¿Por qué sufre tanto Peñarol?

El equipo de Bengoechea sigue puntero pero parece desinflarse con el correr de los partidos; si no es campeón, el DT será cesado

La autocrítica excesiva por parte del técnico Pablo Bengoechea luego de todos los partidos en los que las cosas no le han salido bien a Peñarol para mantener los códigos del vestuario, no han servido de revulsivo a un equipo que marcha primero en el campeonato, tiene todo para ser campeón, sigue dependiendo de sí mismo, pero no contagia.

Tanto es así que se habla de uno de los últimos grandes ídolos que tuvo Peñarol en su historia, que además –como se explicó– es el líder del torneo y sin embargo, la gente, el manya de verdad, el que le gusta ir a la cancha, no está contento. No solo no lo está, sino que está molesto y lo demuestra sin concurrir.

Peñarol hoy no mete como lo hizo en toda su larga historia. Tampoco juega al fútbol. Tiene un gran plantel, pero no Bengoechea no encuentra el equipo. Él mismo lo ha manifestado y ya van 14 fechas de este torneo, más los seis meses anteriores al mismo.

Este cúmulo de voluntades que es hoy Peñarol se ha transformado en ese híbrido –como lo ha comentado a Referí un dirigente off the record– que ni mete ni juega. Igual le sigue dando para lograr el título, pero se va desinflando, se está quedando sin aire cuando la meta está ahí nomás.

Son muchas las cosas que Pablo Bengoechea tiene que mejorar en este equipo. Desde la falta de liderazgo dentro de la cancha, pasando por los errores propios que ha tenido a la hora de conformar el equipo. Y el fin de semana que viene, tiene que ganarle a Juventud. No solo para conseguir el título del Apertura, sino por su futuro. Nadie lo ha dicho, pero está clarísimo que si Peñarol no logra el campeonato, se le termina el vínculo al DT con el club, pese a que tiene seis meses más de contrato.

Es que justamente esos seis meses que vienen no son cualquiera para el club. Se estrenará el estadio, se jugará nuevamente la Copa Libertadores y habrá que apostar a dos frentes.

Esta no será una semana sencilla para trabajar en Los Aromos. Existe presión, ansiedad, pero falta liderazgo y el fútbol sigue ausente sin aviso.


LOS TEMAS QUE LO HACEN SUFRIR

EL NIVEL DE ZALAYETA

Marcelo Zalayeta es un jugador histórico de Peñarol. Ha tenido momentos inolvidables en muchos campeonatos y ha sido determinante en varios clásicos con sus goles. Sin embargo, en todo el Campeonato Apertura, no encontró su nivel futbolístico. No solo no lo encontró, sino que no pesa absolutamente en nada en materia ofensiva y es superado por todos sus rivales. Hasta el momento, el técnico aurinegro lo colocó como titular en los 14 compromisos que disputó en el certamen y en ninguno cumplió. Ni siquiera en uno. Sin embargo, todo indica que Bengoechea seguirá apostando a él y es entendible ya que su idea no quiere cambiarla. Los dirigentes lo dicen en voz baja, pero también lo tienen claro. Desde hace tiempo que Zalayeta no merece ser titular. Quizás aparezca ante Juventud.

FORLÁN NO ES FACTOR DECISIVO

Muchos pensaron –y quien esto escribe se incluye– que cuando Diego Forlán viniera a defender a Peñarol iba a hacer la diferencia por sí mismo, por la notable clase de jugador que es. Que se entienda bien, no se pensaba que fuera a ganar él solo los partidos, pero sí que contaría con un mayor peso a la hora de enfrentar a equipos menores con presupuestos muy pequeños. No obstante, hasta el momento, Forlán ha sido importante en algunos compromisos, pero no fue el futbolista que todos siguen esperando. No se habla del de Sudáfrica 2010, pero sí un futbolista que fuera factor determinante para el equipo. Hasta el momento, no lo logró.

