¿Por qué los grandes no ganan la Copa?

Sin dinero, jugando cada tres días, con largos viajes, altura o calor son temas sin solución
La ilusión se renueva cada año. En los últimos tiempos se incrementó el sueño. Es que mirar para el costado brinda argumentos para soñar. A la lista de campeones se sumaron equipos sin historial, algunos con escasos recursos económicos. Entonces se plantea siempre la interrogante: si ellos pudieron, porqué nosotros no.

El tema es que pasan los años, los campeonatos, y los equipos uruguayos siguen sin poder quebrar esa especie de maldición que les impide conquistar un torneo internacional desde el lejano 1989.
Parece demasiado tiempo para un país acostumbrado a bañarse con el oro de la gloria.
Por eso vale preguntarse cuáles son los motivos por los cuales Nacional y Peñarol, que tienen la obligación de ganar el campeonato, no pueden levantar la Copa.

No hay una sola razón, se podría expresar que se trata de un conjunto de motivos los que impiden a los grandes del fútbol uruguayo volver a los primeros planos del fútbol internacional.

El primer tema a tener en cuenta pasa por ubicar a la gente en la realidad. Es común que los hinchas se embalen con las contrataciones de los grandes. Se dejen endulzar los oídos por lo que pasa entre casa. Pero pocos se preguntan si con ello alcanza para jugar a nivel internacional.

Digamos las cosas como son: una cosa es el nivel local y otra distinta la alta competencia.
En más de una oportunidad lo expresó el técnico de la selección uruguaya, Oscar Tabárez, cuando se lo acosó para que citara a determinado jugador que militaba en el medio.

Y no se trata de que no pueden jugar, sino de entender que una cosas es la competencia local y otra distinta el alto nivel internacional.
Este es un fútbol lento, con gente pesada y veterana a la que le suman gente joven y que generalmente dura poco porque si tienen talento se los llevan.

Y esto desemboca en otro de los puntos que hacen al asunto. Los clubes uruguayos no pueden retener a sus principales figuras. Las deben vender para poder resolver los problemas económicos.
Eso va en contra de su potencial deportivo. Una cosa lleva a la otra.
Un tema que siempre se plantea cuando llega una instancia de estas, es el de la doble competencia.

Parece que los uruguayos no pueden jugar dos partidos en una semana. Y cada vez que un equipo uruguayo va a jugar por la Copa se genera un drama en la liga local, le postergan el partido y se trastoca todo.
Sucede que para los clubes uruguayos jugar contra equipos colombianos o venezolanos es poco menos que la muerte.

Los vuelos para esa parte del planeta son tan o más complejos que ir a Europa.
Muchos optaron por viajar en vuelos charter, pero claro, eso genera costos adicionales.

Convengamos que en América se dan condiciones geográficas y climáticas que no existen en otros lugares. Y ese es un tema contra el que también luchan los uruguayos cuando se meten en la Copa Libertadores. Jugar en la altura es complejo, enfrentar a equipos en ciudades con calor intenso es otro dilema. No es fácil.
Y finalmente el pensamiento que se generó de que el Uruguayo parece ser lo único que vale.

Las razones
Inicio de tareas

Siempre tarde
No por conocido deja de ser un tema que se debe tocar. La licencia de los jugadores determina que los equipos uruguayos inicien la preparación para la Copa Libertadores más tarde que el resto. Entonces, mientras que los demás llegan a la Copa con tres o cuatro fechas de su liga disputada, los equipos urugayos apenas jugaron partidos amistosos.

Planteles

Las figuras se van
A nadie escapa que el fútbol uruguayo es vendedor. Basta que aparezca un jugador con condiciones para que dure lo que un suspiro en Uruguay. Bajo esas condiciones es difícil, por no decir imposible, que los clubes puedan mantener en sus equipos a las principales figuras. Eso genera que pierdan potencial deportivo a la hora de la competencia.

Incorporaciones

Pocos recursos
A la hora de reforzar sus planteles para la Copa, los cuadros uruguayos buscan bueno y barato. En los últimos tiempos se dio la constante de que apostaron por uruguayos que están de regresos o salen de lesiones por lo que pasan más tiempo fuera que dentro de la cancha. Los equipos brasileños en ese sentido apuestan fuerte e incorporan figuras.

Doble actividad
Un tema sin solución
Por curioso que resulte los equipos uruguayos tienen serios problemas cada vez que tienen que salir a afrontar la doble competencia. Es que los planteles generalmente son cortos y eso determina que deban optar por una u otra actividad. Parece que Uruguay es el único país donde los futbolistas no pueden disputar dos partidos en una semana porque no rinden.

Los viajes
Largos y extenuantes
Los viajes por el continente son largos y desgastante. Hay lugares incluso donde el viaje se debe hacer en dos tramos: avión y ómnibus. Trasladarse a Venezuela, Colombia o México implica grandes contratiempos. Los clubes prenden velas previo al sorteo de la Copa para que no les toque. Es que un viaje de esos es tan largo en tiempo como ir a Europa.

El nivel
Liga local y actividad internacional
Cierta vez, cuando la prensa y la gente empezó a pedir con insistencia la citación de Pacheco a la selección, Tabárez salió al cruce diciendo que una cosa es el nivel de la liga local y otra muy distinta la alta competencia. Entonces hay que concluir que el nivel de la liga uruguaya es muy bajo comparado con lo que se requiere para ganar una Copa Libertadores.

Prioridades
¿A qué se apunta?
Desde que Peñarol conquistó su segundo quinquenio se instaló una especia de virus por el Uruguayo. Entonces es común que los clubes grandes le brinden más importancia al Uruguayo que a la Copa Libertadores. Lo demostraron con hechos en más de una oportunidad. Cuando tuvieron que optar entre uno u otro torneo, fueron por el Uruguayo.

Perder jugadores
Un drama
Otro detalle que influye en toda esta historia es que los cuadros locales pueden perder jugadores en medio de la competencia. Son varios los ejemplos de futbolistas que fueron sacados de la concentración, por parte de sus representantes, y viajaron al exterior. Eso debilita el potencial deportivo. Además de trastocar lo ytrabajado por el entrenador.

Clima y geografía

Altura y calor
América tiene determinadas particularidades que no se dan en otra parte del mundo. Es así que jugar en la altura de La Paz o en Potosí es un drama para los uruguayos. Pero no es todo, también están Quito, Bogotá y otras zonas- A ello se suma el intenso calor y la humedad en ciertas ciudad como Barranquilla, donde oficia de local Junior.

Presión

Jugar con la mochila
Y finalmente, en toda esta historia, puede pesar el hecho de saber ser local, soportando y cargando con tantos años de frustración. En Uruguay la tribuna pierde la paciencia rapidamente y eso se traslada al campo. Es común que a los equipos uruguayos les cueste ganar cuando juegan en casa. Es que muchas veces no saben asumir el protagonismo.



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