo primordial. Eso no se negocia. Después, en lo personal me pide buen trato de pelota y mucha recuperación para apostar al arco rival como lo estamos haciendo.

Ramos es un técnico motivador. ¿Piensa que alguno de ustedes se puede pasar de rosca luego de escucharlo antes de entrar a la cancha?

(Piensa). Creo que hay que entenderlo muy bien. Él es un motivador espectacular, pero no es que nos pasamos de rosca, sino que son circunstancias del partido. En el encuentro pasado le pasó a Mauri (Affonso) que pensó que llegaba a una pelota y no fue así. A mí también me ha pasado. Pensás que llegás con el afán de recuperarla y cuando estás ahí, se te va el pie y es roja. Pero no es que nos pasemos de rosca, son circunstancias del fútbol, como nos pasa a todos y va a seguir pasando.

¿Qué puede decir del rendimiento de Nahitan Nandez?

Es una fiera. A la vista está. Está en su mejor momento y lo está demostrando partido a partido. Los encuentros en que defendió a la selección, también. Todo lo que le está pasando, lo tiene merecido.

Como que le da un plus al equipo.

Sí, sin dudas. Cuando uno está entusiasmado, con toda la confianza, le sale todo y es un ejemplo. Un ejemplo de que está en todo, se la dan y él resuelve, está tanto marcando como atacando, se tira una jugada y le sale. Creo que es un todo. A la vista está y las ganas que él tiene son contagiosas. Todos lo seguimos de atrás. Somos unos cuántos.

Su padre (Elio Rodríguez) hoy dirige a Huracán de Paso de la Arena. Como exfutbolista, ¿le da algún consejo?

Sí, siempre, toda la vida, desde chico. Es una de las cosas que tengo a favor y por las que hoy soy lo que soy. Gracias a sus consejos, a su buena voluntad de enseñarme. Muchas de las cosas que tengo hoy y estar donde estoy, también se las debo a él. Y hasta el día de hoy, después que salgo de un partido, me aconseja y me dice qué hice mal o qué hice bien. Si jugué bien o mal, y así va a seguir.

Y con León se le debe estar cayendo la baba...

(Se ríe). Sí, aunque tiene tres nietos más, como este es el más chiquito y es del hijo que siguió su camino de futbolista, imaginate cómo está: baboso.

Déborah Rodríguez, su hermana melliza, ¿habla algo con usted de fútbol o no se mete?

No, tratamos de no mezclar las cosas. Ella en lo suyo y yo en lo mío. Obvio que como todo deporte tiene sus altibajos, hablamos: "¿Qué te pasa?" Tratamos de ayudarnos, pero básicamente de lo nuestro no hablamos. Sí cuando estamos juntos, compartimos en familia. Ese es un punto bueno que tenemos, que supimos aprovechar. Porque nosotros también tenemos vida social, no podemos estar continuamente enroscados en lo que es nuestro trabajo.




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