Poyet y la memoria a la inglesa

Una mala racha de siete partidos determinó el despido del uruguayo en Sunderland, club al que salvó del descenso la temporada pasada

El ciclo de Gustavo Poyet al frente de Sunderland ya es historia. El entrenador uruguayo fue despedido este lunes luego de la derrota sufrida por su equipo el sábado, 4-0 como local ante Aston Villa. Los logros del pasado –fresco, reciente– ya son cenizas. El fútbol es así. En Uruguay o en Inglaterra.

El clima del Stadium of Light, la casa de Sunderland, hizo insostenible la continuidad del uruguayo.

El sábado, sus propios hinchas quisieron agredirlo por el flojo rendimiento del equipo que arrastra siete partidos sin conocer la victoria, desde que el 31 de enero superara 2-0 a Burnley, como locatario.

A las tres derrotas y los tres empates que sumó por la Premier League en los dos últimos meses, Poyet agregó la eliminación en quinta ronda de la FA Cup ante Bradford, equipo de la Football League One, la tercera división del fútbol inglés.

Es cierto, la racha no es buena. El equipo está 17º a un solo punto del descenso y en la Copa de la Liga quedó afuera en tercera ronda luego de perder como local ante Stoke City.

Pero Poyet tenía un crédito que parecía especial: haber salvado del descenso a Sunderland la temporada pasada.

El uruguayo, de 47 años, debutó el 19 de octubre de 2013 con una dura derrota (4-0) ante un Swansea que era la sensación del torneo bajo la batuta del entrenador danés Michael Laudrup.

Poyet sustituía al italiano Paolo Di Canio tras un breve interinato de Kevin Ball.

Los Gatos Negros, como se conoce a Sunderland en Inglaterra, estaban últimos con un solo punto ganado sobre 21 disputados.

Con Poyet, el equipo sumó 10 victorias y siete empates, además 14 partidos perdidos, lo que arrojó una efectividad de 39,7%.

Sunderland terminó 14º con 38 puntos, cinco arriba del descenso, al que sucumbieron Norwich, Fulham y Cardiff.

El objetivo de la salvación se consiguió. ¡Y de qué forma! Cuando tuvo que encarar los cinco partidos finales, Sunderland arrastraba nueve partidos sin triunfos, incluidos un 1-4 con Arsenal y un 1-5 con Tottenham.

Poyet dijo entonces que solo un milagro podría salvarlos. En el horizonte se asomaban tres gigantes: Manchester City, Manchester United y Chelsea.

Sunderland salvó con empate (2-2) el primer duelo para luego batir a Chelsea en Stamford Bridge (2-1) y al United en Old Trafford (1-0).

El triunfo ante Chelsea fue clave para que el equipo de José Mourinho perdiera el título que entonces estaba para el Liverpool de Luis Suárez, aunque después terminó en manos de Manchester City.

Los citizens no pudieron con Sunderland en la Premier, ya que en la primera rueda los de Poyet les habían ganado 1-0.

En buen romance, mantener la categoría fue toda una hazaña.

Además, el equipo llegó a la final de la Copa de la Liga tras eliminar a Southampton, Chelsea y Manchester United por penales en semifinales. En la definición, el campeón fue Manchester City (2-1).

Los Gatos Negros solo habían jugado una vez la final, en 1985, cuando cayeron con Norwich 1-0.

Ninguno de esos recuerdos pesó ayer a la hora del adiós.


Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios