Quedó preso de su falta de gol

El violeta no pudo abrir el cerrojo defensivo que le planteó Huracán y al extender su alarmante racha negativa en ataque se quedó afuera
Una lluvia de globos color ilusión, Punta Carretas llena como nunca, un arco regado de serpentinas. No alcanzó con una fiesta que se montó a fuerza de esperanza. Defensor Sporting quedó eliminado de la Copa Sudamericana al empatar como local 0 a 0 con Huracán.

El partido arrancó como estaba previsto. Huracán defendiendo el 1-0 alcanzado en la ida. Defensor marcando el ritmo de juego con intensa verticalidad.

Mathías Cardacio tomó la bandera de la ilusión violeta. Arrancó las ofensivas con buena lectura de juego y manejo del balón.

Pero la defensa de la visita estuvo siempre bien plantada.

Es cierto que cuando Emilio Zeballos se soltó y se asoció con Facundo Castro por derecha, la línea de cuatro rival llegó a verse desbordada.

Pero los centrales Martín Nervo y Federico Mancinelli respondieron siempre con solvencia en cada centro que tiró Castro a la carrera o en los cinco tiros de esquina con los que Defensor intentó lastimar con toda su fuerza aérea.

No pudo el violeta aprovechar tampoco cuatro pelotas quietas que dispuso generando infracciones que determinaron la amonestación temprana de los dos zagueros rivales.

Y el ímpetu ofensivo lo fue pagando lentamente con espacios que fueron apareciendo a espaldas del doble cinco Cardacio-Arambarri.

Cristian Espinoza, potente, veloz y con el diablo en el cuerpo, comenzó a liderar las ofensivas por la banda derecha del elenco argentino.

Primero puso un centro que Ramón Ábila le bajó al Rolfi Montenegro, que por cuestión de milímetros terminó con la pelota afuera, mansa y contra un palo.

Después sacudió a Martín Campaña con un misil lejano.

La paciencia del "globo" y el aplomo con el que jugaron los armadores Montenegro y Patricio Toranzo, terminó marcando el pulso del primer tiempo.

Wanchope Ábila castigó el vertical a los 34' y otra bala, esta vez de Montenegro a los 44', volvieron a poner a Defensor al borde del abismo.

En medio de ese dominio –forjado a partir del control defensivo–, la viola tuvo su chance. Un centro de Lozano, medido, a los 41', encontró a Gómez por única vez descuidado en el área.

Pero su cabezazo encontró ese muro que el equipo uruguayo no pudo sortear ya en el partido de ida: las manos de Marcos Díaz.

Todo pareció cambiar en el arranque del complemento cuando Defensor sorprendió a la defensa rival con espacios.

Pero Castro cabeceó solo afuera y Felipe Rodríguez tras un caño de potrero la picó mal y erró el gol mano a mano con Díaz.

Pareció cambiar el trámite. Solo eso. Porque el paso de los minutos jugó para el aplomo de Huracán que empezó a defenderse más lejos de su área fruto de su mejor posesión de pelota.

Juan Tejera modificó esquema y línea de juego mandando a Santiago Barboza, otro centrodelantero, en lugar de Castro.

Pero la alarmante falta de gol en la que los violetas han entrado en los últimos partidos lo terminó condenando.

En los últimos tres partidos del torneo local, Defensor marcó dos goles y no ganó. En los últimos cuatro de la Sudamericana dejó el arco rival en blanco.

Por eso se fue eliminado y se quedó sin la semifinal copera. Tejera no solo probó con Barboza. También lo puso al pibe Gonzalo Carneiro. Y en los minutos finales, ya sin ideas y claridad, mandó hasta a Campaña al área rival. Ni así pudo abrir el arco. Y quedó afuera.

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