Racing perdió y se complica solo

El equipo de Sebastián Taramasco cayó ante otro rival directo; Villa Teresa estiró su agonía
Liverpool, Rentistas y ayer Villa Teresa, tres rivales directos en la lucha por el descenso, le ganaron a Racing y le anotaron tres goles, un diagnóstico que el hincha cervecero ya no tolera.

Su equipo volvió a perder, no tiene un patrón de juego definido y para peor se complica con los números de la tabla de posiciones en un campeonato que le aventura partidos duros hasta el final.

Balboa puso el knock out

El primer tiempo tuvo a Villa Teresa como protagonista, consciente de que quedarse en primera es una utopía (debe ganar todos los partidos que le queda y esperar que sus rivales directos casi no sumen), pero con la mentalidad de jugarse una final en el Parque Roberto.

Del otro lado, Racing volvió a ser el híbrido que fue en las últimas fechas, un equipo débil defensivamente, sin peso en la zona medular y con un ataque lento y anunciado donde su goleador, Líber Quiñones, no recibe una sola pelota limpia.

Apenas iban 11 minutos cuando la fragilidad defensiva del cervecero fue aprovechada por Adrián Balboa, quien firmó el 1-0 para el delirio visitante.

El gol le cayó pésimo a Racing, que protestó sin razón todas las jugadas contra Leodán González y perdió el foco con una zaga (Ignacio Ithurralde y José Aja) que siempre fue superada.

A los 23 minutos, un penal correctamente sancionado le dio la oportunidad a Balboa de marcar un doblete y Rocky no perdonó.

El equipo de Vito Beato jugó al influjo de un Octavio Colo que se divirtió en la fría tarde de Sayago.

El penal como reacción

El segundo tiempo tuvo la misma tónica, Racing en debe con el juego y Villa Teresa aprovechando las enormes franquicias del local.

A los 61 minutos, González pitó penal y Quiñónes puso el descuento que encendió la reacción.

Con Taramasco en la tribuna suspendido y Cafú detrás de la línea de cal, Racing apeló al ingreso de Gabriel Fernández, resignó a Daniel Acosta y se lanzó al ataque con mucha más voluntad que ideas.
Así, una pelota sucia derivó en una corrida de Renzo López que decretó el 2-2 parcial.

Cuando parecía que Racing iba a alejarse del fantasma de las últimas fechas y podía pasar al frente, tuvo una distracción clara que evidencia su momento actual.

Tras un tiro de esquina, Nicolás Olivera ingresó sin marcas al área ante la pasiva mirada de Ithurralde y Aja para, de cabeza, poner todo en orden.

Con ímpetu, voluntad, determinación y muy poco fútbol, Villa Teresa le ganó bien a un Racing que demostró estar en caída libre.

Numéricamente hay equipos peores y más comprometidos con el descenso, pero Racing tiene una deuda llamativa con el juego, le faltan rasgos de identidad para definirse como equipo y el fixture no lo favorece.

Nacional, Wanderers, Plaza Colonia, Juventud de Las Piedras y Cerro asoman en el horizonte de Racing, mientras que Villa Teresa, que será rival de Peñarol la próxima fecha, tiene su destino casi decretado.

Embed


Populares de la sección

Acerca del autor