“Quiero seguir animándome”

Tras volver a la actividad con triunfo, el salteño Pablo Cuevas contó a El Observador sus sensaciones

Pablo Cuevas apagó el teléfono antes de jugar. “Con los mensajes que me estaban llegando de aliento me iban a meter una presión de locos”. Hacía casi dos años que no jugaba debido a una lesión de rodilla. Pero el momento del retorno llegó. Y de la mejor manera: el salteño derrotó 6-3, 4-6, 6-1 a Matteo Viola en la primera ronda del Challenger de Santos.

Después de la victoria, y de que el celular no dejara de sonar, Cuevas se hizo un tiempo para dialogar desde el hotel con El Observador: “Antes de jugar me dije: ‘No leo más nada porque si no en la cancha me voy a acordar y me voy a emocionar y voy a ponerme nervioso’”, expresó.

Cuevas, de 27 años y ya sin ranking ATP debido a su prolongada ausencia en el circuito, volvió a sentirse  “parte del torneo” desde el sorteo que lo emparejó con el número 118 del mundo. Por un lado, lo invadió “un montón de ganas, de emoción y de alegría” por el retorno, pero también eso le generó “nerviosismo”.

“Estuve un poco más tenso antes del partido, pero a la hora de entrar a jugar me sorprendí para bien porque esperaba arrancar más impreciso y con dudas, pero inicié muy bien y ni pensé en la rodilla”, relató notoriamente feliz.

Los tres sets le permiten confiar más en la recuperación, ya que ni la cabeza ni el físico le pasaron factura en un partido largo. Explicó que pudo moverse con tranquilidad y que una contractura que arrastra desde hace unos días en la pierna izquierda lo tuvieron más pendiente que la propia lesión que ya quedó atrás.

“Es una contractura que tengo muchas veces y quizás eso, y el revés del italiano que le funcionó muy bien, impidieron que me soltara del todo en algunos momentos”, agregó, pero restándole importancia.

Y es que el italiano manejó muy bien ese golpe y aprovechó las condiciones de la cancha en buena forma, ya que “la superficie está bastante rápida para ser polvo de ladrillo”.

Cuevas tiene hoy otra prueba, pero jugará con la tranquilidad de estar de nuevo en el ruedo.

Su rival de segunda ronda será el brasileño Guilherme Clezar, a quien no conoce.

De todas maneras, más allá de lo que suceda en el partido de hoy, no antes de la hora 17, el objetivo es continuar evolucionando.

“Quiero seguir animándome porque la idea es seguir siendo yo mismo, tratar de sentirme cada vez más cómodo y tratando de pensar paso a paso. Ahora que ya terminé un partido, el propósito es terminar esta primera semana sin dolores”, dijo Cuevas.

En cuanto a su nivel de juego, explicó que haciendo su tenis tiene grandes posibilidades de seguir avanzando.

En resumen, ayer el tenista uruguayo “estaba preparado para errar alguna bola más”. Además, se sorprendió él mismo “devolviendo muy bien casi todo el partido” y “parejo en todos los aspectos”.

Lo fundamental es que Cuevas regresó a la actividad profesional, pudo hacerlo con un triunfo y está de nuevo en el camino hacia las citas más importantes del circuito (Roland Garros, por ejemplo) y pronto para defender a Uruguay en la próximo instancia de Copa Davis. Por todo eso ayer fue un día importante para el tenis uruguayo y para la carrera de Cuevas.

“Dentro de lo que esperaba me sentí a gusto con los golpes y en cuanto a la movilidad estuve mejor de lo que pensaba en lo previo. En cambio sí me cansé un poco más de lo previsto. En los entrenamientos me estaba sintiendo muy bien, sin falta de aire, y en el encuentro me cansé un poco más”, concluyó el uruguayo.


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