¿Quién hizo más daño, Uruguay o Alemania?

Los dos campeonatos organizados por Brasil terminaron en tragedia; el primero es el recordado Maracanazo de 1950 y el segundo se cerró con una catastrófica goleada ante los alemanes

El dinero invertido. La fiesta montada. El presidente cuestionado. Niños y gente grande llorando. El trauma social generado.

Es cierto que cada época fue distinta pero el daño que se generó en ambos eventos fue irreparable.

Las dos fiestas mundiales organizadas por Brasil terminaron siendo arruinadas por visitantes sin piedad. Cada uno en su tiempo, cada uno en diferentes circunstancias, pero el final fue similar: trágico.

Los primeros fueron los uruguayos que en 1950 le robaron la fiesta al pueblo ganando 2-1 la final ante 200 mil personas en Maracaná. Y ahora fue el turno de los alemanes que golearon a los norteños 7 a 1 en la derrota más abultada de su historia.

Planteado el escenario vale preguntarse: ¿quién hizo más daño, Uruguay o Alemania?

 

El fantasma de 1950

La leyenda sigue viva. Y es un detalle que en medio de la goleada pasó desapercibido. Uruguay es y será por muchísimos años más el único equipo en ganarle a Brasil una final en su casa.

Los brasileños armaron su fiesta. Si hasta habían pintado los alrededores de Maracaná del mismo color que la camiseta de aquel entonces: blanca. Los diarios titularon el previo del partido como que ya eran campeones. Se había preparado hasta la alfombra por donde desfilarían los campeones y los vehículos que se llevarían los jugadores como premio. El empate alcanzaba. Pero terminó en tragedia.

Se produjeron suicidios y un trauma para toda la vida. Los jugadores, sobre todo el golero, pasaron al olvido eterno. Eran considerados mufa.

Fue tal el impacto que los brasileños cambiaron para siempre el color de su camiseta. Archivaron la blanca y pasaron a vestir de amarillo.

¿Era similar el entorno con relación al triunfo alemán de las últimas horas? No, era distinto. En primer lugar porque Brasil nunca había salido campeón. En segundo porque era una final y había 200 mil personas en las tribunas. Y por si fuera poco el empate le alcanzaba a los norteños. Empiezan ganando el partido y Uruguay lo tiene que dar vuelta.

 

El golpe de 2014

El triunfo alemán del martes generó un terrible golpe en los brasileños. Pero con otras connotaciones. Hoy juegan otros López. El entorno es totalmente distinto. El Mundial comenzó con estallidos sociales por los gastos que se generaron en las obras y en ese tema la gente pasará la factura.

La humillante derrota que provocó la eliminación tendrá un alto costo político para la presidenta Dilma Rousseff. Apenas terminó el partido la gente salió a la calle y en San Pablo incendiaron algunos ómnibus.

Toda la fiesta estaba armada para Brasil. El dinero invertido en las obras no se justifica con nada. Brasil campeón taparía un montón de cosas, haría olvidar todo, pero el golpe alimentará la bronca.

A nivel deportivo el triunfo alemán fue en semifinales por lo que no tiene la misma dimensión del conseguido por Uruguay en 1950. No fue en el mismo escenario y ni por asomo había la misma cantidad de espectadores.

Es poco probable que los jugadores pasen al olvido. Tal vez Fred, que era cuestionado. Pero en dos meses Neymar  vuelve a brillar y lo ponen en un pedestal.

¿Cambiar el color de camiseta como ocurrió en 1950? No, la amarilla ya forma parte de la identidad nacional.

Además, a diferencia de aquellos años, este Brasil es campeón de todo. En el 50 quería romper la historia, ahora son ganadores.

Es probable que el triunfo alemán genere impacto psicológico en algunos jugadores y los niños que lloraban en las tribunas. De hecho, los jugadores eran visitados por profesionales en las horas previas a estos partidos.

¿Quién generó más daño, Uruguay o Alemania?. La pregunta hoy tiene respuesta inmediata: Uruguay. Pero será el tiempo el que tenga la respuesta final. Esto recién empieza para un pueblo como el brasileño que vive el fútbol como pocos.


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