Por qué Djokovic se encamina a ser el mejor de la historia

Novak Djokovic venció a Andy Murray y ganó Roland Garros, el único grande que le faltaba, con lo que sigue sumando argumentos para ser el mejor de la historia
Por el logro y lo que significa. Pero también por la era de superioridad que está marcando en el tenis mundial. Y también porque, si se mira en perspectiva, ya está en el olimpo, y con chances de ser el mejor de todos los tiempos.

Ayer hubo partido hasta la mitad del segundo set. Ese fue el momento en que quebró a Andy Murray, y aunque aún estaba un set abajo 3-6, dio la sensación de que nada lo vencería. Fue el momento en dejar de seguir el partido como tal, y empezar a disfrutar de un grande escribiendo su página de la historia.

Novak Djokovic borró de su lista la última frontera que le quedaba, levantar el trofeo de Roland Garros y poner sobre su cabeza los cuatro grandes, lo que le consagra como un tenista obstinado hacia los propósitos que se marca, dispuesto a acabar con todos los límites. Lo hizo venciendo al británico Andy Murray (N.2), en cuatro sets; 3-6, 6-1, 6-2 y 6-4, en tres horas y 3 minutos.

De hecho, se sumó a una selecta lista de tenistas que lograron esa hazaña: Fred Perry en 1935, Don Budge en 1938, Rod Laver en 1962, Roy Emerson en 1964, André Agassi en 1999, Roger Federer en 2009 y Rafa Nadal en 2010.

Con esta marca iguala a Budge y Laver, que consiguieron los cuatro grandes de manera consecutiva, aunque ellos lo hicieron en la misma temporada, a diferencia del serbio, que los ha logrado en dos. Pero aún está a tiempo de hacer lo primero, si gana en Wimbledon y US Open, dos tornsos que se le presentan más familiares que el polvo de ladrillo de Roland Garros.

Djokovic suma ya 12 torneos del mayor rango, superando a Laver y a Bjorn Borg (11), a sólo dos de Nadal (14) y cinco de Federer, récord absoluto con 17. A esta altura, con los años que parece tener por delante a alto nivel, la meta no solo parece posible sino totalmente lógica en dos o tres años.

No solo eso: Nole está cerca de conseguir el "Career Golden Slam" (los cuatro grandes más el oro olímpico), y otra hazaña: los cuatro años más el oro en un solo año, algo que no ganó ningún hombre en la historia y solo Steffi Graf en mujeres.

Suficientes estadísticas como para ratificar –si hacía falta- que estamos en presencia ante uno de esos monstruo que aparecen muy de vez en cuando. Y lo mejor es que no tiene techo y se lo puede ver jugar por TV cada semana.

Perseverancia

Nunca antes un tenista había necesitado de tantas intentonas, doce, para alzarse con el Grand Slam de París. Pero ni las tres finales perdidas, ni las cuatro veces que cayó en semifinales, ni las dos veces que cedió en cuartos, le apartaron de su objetivo.

Donde muchos veían un fantasma, Djokovic diseñó una motivación. Mientras muchos le creían obsesionado por la Copa de los Mosqueteros, el serbio trabajaba con obstinación para levantarla, y superar a Pete Sampras, otro grande al que solo le faltó el Grand Slam parisino.

Djokovic lo hizo en una edición en la que ni el español Rafael Nadal, vencedor en 9 ocasiones, ni el suizo Roger Federer, ganador en 1, se opusieron a él por lesión. Pero ese dato no borra una realidad: Djokovic es el gran dominador del tenis actual y su victoria en Roland Garros es el justo premio a un trabajador que se ha dejado la piel hasta conquistarlo.

A diferencia de otros números 1 que en el pasado tropezaron sin vencer en el Grand Slam de tierra batida, el serbio no ha parado hasta lograrlo.

No en vano, con 54 victorias en Roland Garros es el cuarto tenista de todos los tiempos que más partidos ha vencido en el bosque de Bolonia, solo superado por Rafa Nadal (72), Federer (65) y el argentino Guillermo Vilas (58).

La obstinación es un signo de su personalidad, una seña de identidad de un perfeccionista enfermizo que, en cada entrevista repite que su único objetivo es siempre mejorar.

Con ese principio como guía, Djokovic ha ido agregando a su paleta nuevos golpes, progresando en las diferentes superficies y, sobre todo, fortaleciendo su mentalidad hasta el punto de que en el circuito se ha ganado el sobrenombre del "robot".

Una imagen que el serbio trata de matizar a base de golpes de humor, de concesiones a la grada en busca de una sonrisa, de saltarse el guión establecido para no caer en el estereotipo del tenista previsible.

Es Djokovic. El Grande, el que puede ser el mejor de todos los tiempos. A disfrutarlo. l

12
Grand Slams. Suma el serbio tras ganar Roland Garros; esta a cinco de Roger Federer, el máximo ganador con 17.
2
Tenistas. Ganaron los cuatro grandes en una sola temporada. Djokovic está a dos de lograrlo

Todo es posible en la vida. Todo era diferente este año, cada vez yo esperaba que fuera la buena. He tenido mucho apoyo, comunión con el público que me ayudó a ganar Roland Garros"
Novak Djokovic
Tenista

El tenis de Novak es excepcional, fuera de lo común, y merece ser el número 1. He jugado mi mejor tenis en tierra estas últimas semanas. El nivel del tenis es muy elevado, tardará años en igualarse"
Andy Murray
Tenista