FALTA DE EQUILIBRIO

Nahitan Nandez fue, hasta el momento, uno de los mejores exponentes de Peñarol en todo el Campeonato Apertura. Su ida y vuelta constante, sus quites decisivos en la mitad de la cancha, su presencia pese a su juventud, hicieron que el propio Maestro Tabárez lo citara a la selección nacional para jugar las Eliminatorias para el Mundial de Rusia 2018. Lo que sucede es que en muchos encuentros, Bengoechea lo colocó junto a Luis Aguiar en la mitad del terreno aurinegro y lo dejó demasiado solo en la marca. Así pasó, entre otros tantos partidos, el sábado de noche contra Plaza y recibió su primera tarjeta roja luego de perder en un par de cruces con los rivales.

AGUIAR COMO DOBLE CINCO

Luis Aguiar debe ser el mejor lanzador del fútbol uruguayo. Si no lo es, es el segundo mejor. Sin embargo, el entrenador carbonero lo ha utilizado en varios encuentros como doble cinco al lado de Nahitan Nandez. Eso conlleva a que se pierda gestación de juego por un lado y marca por el otro, es decir que el error de Bengoechea en este caso es doble. El mejor fútbol de este Peñarol normalmente aparece cuando Aguiar se junta con Diego Forlán. Y no es por lo que ocurrió ante Plaza Colonia, sino por lo visto en varios compromisos. Pero parece que como en el caso de la titularidad de Zalayeta, el técnico mirasol piensa que en esa posición puede rendir.

ERRORES DE DEFINICIÓN

Quizás en uno de los puntos en los que Bengoechea tenga cero culpa es este. Peñarol ha mostrado a lo largo de todo el campeonato varios errores a la hora de definir ante el arco rival. Es algo que, como todos los equipos, se entrena entre semana y también como todos los equipos, se pueden marrar goles (y se marran) en todos los partidos. Pero en este Apertura, Peñarol hizo un culto a los tantos errados. Y allí son muchos los jugadores que aparecen. Simplemente por comentar los del último partido, el argentino Martín Luque tuvo tres chances clarísimas en el primer tiempo contra Plaza Colonia y las marró todas. Eso también pesa en contra.

ERRORES EN LOS PASES

Parece que se hablara de fútbol amateur y no profesional, pero es así. No es un mal endémico exclusivo de Peñarol, sino de todo el fútbol uruguayo y que lleva años. La falta enorme de fundamentos que existe lleva a que en las distintas canchas se vea constantemente muchos pases errados. Muchísimos. El hincha aurinegro perdió la paciencia desde hace varios encuentros con Sebastián Píriz en ese rubro, aunque no es el único abanderado. La ansiedad que demostró Nicolás Albarracín ante Plaza Colonia –luego de algunos insultos de la hinchada en el anterior encuentro ante Wanderers– lo llevaron a equivocarse. Los pases errados restan presencia con pelota.

ESCASA ACTITUD Y REBELDÍA

Este es un tema difícil de entender y explicar. Que un equipo como Peñarol no tenga actitud en determinados momentos de algunos partidos, es inentendible. Justamente Peñarol se distinguió en su historia por contar con jugadores que marcaron a fuego el escudo de las 11 estrellas. Pero este conjunto comandado por Pablo Bengoechea no lo demuestra. No solamente se trata de actitud, sino también de rebeldía. Cuando va ganando encuentros y se los empatan, el equipo se viene abajo en picada, no saca un as de debajo de la manga para volver a buscar el triunfo aunque sea de esa manera cuando no aparece el fútbol. Esa es una falencia insólita en un conjunto como el de Peñarol y lo está pagando caro.

NO SABE CERRAR LOS PARTIDOS

El propio Pablo Bengoechea lo admitió en la conferencia de prensa del sábado a la noche luego del empate ante Plaza Colonia. "No cerramos los partidos porque no jugamos bien. Si se jugara bien, cerraríamos los partidos", indicó el entrenador carbonero. Pero es obvio que no sucedió solamente en este encuentro contra los colonienses, sino que le ha pasado en otras oportunidades. Incluso llevándose los tres puntos en determinados encuentros, igualmente sufrió de más por no saber mantener el mando sobre la pelota. Este es otro de los problemas importantes que ha tenido el equipo de Bengoechea en varias presentaciones del torneo.


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