Profesor de la catarsis

El técnico hizo su descargo ante la prensa una vez que lo habían cesado; habló de su relación con la barra brava y se molestó con Damiani
A modo de catarsis, con el dolor en la garganta y la interna de Los Aromos más caliente que nunca, Pablo Bengoechea enfrentó a la prensa ya destituido en su cargo como entrenador pero con el respeto y la mesura de siempre.

Apenas bastó una pregunta sobre lo acontecido en las últimas horas para que el riverense dejara caer la noticia del día: Juan Ahuntchain le había comunicado que su etapa como entrenador de Peñarol estaba cerrada.

Mientras su cuerpo técnico esperaba la llegada de los jugadores para ensayar la despedida, el entrenador habló de la barra y del dolor con Damiani.

"Hace 10 minutos que Juan Ahuntchain me comunicó que no sigo en el club".

"Con el presidente tengo una relación de hace 30 años, él me llamó para venir al club y me parece que era él quien me lo tenía que comunicar".

"Una cosa es el discurso y otra la realidad. Acá en todos los periodos de pases me quisieron traer a muchos futbolistas. Creo que había que traer a pocos futbolistas y darle cabida a los jovenes. Capaz me perjudicó y era más fácil traer gente ya formada".

"Lo importante es que me cesaron, el resto, ¿qué cambia?".

"Los insultos que recibí en el Franzini fue por un cambio de seguridad. Hubo gente que vino a Los Aromos a meternos el gaucho. Y eso, ante una derrota, se manifiesta".

"Si no llamé al club para venir, no voy a llamar al club para que no me cesen".

"Hay decisiones para orden para ordenar el club que molestaron. El club va a retroceder en la educación que había en Los Aromos. Los Aromos es de los futbolistas, no de la barra".

"Cuando uno ve en el informativo y muere una persona, por una bala o por cinco balas es lo mismo; está muerto".

"Si me echaban a tiempo, hoy quizás tenía trabajo, ahora es imposible (Bengoechea descartó una oferta de Arabia para quedarse en el club)".

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