Quieren la celeste

A días de dar a conocer la lista primaria para el Sudamericano, el DT de la Sub 20, Fabián Coito, debe definir la posible citación de juveniles que juegan en el exterior

El destino de sus familias los llevó a dejar el país de niños y ahora quieren volver para representar a su bandera. Es el caso de jóvenes uruguayos que en vísperas del Sudamericano Sub 20 de Uruguay se ilusionan con vestir la celeste y ser campeones ante su gente.

Tres nombres de “extranjeros” han sonado fuerte para sumarse al plantel del entrenador Fabián Coito: Diego Poyet, quien juega en Inglaterra, Diego Fagúndez, que milita en Estados Unidos, y Ramiro Guerra, en España.

Este último es quizás el menos conocido. Su familia se fue a Europa y allí desarrolló su carrera como futbolista. Coito ya lo dirigió hace algunos años.

“Nació en 1997. Juega en Villareal B, en la filial y ha jugado en la sub 19 de España”, contó el DT de la sub 20 a El Observador. “Tenemos contacto porque ha participado en entrenamientos cuando era sub 17, conmigo en Montevideo. Nos conocemos personalmente y él conoce a muchos que hoy están en la sub 20”, agregó.

Sus buenos rendimientos como volante del “submarino amarillo” hicieron que sea convocado a las juveniles de España, donde jugó en varias categorías. Pero al no haber sido en torneos oficiales sigue estando habilitado a jugar por otra selección. Ahora quiere hacerlo por su país en el Sudamericano, lo que sí lo ataría definitivamente con la celeste.

“Por distintas vías llega información”, contó Coito al explicar cómo es el seguimiento de futbolistas en las formativas de Europa. “De parte de clubes que quieren promocionarlos o de gente que los conoce y nos informa que hay un uruguayo en determinado lugar”.

“Aprovechamos si ellos vienen a ver su familia o determinado momento para tener un contacto e ir abriendo las puertas para futuras convocatorias. Esto fue lo que pasó con Ramiro. Ahora es un jugador más consolidado y está en primera división”, dijo el DT.

Para Coito, jugar en la sub 20 de Uruguay “seguramente” le va a permitir a Guerra “tener más posibilidades de participar en la mayor, porque va a ir siendo observado”. De todas formas, aclaró: “Su presencia no es tanto con esa expectativa, sino con el objetivo de reforzar nuestro equipo y de ir dándole al fútbol uruguayo un jugador que ya está en Europa”.

Disponibilidad

Casos parecidos son los de Poyet y Fagúndez. El primero, hijo de Gustavo Poyet, es pieza clave en el medio de West Ham; mientras que el segundo, hijo del exarquero Washington Fagúndez, se desempeña como delantero en New England Revolution de la MLS.

Sus distintas competiciones también marcan las posibilidades de ser parte del Sudamericano, un torneo en el que los clubes no tienen obligación de prestar a sus futbolistas y depende de la buena voluntad de los equipos.

En ese sentido, Coito indicó que Fagúndez no tiene “ningún problema” para sumarse a la sub 20 de ser convocado. “Solamente falta la autorización del club. La MLS termina en tiempo y forma y podría venir perfectamente”, comentó. Con Guerra tampoco habría inconvenientes. “Tenemos mucho contacto con Villarreal y ellos están dispuestos a cederlo”.

Poyet, complicado

Pero el caso más complicado es el de Poyet. “Juega en Primera y lo consideran”, dijo Coito. “Eso sí lo veo más dificultoso porque West Ham en primera instancia negó su posibilidad de prestarlo”.

“No hay obligación de cederlos y a nosotros nos interesa que estén con cierta anticipación, que no vengan una semana antes. Por su preparación, por la adaptación; entonces ahí es cuando a veces se produce cierta discrepancia en cuanto a la convocatoria o no”, explicó el seleccionador juvenil.

Impulsados por la pasión

Consultado sobre por qué hay jugadores uruguayos que optan por la celeste cuando tienen otras opciones, Coito opinó: “Por la familia, por defender a su país”. “En el fútbol de Uruguay el gran vínculo que tienen los futbolistas y el fútbol es la pasión, y eso es inexplicable”, dijo. “El fútbol uruguayo vive actualmente un nivel de selección muy bueno y seguramente también sea un prestigio para esos chicos ser considerados por la selección de su país”, comentó.

“Todos me han dicho que les encantaría jugar por Uruguay. Diego Poyet, lo mismo que Ramiro, que está jugando en España y sería capaz de renunciar a eso para venir a Uruguay. Quieren tener ese vínculo con el país, que lo han perdido no por el fútbol, sino porque sus familias se han ido a vivir y trabajar a otros países. Entonces quieren retornar al país que extrañan y añoran un poco”, señaló Coito.

Josema sería un refuerzo

Para Coito, tener a José María Giménez, quien manifestó su deseo de estar en el Sudamericano, es complicado debido a que es utilizado en su club. “Sería un refuerzo para nosotros, pero contamos con la dificultad de que Atlético considere cederlo, porque perdería a un jugador que hoy es titular, por lo menos por un mes”, dijo

Da la lista y concentran

Los 26 preconvocados para el Sudamericano saldrán este viernes. El miércoles 10, comenzarán los trabajos en el Complejo AUF. Luego, la lista definitiva será de 22 jugadores. “Cuatro días antes del torneo, iremos a concentrar Punta del Este, a la Posta del Lago”, dijo Coito. Uruguay arranca en Maldonado y debuta el 15 de enero.

Varios en carpeta

“Hay varios”, dijo Coito sobre juveniles uruguayos en el exterior. “El hijo de José Luis Salazar, el de Ariel López Báez, que juegan en España, Rodolfo Combe en Buenos Aires, Federico Tabeira en República Checa...”. “Considerar, los consideramos a todos. Tampoco creo que sea necesario tener un equipo con seis de afuera”, señaló.


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