¡Que no se lesione Suárez!

El salteño, que está en la cima de la ola deportiva, desvela a los uruguayos que se sientan frente al televisor rezando para que no le suceda nada antes del Mundial

La mayor parte de los uruguayos aguarda con expectativa el desembarco del sábado para sentarse frente al televisor con la misión de ver las travesuras de Luis Suárez en la Premier inglesa. Está intratable. Alejado de aquellas polémicas que lo tuvieron en la picota, ahora es admirado por sus condiciones.

Y ahí anda Luis, pechando, metiendo el hombro, empujando, presionando, convertido en un azote para defensas que ven su sombra y despejan la pelota para cualquier lado sin rubor.
Mirando los partidos de Liverpool quedan dos claras sensaciones. La primera es que el gol de Suárez siempre estará latente. Se presenta siempre esa instintiva sensación de que en cualquier momento va a llegar su tanto. Y la segunda es una premonición inesperada, ese temor de que le pase algo cuando faltan tan pocos meses para que Uruguay se presente en el Mundial.

El temor de los uruguayos aumenta cuando se mira alrededor y aparecen casos de jugadores que se empiezan a caer de cara a la máxima cita. El último antecedente del colombiano Radamel Falcao, al que una dura entrada lo deja sin el Mundial de 2014, reaviva la nueva charla de las barras en cualquier calle del país. El tema: A Luis lo van a lesionar los ingleses.

El pensamiento se centra en el argumento de que Inglaterra es rival de Uruguay en el Mundial. En alguna oportunidad usted debe haber escuchado a alguien que dijo: “Va a aparecer un defensa que le va a pegar un patadón”.

Este Suárez no es el mismo de hace un tiempo atrás. Hoy es respetado y admirado. Es un depredador del gol y los ingleses le temen como a pocos. Para otros el salteño adquirió un alto nivel antes de lo deseado. Los uruguayos tenemos una particular forma de ver las cosas. Entonces decimos que tal equipo o jugador está al más alto nivel en la primera etapa de tal evento y que será difícil sostener ese rendimiento en la definición. Suárez está fuera de serie ahora mismo. Si hasta parece que no tiene techo.

El estrés deportivo

Pero al margen de las dos sensaciones con las que conviven los uruguayos, está la convivencia del propio jugador con el entorno que lo rodea. Esta versión de Liverpool es diferente a las anteriores. El club de Anfield Road está hoy en la conversación por el campeonato, por lo que, la exigencia es otra.

Suárez es de los principales goleadores de la Premier y puede consagrarse como uno de los mejores de Europa. Y esto interiormente habita en la mente del jugador. Todas presiones internas. En los últimos tiempos se produjeron lesiones de grandes estrellas atribuidas a estrés deportivo. Es que las victimas cayeron luego de vivir situaciones complicadas desde el punto de vista personal.

El argentino Lio Messi se lesionó después que se conoció la noticia de que lo investigarían por un presunto fraude al fisco español. El 10 de noviembre del año pasado sufrió su tercera lesión en la temporada, una rotura fibrilar de seis centímetros en el bíceps femoral de su pierna izquierda.

Gareth Bale tuvo problemas con su musculatura el día de su estreno con Real Madrid. En un caso que fue curioso y llamativo. Y la última perla de una estrella a la que se le atribuyó lesión por estrés fue el brasileño Neymar. Cuando se empezó a dudar sobre los números reales de su transferencia a Barcelona el delantero padeció un esguince.

A nivel local el pasado miércoles el golero Gustavo Munúa vivió una situación particular. Reveló que, por primera vez en su carrera, se le “acalambraron los dos gemelos. Es que fueron muchas cosas en poco tiempo. Aceleramos los entrenamientos para volver a jugar, el cambio de temperatura, acá hace mucho calor y mucha humedad, el cambio de casa, la adaptación”, reveló Munúa.

Así las cosas, los uruguayos se siguen sentando frente a la televisión a mirar a Liverpool con ese claro sentimiento de deseo de que no le pase nada a Luisito Suárez.


Fuente: Jorge Señorans

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