¿Quién marca a LeBron?

Como antes fue con Shaquille O’neill, hoy la NBA se pregunta cuál es la fórmula ideal para detener al imparable James de los Heat de Miami

Corría la temporada 1999/2000 cuando Mike Dunleavy, entrenador de los Blazers, pidió un minuto de tiempo. No había forma de contener a Shaquille O’Neal. Los Lakers en la zona pintada eran dueños y señores de la NBA. El enorme Shaq era una bestia imparable. Los Lakers ponían la pelota abajo y el gigante giraba y lastimaba.

Cuando Dunleavy pidió el minuto ya tenía planeada la estrategia. “Hack a Shaq”, fue lo que pidió para terminar con la hegemonía. ¿Qué buscaba? Mandar a O’ Neal a la línea. A lanzar libres. Su eterna debilidad. Consciente de su ridículo porcentaje en tiros libres, el técnico ordenó a Jermaine O’Neal cargarse de faltas a cambio de enviarlo a la línea y, de paso, romper el ritmo del equipo.

Era la única forma. Es que cuando surgió Shaq todos los equipos se preguntaban cómo detener a esa mole humana que no respetaba rivales ni trayectorias.

El “Hack a Shaq” fue el comienzo del fin.

Más de una década después toda la NBA se hace la misma pregunta pero con otro protagonista: ¿cómo detener a LeBron?

Ayer fue Shaq, hoy es LeBron Raymone James. Intratable, ingobernable, dominante, desafiante. LeBron es el nuevo rey de la NBA y todos los equipos se platean la interrogante. ¿Cuál es la fórmula para marcarlo, para sacarlo del partido, para detener a esa verdadera máquina de encestar y brindar asistencias a sus compañeros?

A esta altura nadie parece tener la fórmula.

El argentino Emanuel Ginóbili afirmó en su columna en el diario La Nación que “si alguien se pregunta cómo frenar a LeBron James, les digo que eso no existe. Cuando hablamos de él, de Kobe Bryant o de Kevin Durant, de esa clase de jugadores, lo que podemos tratar es de buscar limitarlos, hacer que erren un tiro más que otras noches”.

Ginóbili lo advirtió antes de las últimas finales de la NBA donde su equipo, San Antonio Spurs, perdió ante Miami Heat.

Pero Manu brindó algunas pistas para frenarlo: “Hay que buscar la manera de hacerlo jugar incómodo. En el uno contra uno seguro que no se puede hacer mucho. Es imparable, te pasa por arriba por contextura física. En las jugadas de pick and roll hay que ayudar mucho, pero ojo, porque hay que recuperar también porque Miami tienen buenos tiradores”.

Su compañero, el brasileño Splitter, también hizo referencia al tema. En una entrevista con Lance reveló: “Es complicado porque no existe una fórmula contra él. Es muy grande para la posición que juega (alero de 2,02 m). Si colocas un alero para marcarlo, lo supera en forma física, si colocas un pívot para defender, lo supera en velocidad. No hay una respuesta contra eso. La solución es la defensa colectiva”.

Conclusión: es intratable.  Hay quienes dicen que se debe jugar a máxima intensidad. Y, por sobre todas las cosas, que no se puede controlar a LeBron si se lo respeta. Este es un punto importante. Muchas veces los entrenadores mandan a sus fichas jóvenes a marcarlos. Y quedan deslumbrados ante la magnitud de la estrella.

El segundo aspecto es el que revelaba Splitter. LeBron es demasiado habilidoso. Juega en todos lados. Rebotea, toma la base, arma la jugada, lanza, asiste y penetrando es imparable. Entonces los grandes no pueden con él y los chicos, para el uno contra uno, quedan en desventaja.

El entrenador de los Spurs, Gregg Popovich, comentó: “Fuimos muy afortunados por enfrentarnos a él tan pronto. Ahora ha crecido, entiende mejor el baloncesto que todos nosotros juntos. Será un problema mucho mayor de lo que lo fue en 2007”.

Sus detractores

Claro que no son todas rosas en el camino de LeBron y hay detractores. “LeBron James juega contra niños, Michael Jordan jugaba contra hombres”, dijo Tracy McGrady. Y cuidado que habla con propiedad. Jugó 15 años en la NBA y enfrentó a los dos. Claro que a la hora de elegir, dice que Jordan la tuvo más difícil por la calidad de los rivales que tenía en frente.

Otro que salió al cruce del camino de la estrella de Miami fue el Gusano Dennis Rodman: “LeBron sería solo un jugador normal en los años 80 y 90. No quiero decir que James no sea un gran jugador, lo es. Pero le falta la brillantez que tenía Jordan en sus acciones”.

El Gusano fue un paso más allá a la hora de analizar un posible choque entre aquel equipo de Chicago que integró y los actuales monarcas de la NBA.

“A Chris Bosh podría anularlo sin problemas con su juego aburrido y fácil. Mucho más difícil lo tendría Dwyane Wade a la hora de enfrentarse a Pippen, que no encontraría ninguna dificultad para marcar a James, mientras que alguien me responda quién de los Heat se atrevería a defender a Jordan y Pippen”.

Rodman cerró: “Estoy enfermo y cansado de que la gente compare a James con Jordan. Es una era completamente diferente. LeBron llegó al básquet de la NBA en el tiempo perfecto. Jordan lo hizo cuando la gente podía golpear al rival, tirarlo al suelo. James no puede hacer eso. Todo lo que hacen hoy es quejarse por una falta y pasarse el tiempo protestando”.


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