Prueba de resistencia

Contra la presión, la falta de ideas y otro resultado adverso, Peñarol se coronó campeón ante Plaza

Peñarol campeón uruguayo. Los jugadores se abrazan librándose de sus fantasmas. Los hinchas invaden la cancha como escapando del sufrimiento. Peñarol campeón. Sin brillo ni estética. Sin juego ni ideas. Pero campeón al fin, que es lo que cuenta.

El aurinegro derrotó este domingo 3-1 a Plaza Colonia en el Centenario y liquidó el Campeonato Uruguayo 2015-2016 en la primera final, aprovechando la ventaja de haber ganado la Tabla Anual.

Fue una auténtica prueba de resistencia. A arrastrar durante todo el año, como una pesada carga, la presión de ser el favorito y no poder traducirlo nunca en rendimiento.

También una prueba de sufrimiento, un test al corazón en el que Plaza fue un último y durísimo examen.

Porque el equipo coloniense, sorprendente campeón del Clausura, jugó una dignísima final, mezclando momentos de buen fútbol con orden, personalidad y mucha ambición.

Y eso forzó a Peñarol a mejorar, a cambiar la imagen que dejó en la recta final del Clausura en la que perdió 10 de sus últimos 12 puntos jugados.

El cimiento de la conquista fue la actitud. La solidez de una defensa que no concedió remates al arco en los 30' iniciales –pese a que Plaza jugó mejor los primeros 10'– y las ganas de un mediocampo liderado por un Nahitan Nandez que dio un paso al frente para contestarle a la tenencia de balón del rival.

Así Peñarol salió del fondo y planteó un primer tiempo donde fue más porque llevó el juego a campo rival y generó más situaciones de gol.

¿Cómo? Ahí afloró el déficit del equipo. La forma, el concepto, el estilo. Porque de las tres veces que se arrimó con peligro sobre el arco de Kevin Dawson, dos fueron de pelota quieta.

Primero, a los 16', con un córner de Diego Forlán en el que Maximiliano Olivera cabeceó desviado sobre el primer palo y después, a los 32', con un gran tiro libre del 10 que se estrelló en el vertical derecho y donde Ifrán falló en el rebote con el arco libre.

La otra llegada aurinegra fue a través de un remate de media distancia de Federico Valverde.

Antes y después, el equipo del Polilla fue un cúmulo de pelotazos largos a sus dos centrodelanteros, siempre controlados por el trabajo de los centrales Germán Ferreira y Carlos Rodríguez.

Sin desdoble de sus laterales ni diagonales de sus volantes externos (Valverde-Forlán) que lograran conectar a los puntas para sacar a los centrales de la cueva y generar espacios, Peñarol fue más de lo mismo. Un equipo sin luces en ofensiva. Un mendigo de segundas pelotas. Un ruego al balón parado.

El partido se emparejó en el segundo tiempo. Porque Peñarol adelantó líneas en procura del triunfo y porque el espacio determinó que apareciera el fútbol veloz y endiablado de Nicolás Dibble, uno de los mejores jugadores del campeonato.

Y así se abrió el partido. A los 69' el 11 patablanca encaró por derecha, cedió al medio, Rivero la cruzó, Marcel Novick no pudo cortar y Alejandro Furia la empujó sobre el segundo palo.

Diego Rossi ya estaba en cancha dotando al ataque aurinegro de mayor velocidad cuando Da Silva sumó juego aéreo con Mauricio Affonso ensanchando el grado de dependencia del balón largo y la pelota quieta.

Pero el empate llegó por abajo. Segundos después de que Dibble encarara solo y definiera con sutileza milimétricamente afuera.

Murillo –quien se las ingenió para sacarle jugo a los ladrillos que le tiraron– desbordó por izquierda y puso un centro rasante que Rossi empujó a la red.

Así fueron al alargue. Y ahí ganó el más resistente. El corazón más curtido. El domador de presiones.

Ayudaron la salida de Rivero –que debilitó el juego aéreo coloniense–, la lesión de Dibble y la expulsión de Ferreira por un evitable codazo bien lejos de su arco.

Y de pelota quieta –como estaba escrito– llegó el gol de Olivera a tan solo siete minutos del final. Después, lo liquidó Affonso tras una criteriosa –y aislada– subida de Aguirregaray.

Peñarol campeón otra vez. Más que por ser mejor, por ser el más resistente a la adversidad.

La ficha

Peñarol 3

Gastón Guruceaga 6

Matías Aguirregaray 5

Carlos Valdez 5

Guillermo Rodríguez 5

Maximiliano Olivera 7

Federico Valverde 5

Marcel Novick 6

Nahitan Nandez 4

Diego Forlán 5

Diego Ifrán 4

Miguel Murillo 7

DT Jorge Da Silva

Plaza Colonia 1

Kevin Dawson 5

Santiago De Ávila 4

Germán Ferreira 4

Carlos Rodríguez 6

Alejandro Villoldo 5

Alejandro Furia 6

Nicolás Milesi 5

Matías Caseras 5

Facundo Waller 4

Nicolás Dibble 7

Germán Rivero 5

DT Eduardo Espinel

Cambios en Peñarol: 62' Diego Rossi (6) x D. Ifrán, 73' Mauricio Affonso (6) x N. Nandez y 84' Tomás Costa (4) x M. Novick

Cambios en Plaza Colonia: 68' Mariano Bogliacino (5) x F. Waller, 97' Sergio Leal (4) x G. Rivero y 105' Federico Puppo x N. Dibble

Cancha: Centenario

Juez: Christian Ferreyra (6)

Goles: 69' A. Furia (PC), 79' D. Rossi (P), 108' M. Olivera (P), 111' M. Affonso (P)

Amarillas: Valdez, Nandez, G. Rodríguez, Olivera, Aguirregaray (P); Milesi, Ferreira, Dibble, Villoldo (PC)

Expulsado: 106' G. Ferreira (PC)


El partido

Peñarol Plaza Colonia

20 Faltas cometidas 22

19 Tiros al arco 14

6 Tiros ben dirigidos 2

9 Tiros de esquina 4

2 Posiciones adelantadas 0

11 Situaciones de gol 7

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