Proponen construirlo con inversores privados

Integrantes del Movimiento 28 de setiembre, plantearon una alternativa para que los aurinegros tengan su estadio sin recurrir a préstamos bancarios

El Movimiento 28 de setiembre (2809), que integra la minoría en la directiva de Peñarol, propuso alternativas para construir el estadio aurinegro sin recurrir al préstamo del Banco República. Para eso, planteó que inversores privados participen en la construcción y explotación del estadio para 40.000 personas, por un plazo a determinar.

“Una alternativa que creemos interesante explorar para no diferir la construcción y a su vez proteger al club es la siguiente. Constituir un grupo de interesados en el negocio del estadio, integrado por quienes entiendan que es un negocio atractivo, al cual se le concedería en régimen privado la construcción y explotación del mismo por un plazo a determinar. Las ventajas de esta modalidad serían entre otras
a) El club cumpliría el sueño del estadio propio.
b) El financiamiento lo obtendría el grupo de inversor es que lleven adelante la construcción y posterior explotación.
c) El club no requeriría por ende garantizar con sus activos las deudas ni responsabilizarse por el mantenimiento del estadio.
d) El grupo empresarial tendría todos los incentivos para ofrecer el mejor producto posible pues sus ingresos dependerán de ello.
e) Se podría abrir al público en general la posibilidad de invertir en el mismo.
f) Finalizado el plazo de la concesión, el estadio pasaría a manos de Peñarol sin más obligaciones o contingencias que hacerse cargo de su funcionamiento a partir de dicho momento”.

A continuación, el comunicado del Movimiento 2809, en el que brinda detalles y formas para llegar a un buen negocio para la construcción para los hinchas del anhelado escenario aurinegro.

"La pasión pone en marcha la locomotora
Hace ya varios años, el Presidente de nuestro querido Peñarol, Sr. Juan Pedro Damiani, lanzó con gran pasión la idea del estadio propio. Logró movilizar con su propuesta al colectivo aurinegro, generó grupos de trabajo con profesional es de diversas áreas y empujó con gran vehemencia esta propuesta definida por él mismo como “la obra más importante en la historia del Club”. Sin lugar a dudas que lo es y por ello merece un análisis serio, profundo y participativo.
El Movimiento 2809 apoyó la idea desde el inicio, pero con cautela. El fabuloso proyecto de la casa propia no debía comprometer otros objetivos estratégicos del club, a saber:
a) Volver a la senda de los éxitos deportivos, que nos permitieron ser los campeones del Siglo XX.
b) La formación de juveniles, deportistas y personas íntegras, que nutran nuestro plantel principal y nos aporten ingresos a las arcas del club fruto de su posterior transferencia.
c) Fortalecer la institucionalidad. Seguir profundizando la profesionalización del club, consolidar el notable crecimiento del padrón social, honrar a nuestras glorias, etc.
d) Sanear las finanzas del club. Equilibrar primero el presupuesto para lograr luego ganancias que permitan empezar a reducir el importante pasivo que el club tiene.

Estableciendo los límites a la pasión
Por lo antedicho establecimos 3 postulados que el proyecto debía cumplir
1. Un escenario adecuado: ubicación, capacidad, infraestructura, calidad edilicia, normas FIFA.
2. Asegurar el financiamiento del total de la obra antes de comenzar. Una institución gloriosa como Peñarol no puede asumir el riesgo de un estadio sin terminar.
3.NO MEZCLAR LAS CAJAS DEL ESTADIO Y DEL CLUB. El objeto es claro: no afectar el club en caso de imprevistos en una obra de estas dimensiones. Las etapas iniciales de trabajo fueron relativamente inclusivas, informando a todos los grupos en el Consejo Directivo de los planes y acciones e invitando a trabajar en conjunto por la causa. Los tres postulados planteados más arriba fueron aceptados y compartidos por TODOS los grupos, lo cual resultaba un comienzo prometedor sobre bases consensuadas.

La primera presentación del estadio
En una participativa reunión en la sede del club (marzo 2012), los profesionales contratados presentaron el proyecto en sus diversas aristas. Las principales cifras expuestas fueron en términos aproximados las siguientes

Costo del proyecto: USD 22.000.000
Ingresos por venta de palcos y butacas: USD 20.000.000
Deuda bancaria: USD 2.000.000

Estadio FIFA para 40.000 espectadores
Se establecía además que el estadio se construiría bajo la forma jurídica de un fideicomiso. Se aseguraba así que el patrimonio del estadio no se mezclaría con el del club.

