¿Qué pasa, Uruguay?

Sequía. La celeste sufre la falta de gol; en los últimos cuatro partidos anotó uno

El 0-4 en Barranquilla, el martirio del 0-3 en Mendoza y los puntos que quedaron por el camino ante Venezuela y Ecuador en el Estadio Centenario plantean la necesidad de preguntarse qué sucede con la selección que dirige Óscar Washington Tabárez.

Los jugadores asumen: “Estamos pasando por un mal momento. Futbolísticamente, Uruguay jamás fue de tener la pelota, estamos bajos y debemos recuperarnos”, comentó Diego Forlán a El Observador. Y ahí está el punto. En el arco la selección está ante el mejor momento de Fernando Muslera. El viernes, contra los mejores delanteros del mundo, tapó casi todo. La defensa es la que por estas horas parece cargar las culpas, por el bajón de Maxi Pereira. El mediocampo mantiene la estructura. Entoces, el tema parece estar arriba. Ahí, donde están los desequilibrantes de la celeste, Diego Forlán, Edinson Cavani y Luis Suárez.

¿Qué sucede? La principal es que un equipo no puede mantener un mismo rendimiento durante tanto tiempo. En algún momento se va a caer. Y parece ser lo que le sucede a los celestes.

A modo de ejemplo, tras la Copa América 2011, el tridente del gol de los uruguayos aportó 12 tantos contra siete de defensas y volantes.

Sin ir más lejos, el zaguero Diego Lugano tiene la misma cantidad de goles convertidos (tres) que Forlán y Cavani, tomando como punto de referencia el partido siguiente al torneo continental. Pero, si el análisis se acota al año 2012, Uruguay lleva jugados ocho encuentros: frente a Rumania, Rusia, Venezuela, Perú, Francia, Colombia, Ecuador y Argentina. En esos encuentros el trío del gol de la selección aportó cinco tantos contra tres del resto de los jugadores, y en los últimos cuatro partidos Uruguay convirtió un solo gol, ante Ecuador, a través de Cavani.

Esta situación plantea un gran interrogante. ¿El problema son los delanteros o que no les llega la pelota como para que puedan hacer su trabajo? Y allí se empiezan a encontrar respuestas, porque el gran problema de los celestes es que los atacantes no reciben con posibilidades de generar peligro, y es donde debe resolver Tabárez para los próximos partidos.

Este no es un problema exclusivo de la selección de Tabárez, hasta hace unos meses los promocionados Messi y Cía. padecían los mismos inconvenientes, pero el técnico Alejandro Sabella le cambió el rumbo a Argentina.

En fin, los números de 2012 dejan a Uruguay en evidencia. 

La reconstrucción de la celeste

Es sábado de mañana, cuando todavía duele el 3-0 de Argentina sobre Uruguay y allá está sentado Tabárez en el pasto del centro del campo de juego del estadio Malvinas Argentinas. En la cancha los suplentes y quienes actuaron pocos minutos la noche anterior patean al arco y se divierten.

Pero el técnico está en otra cosa. Por su mente debe estar rondando la reconstrucción del equipo para jugar el martes contra Bolivia en la altura de La Paz, en partido que abre la segunda rueda de las Eliminatorias y que comenzará a la hora 18 de Uruguay. No es tarea sencilla. Es que no es un partido normal. Y al margen del inconveniente del lugar donde se juega están las sanciones. Tabárez se quedó el viernes sin el 75% de la zaga: Diego Lugano, Diego Godín y Martín Cáceres no podrán ser de la partida ante Bolivia por haber acumulado su segunda amarilla.

El DT ahora está ante el doble desafío de medir consecuencias físicas y médicas y el deportivo. Es que en ese rato en que observó a sus dirigidos haciendo fútbol en espacios reducidos mientras los titulares descansaban en el hotel, habló con su colaborador Mario Rebollo y rato después compartió charla con el jefe de la sanidad Alberto Pan.

Para subir al techo del mundo hay que tener en cuenta la adaptación de los jugadores al esfuerzo que deberán realizar. En ese sentido se sabe, desde la época de Peñarol, que el Cebolla Cristian Rodríguez tiene un físico privilegiado para estos juegos y que Diego Forlán en el lugar más alto donde jugó fue en Cuzco, 250 metros más abajo que en La Paz. Y ahí ya se entran a unir los eslabones para armar la cadena.

Si bien Tabárez no brindó pistas, se puede deducir que Álvaro “Palito” Pereira (cumplió la sanción) ocupará el lugar de Cáceres. Mauricio Victorino y Andrés Scotti son los dos principales aspirantes a conformar la zaga. Hay posibilidades de que Matías Aguirregaray pueda ingresar en el medio, aunque Álvaro “Tata” González tiene antecedentes en el altiplano. Es probable que Forlán no ingrese y que la ofensiva la conformen Luis Suárez y Edinson Cavani.

El entrenador deberá definir además el sistema táctico. Por antecedentes, es probable que pare dos líneas de cuatro, aunque hay quienes se la juegan por tres hombres en el fondo teniendo en cuenta la necesidad que tiene de ganar.

A la hora de arriesgar un posible equipo, podría estar conformado por Fernando Muslera; Maximiliano Pereira, Andrés Scotti, Mauricio Victorino y Álvaro Pereira; Álvaro González o Matías Aguirregaray, Walter Gargano, Egidio Arévalo Ríos y Cristian Rodríguez; Luis Suárez y Edinson Cavani. 


Fuente: Jorge Señorans, enviado a Mendoza

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