Pista rápida, obras lentas

El estadio olímpico de atletismo cautivó a los atletas por su pista, pero aún tiene aspectos a corregir

Nilton Santos, por la leyenda del fútbol brasileño, João Havelange, por el poderoso, y cuestionado, expresidente de la FIFA, y Engenhao, por el barrio en que se encuentra, son los tres nombres con los que se conoce al estadio que albergará al atletismo en los próximos Juegos de Río de Janeiro y cuya pista fue inaugurada el pasado fin de semana en el marco del Iberoamericano, evento que fue test de cara a la cita olímpica de agosto próximo.

A falta de menos de 80 días para que comience el principal evento deportivo del mundo, el escenario aún no está pronto, tal como indicaron autoridades técnicas de la Asociación Iberoamericana de Atletismo (AIA) que estuvieron presentes en el evento y tal como pudo observar Referí al recorrer las instalaciones del recinto en el que Botafogo es local en el fútbol brasileño.

El viernes, horas antes de que se abriera la competencia, los salones del estadio y las zonas debajo de la tribuna eran un desfile de funcionarios de casco y mameluco que realizaban diferentes tareas, desde soldar subido a una escalera, transportar materiales, así como también jefes dándoles órdenes a sus obreros a cargo.

Ese día llovía en Río de Janeiro y debajo de la esquina entre la tribuna Este y la Sur –los cuatro sectores son denominados así– caía agua por una gran gotera. Mientras los atletas entrenaban y conocían la pista, se pudo apreciar que en las gradas había movimiento de obreros.

"Hay aspectos de logística, de cantidad de gente en el escenario, de los flujos, de las rutinas para entrar y salir, que se deben mejorar", dijo a la prensa Julio Roberto Gomes, delegado técnico de la AIA, tras los primeros días de actividades en el Engenhao. "Me parece que el escenario debe verse un poco más limpio. Pero en general creo que se han preparado, se nota el trabajo, la integración", agregó, al hablar sobre el trabajo realizado por los brasileños.

Gomes destacó que el estadio está diseñado para el atletismo y que tiene una zona de calentamiento muy cercana a la pista, los que es una "facilidad grande" para los atletas.

"Los diseños, los espacios, las salas de descanso, es un estadio que en general para mí es bastante apto y cómodo, con muchas facilidades para que se pueda desarrollar un evento de atletismo", señaló. También sostuvo que "todavía no se han terminado las obras totalmente".

Lo que tanto organizadores como deportistas destacaron fue la calidad de la pista del Engenhao, la que consideraron muy veloz. El presidente de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), Sebastian Coe, quien estuvo en el test en Río, señaló que la superficie es muy rápida y que esperaba que se batieran varios récords.

El doble campeón olímpico británico dijo que la IAAF recibirá en los próximos días las evaluaciones técnicas realizadas en el Ibero y que luego se dispondrán las correcciones necesarias con el fin de brindarle las mejores condiciones a los atletas.

El test dejó también una duda sobre la capacidad del Engenhao, que tiene un aforo de 60 mil espectadores, tras ser ampliado en 15 mil lugares: ¿entrarán todos los que quieran ver correr a Usain Bolt? Para muchos, el estadio puede quedar chico.

Algunos problemas

Gente en obra
En las tribunas y el predio del estadio olímpico, obreros realizan trabajos para que el escenario llegue en fecha a los Juegos. Agberto Guimarães, director ejecutivo de Competencias en Rio 2016, manifestó que la alcaldía de Río le dará una nueva mano de pintura al Engenhao y le hará una limpieza general antes de que comiencen los Juegos. También se realizarán ajustes en la pista de calentamiento y en los vestuarios.

La pista, un lujo
Los atletas destacaron la calidad y velocidad de la pista del estadio olímpico. Se trata de una superficie Monto de color azul. La nueva pista sintética fue diseñada específicamente con las condiciones de humedad y calor de Río. Andrea Vallauri, líder de la división deportiva de Monto, explicó que la compañía usó nano-tecnología para hacer modificaciones moleculares a la fórmula utilizada para Río.

El transporte: salir con tiempo
El estadio Engenhao está lejos del parque olímpico y los traslados llevan su tiempo. Por ejemplo, el viernes por la tarde, con mucho tránsito, desde el aeropuerto Santos Dumont al estadio se demoró una hora y 15 minutos. En tanto, el sábado por la mañana, con menos tráfico, llevó 40 minutos. Otro aspecto que fue cuestionado por los atletas fue la falta de rigor en los horarios de traslados, saliendo fuera de la hora señalada, lo que hizo pasar malos momentos a los deportistas.


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