Uruguay se encarece.
Durante todo este largo proceso de planificación, nuestro país ingresó en un período de fuerte inflación en dólares y la construcción se encareció tremendamente. Sólo para ilustrar, los aumentos salariales del sector fueron de 77% en el acumulado de los pasados 3 años, y en las próximas semanas se acordará un nuevo ajuste. Este hecho, que escapa a la voluntad de todos, comprometió las probabilidades de éxito del proyecto.
Ante esta realidad planteamos nuestras dudas. Por un lado el proyecto costaría mucho más y por otro no parecía fácil cubrir dicha brecha aumentando el número de butacas a vender. Es allí que se produce un quiebre en el tratamiento de este tema en la interna del club. Por defender a nuestro querido Peñarol y cumplir con nuestra obligación como directivos fuimos acusados de malos peñarolenses y dejamos de recibir información en tiempo y forma sobre los avances.

El maravilloso pueblo peñarolense
Finalmente, 12 meses atrás, se lanza la comercialización del estadio. Palcos y butacas a la venta. Un extraordinario evento en el Sheraton da lugar a la venta de casi USD 10.000.000 en palcos en una noche. Luego se ingresa en la más ardua tarea de vender butacas y pese a la gran respuesta del público, no se logra cumplir con las expectativas (a nuestro entender exageradas) en materia de recaudación por este concepto. Unos USD 4.000.000 en ventas, permiten junto a los palcos una recaudación bruta del orden de USD 14.000.000. Las cifras cambian en la Asamblea Representativa de carácter informativo de setiembre del 2012, exigida por los asambleístas en una asamblea previa, se manejaron por parte de los profesionales de Saceem otros números. Ahora el costo de un estadio “digno” (sic Ing. Ruibal) era de USD 33 millones, cerrado para el club. La venta de palcos, butacas y partido inaugural generaría ingresos por USD 23 millones y la brecha sería cubierta por deuda financiera por USD 10 millones. En el estado actual de las cosas y pese a la escasa información que poseemos de manera oficial, se estima que el costo de construcción no puede ser menor a USD 42.000.000. Por ende, si se recaudaron por palcos y butacas USD 14.000.000, faltan aún USD 28.000.000 para cubrir el costo de obra. Ello obliga a solicitar al BROU USD 20.000.000 a 15 años y complica aún más la situación al generar una carga de intereses bancarios de más de USD 10.000.000 en el plazo de repago.
Por ende, el estadio valdría ahora USD 42 millones de obra + USD 10 millones de intereses.

Total USD 52.000.000.

Una cifra que preocupa, pensando en tener que repagarla con la venta de palcos y butacas en 15 años.
Se tendrían que lograr ingresos por USD 38.000.000 adicionales a los USD 14.000.000 generados hasta la fecha.
Si el proyecto era un desafío a manejar con cuidado cuando sus costos eran del orden de USD 22.000.000 primero, luego USD 33.000.000 y ello motivó la estructura fiduciaria para salvaguardar al club, es de sentido común reconocer que los riesgos se han incrementado exponencialmente si el costo del proyecto es ahora de aprox. USD 52.000.000.
Adicionalmente, estando en Uruguay todos sabemos que los costos finales suelen superar las proyecciones iniciales. Un porcentaje conservador de 10% de aumento en el costo representa unos USD 4.000.000 que, agotadas las fuentes de financiamiento del estadio, deberán provenir del flujo normal de caja del club, comprometiendo aún más el presupuesto de Peñarol o la capacidad de terminar las obras.
Por último existe amplio consenso entre los analistas de que el ciclo económico internacional está cambiando de un escenario muy favorable para países como el nuestro a uno más complejo caracterizado por menor crecimiento económico y mayores costos financieros lo cual agrega una nota de incertidumbre en proyectos de esta envergadura.

