Pirucho Burguez, el dios de Millonarios

Los hinchas de los azules le dedicaron una canción, en 2003 jugó 15 minutos quebrado, tiene una escuela de fútbol en Bogotá, comenta los partidos por radio y TV, y el 12 de octubre le hacen un homenaje en el estadio Campín

Basta echar un vistazo por las redes sociales para darse cuenta del cariño que los hinchas de Millonarios de Colombia le tienen al uruguayo Héctor Burguez. El club le organizó para el 12 de octubre un partido homenaje y el Campín va a explotar. Ya preparan las gargantas para volver a cantar “Uruguayo sos un dios, desde que a Millos llegaste no le comemos al gol”. El exgolero, que comenzó y terminó su carrera en Progreso repasó los capítulos de su vida deportiva, que tiene momentos conmovedores, como cuando jugó con una doble fractura de muñeca y dedo de la mano y de sueños, como la actual escuela de fútbol, su participación como periodista y la ilusión de ejercer como entrenador en Millonarios.

“Es difícil de explicar con palabras lo que sentía cuando la gente cantaba eso en el Campín” dice Burguez a El Observador. Aún lo siguen cantando, porque el recuerdo que dejó es imborrable. “Lo único que puedo hacer es darles un gracias gigante”, agrega. Reconoce que en su dos etapas en los azules “anduve bien, no me hacían goles. En 2002, además, nadie quería jugar en Millonarios porque estaba en quiebra. Y la gente valora eso”.

Los hinchas también aprecian que durante un partido frente a Centauro por los cuadrangulares finales de 2003 terminó atajando con una mano. “Jugué 15 minutos quebrado. Choqué contra Salazar y sufrí doble fractura de muñeca y cuarto dedo de la mano. No había más cambios y me quedé. Jugué sin guante porque no me lo podía poner. Por suerte los rivales no le embocaron al arco”, bromea. De recuerdo, además del dolor, le quedó una placa de titanium, seis tornillos en la muñeca y dos en el dedo.

Cuando Burguez llegó a Millonarios, a mitad de 1997, se estaba armando el comando azul, “son los hinchas como los de Peñarol que van a la Ámsterdam o los de Nacional en la Colombes”. Hizo amistad con muchos de ellos.

Fueron momentos felices de su vida compartidos con su esposa Graciela. “Es un país lindo para vivir. Tenés todos los climas. Ha crecido mucho y están en un proceso para encontrar la paz, que ojalá llegue pronto”. Bogotá tiene 8 millones de habitantes y “con mi familia la conocemos bastante bien”. Allá nacieron sus tres hijos, Santiago (14 años), Valentina (12) y Bruno (9).

En 2006 regresó a Montevideo y acá permanece aún su familia. Pirucho se volvió a Bogotá hace tres  meses para llevar adelante una escuela de fútbol. “Fue iniciativa de Rafael Escobar, un ex compañero que fue mi suplente en Millonarios. Me llamó por la imagen que tengo acá”. En la escuela hay 108 niños de entre 5 y 17 años. Veinte de ellos son goleros. “Tenemos una parte específica para arqueros, con dos entrenadores, y después jugadores de campo, casi todos exfutbolistas, uno de ellos es Daniel Tilger”, un argentino que jugó en Durazno FC.

“Tenemos buen material para el arco. Nuestra escuela es de formación, tratamos de educarlos. Cuando empezamos había niños de 14 o 15 años que no sabían tirarse, ni poner las manos. A medida que pasa el tiempo la evolución es grande”, comenta Burguez.

Además de atender a sus alumnos, también es periodista. Una oportunidad que le llegó por “el reconocimiento que tiene la gente de Millonarios hacia mi”. Desde hace un mes comenta los partidos de Millonarios y Santa Fé en la radio 92.9 FM de la cadena Todelar. Y desde hace una semana comenta fútbol local y de la Champion en televisión, en un programa que se llama Tiro Directo en Cable Noticias. “Estoy explorando nuevos caminos, miro y analizo desde el lado del exfutbolista. Surgió de repente y ha tenido gran aceptación”, señala.

En 2008, con 40 años, Burguez dejó de jugar al fútbol en Progreso, el club en el que se inició en 1988 en Primera, siendo suplente durante dos años de Leonel Rocco. Hizo el curso de entrenador y trabajó durante tres años con Eduardo Favaro en Liverpool, y un año junto a Jorge Giordano en Racing.

Ahora espera el homenaje y además, recibió una propuesta para trabajar en Millonarios en 2014: “Me llena de orgullo y de satisfacción, aunque no sé si lo merezco” dice, con un toque de humildad. 

Trayectoria

La carrera futbolística de Burguez comenzó y terminó en Progreso. El primer pasaje fue entre 1988 y 1994. Luego, Morelia de México (1994-1996), Rampla Jrs. (1997), Millonarios (1997-1999), Bucaramanga (1999), Bella Vista (2000), At. Huila (2001), Millonarios (2002-2006) y Progreso (2006-2008).


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