El BROU
Sería simplista de nuestra parte pedirle al BROU que acompañe con nuestra misma pasión la causa del estadio. Los técnicos de la institución analizaron el proyecto y meses atrás solicitaron garantías del flujo de caja del club como condición para otorgar el crédito. Es decir, no consideraron que el proyecto sea autosustentable y quieren asegurarse el cobro en forma independiente de los ingresos que el propio proyecto genere.
Es así que el club convocó a Asamblea Representativa. En la misma, la moción de cederle al BROU en garantía un 20% de los ingresos del club (una cifra superior a los USD 2.000.000 anuales que es lo que busca el acreedor) fue rechazada. Finalmente se aprobó darle garantías hipotecarias, moción que acompañamos, más un 10% de los ingresos líquidos del club, moción que no apoyamos pues a nuestro entender violentaba nuestro postulado básico de mantener las cajas separadas. Con dicho mandato se retomaron las gestiones frente al banco. En los últimos días y a través de manifestaciones públicas de directores del banco tomamos conocimiento que el BROU pide en garantía la cesión de los contratos de TV y las recaudaciones. Es decir, busca nuevamente tener mecanismos para cobrar el crédito con un flujo que no provenga del estadio. Estos ingresos son vitales para el club y por ende en nuestra opinión no deben ser cedidos.
Incluso ahora la situación parece ser peor que meses atrás, ya que entendemos se ofreció adicionalmente en garantía un supuesto acuerdo logrado con el grupo Tenfield el cual pagaría una cifra importante por los derechos sobre el partido inaugural, nombre del estadio y concesiones varias. Aún así el banco se mantiene firme en solicitar la caja del club en garantía. El BROU está en todo su derecho de pedir las garantías que considere conveniente, ya que está cuidando sus arcas. Nosotros debemos cuidar al club. Por esto debemos declinar la propuesta del banco.

La situación financiera del club
Para una mejor comprensión de la solicitud que nos plantea el BROU, debemos señalar que Peñarol ha logrado en los pasados ejercicios una situación presupuestal de equilibrio. El notable crecimiento del padrón social, la mejora del contrato de TV y las transferencias de algunos jugadores juveniles han permitido crecer en el presupuesto de fútbol sin generar pérdidas. Es decir, el club cumple sus obligaciones con esfuerzo, no existiendo excedentes.
Por ende, comprometer parte de dicho flujo es un problema en este momento. Si el BROU nos tuviera que desviar parte de la caja, como lo cubriríamos? Sacrificando presupuesto deportivo de primera división? Del proyecto juveniles? Tomando más deuda? Cabe señalar además que los flujos que el BROU solicita en garantía ya están cedidos a la fecha de hoy garantizando otros pasivos financieros de Peñarol con sociedades off shore por una cifra del orden de USD 5.000.000. Dicha deuda además se encuentra vencida y por ende si el acreedor, el cual ha sido paciente hasta la fecha, cambiara de actitud, tiene todos los elementos y el legítimo derecho de cobrar lo adeudado tomando los flujos de TV y recaudación.

Alternativas y pensamiento final
El anhelo del estadio se mantiene vivo. El proceso vivido genera un enorme aprendizaje. El encarecimiento del proyecto complicó los planes y obligó a recurrir al BROU por cifras muy elevadas. Este último respondió solicitando garantías. Lamentablemente no podemos aceptar las condiciones del BROU y debemos por ende buscar alternativas aún a costa de un retraso en la concreción del proyecto.
Si seguimos mejorando en los aspectos que nos han convertido en el Campeón del SXX, logramos volver a la senda de grandes triunfos deportivos, continuamos el muy buen trabajo que venimos haciendo en la captación y fidelización de socios, aumentamos la inversión en la formación de nuestros juveniles, entre otras cosas, ello nos permitirá un crecimiento institucional que tarde o temprano se reflejará en las finanzas del club. Ese día tendremos mayores posibilidades de afrontar este gran desafío con éxito.
Una alternativa que creemos interesante explorar para no diferir la construcción y a su vez proteger al club es la siguiente. Constituir un grupo de interesados en el negocio del estadio, integrado por quienes entiendan que es un negocio atractivo, al cual se le concedería en régimen privado la construcción y explotación del mismo por un plazo a determinar. Las ventajas de esta modalidad serían entre otras
a) El club cumpliría el sueño del estadio propio.
b) El financiamiento lo obtendría el grupo de inversor es que lleven adelante la construcción y posterior explotación.
c) El club no requeriría por ende garantizar con sus activos las deudas ni responsabilizarse por el mantenimiento del estadio.
d) El grupo empresarial tendría todos los incentivos para ofrecer el mejor producto posible pues sus ingresos dependerán de ello.
e) Se podría abrir al público en general la posibilidad de invertir en el mismo.
f) Finalizado el plazo de la concesión, el estadio pasaría a manos de Peñarol sin más obligaciones o contingencias que hacerse cargo de su funcionamiento a partir de dicho momento.


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