Pereiro obligado a jugar por señas en Holanda

Casi no habla con los compañeros porque no entiende el inglés, pero en la cancha ya mostró su talento
Gastón Pereiro ya dejó su marca en la cancha con dos goles en el clásico holandés, para que su equipo PSV Eindovhen venciera 2-1 a Ajax, pero todavía le cuesta la adaptación a la vida diaria a la ciudad donde vive. El idioma no le permite una comunicación fluida. "Es complicado. No puedo hablar con nadie. Estoy aprendiendo inglés, pero ahora los compañeros me quieren comunicar algo y no les entiendo; yo les quiero decir 'pasamela de tal forma' y no me sale. Vivo a puro gesto", dijo a Referí el crack de 20 años que surgió en Nacional.

Al que sí le entiende es al entrenador, Phillip Cocu, cuyo pasado en Barcelona le permite dominar el español. En el supermercado, en cambio, es más fácil: "Agarro lo que quiero, lo meto en el carrito y pago".

Desde que llegó a Holanda, en julio pasado, estuvo casi siempre acompañado: "Ahora vino mi novia, antes estuvo mi madre y el mes que viene llegan mis primos y mi hermana".

Gastón vive en el centro de Eindhoven, a dos cuadras del Philips Stadion, el recinto del PSV. En esa zona residen todos los integrantes del plantel. Cuando juegan de locales podría ir caminando, pero los entrenamientos diarios son a unos 10 minutos de su casa en auto: "Manejo yo. Por suerte acá los autos van por el mismo lado que en Uruguay (por la derecha). En el GPS tengo grabada la dirección de mi casa. Lo prendo y me lleva directo".

El clima es lo que más le sorprendió desde su llegada a los Países Bajos: "Llueve un rato, después sale el sol, luego llueve otra vez. Es raro". También hay otros aspectos que le llamaron la atención: "La limpieza de las calles. No hay un papel tirado. La gente tiene la costumbre de cenar a las seis de la tarde y no comen nada en toda la noche, a lo sumo una fruta antes de dormir. Yo estoy acostumbrado a comer a las nueve o 10 de la noche y en casa lo hago así".

El equipo no concentra, así que no tiene problemas con las cenas: "Cuando jugamos de local nos juntamos un rato antes en el complejo, se da la charla y salimos al estadio. Cuando lo hacemos de visitante, por ejemplo si jugamos a las 6 de la tarde, viajamos a las 12, llegamos a un hotel, comemos, dormimos una siesta y vamos al partido. Nunca concentramos. Es otra mentalidad. Está bueno porque dormís como si fuera un día común".

Los días que tiene libre suele trasladarse de paseo a Ámsterdam. "Es una hora y 20 más o menos de viaje. Es una ciudad impresionante, con muchos turistas por el centro".

Por ahora no ha sentido el acoso de los hinchas, que son más tranquilos que en Uruguay: "Acá te pueden pedir alguna foto, pero me contaba un compañero colombiano que si no querés sacarte una foto porque estás comiendo tranquilo, se lo decís y no pasa nada. En Uruguay capaz que lo hacés y dicen que estás agrandado. Por ejemplo, tengo vecinos al lado que jamás escuché, ni un ruido, nada".

Extraña a su familia y a los amigos, pero no tanto el mate: "No me traje el mate, vivo a puro capuchino. Allá tomaba mate cuando había rueda, pero nunca fui de andar con el termo".

Cuando enfrentó a Ajax vio "muchas fotos de Luis Suárez en el vestuario. Es ídolo ahí. Demostró todo su potencial". Los estadios en los que ha jugado "son muy buenos, con tribunas techadas. la pelota es distinta y las canchas son más rápidas. Todavía tengo que adaptarme más", para entender el juego y a sus compañeros.

El tatuaje del Chino

A los compañeros de Gastón les llamó la atención el tatuaje de su brazo. "Me preguntaron si era mi padre. Cuando les expliqué que era el Chino Recoba, algunos lo conocían y me decían 'good, good', o algo así, que les gustaba". En noviembre del año pasado se tatuó la cara de Recoba después que éste marcara un gol de tiro libre en el clásico. Gastón se enteró en las redes sociales que su ídolo anunció su adiós a las canchas y el partido despedida para febrero próximo: "¿Se sabe dónde se va a hacer? Estaría bueno estar. Va a ir mucha gente. Será una linda fiesta, como se merece el Chino".

Goles clásicos

El domingo 4 de octubre PSV le ganó 2-1 el clásico a Ajax. Pereiro marcó los dos goles de su equipo. "No iba a ser titular, pero el puntero izquierdo tuvo un problema y no jugó. Fue un partido redondo. Ganamos y nos acercamos a Ajax; ahora estamos a dos puntos. Los clásicos se viven diferente que en Uruguay, pero igual la hinchada te hace sentir que es un partido importante. Después del partido nos esperó mucha gente cantando y tomando cerveza". Contó que el sistema de Cocu es 4-3-3 y él juega de puntero por derecha, contra Ajax lo hizo por izquierda y a veces lo hace por el medio.

Al firme con la tricolor

"Vi el partido de Nacional contra Defensor por Roja Directa. Estoy contento por los amigos y compañeros. Verlos primeros me pone feliz".

Trayectoria

Gastón debutó oficialmente en Nacional en 2014. Disputó 46 partidos y marcó 12 goles. Ganó el Uruguayo 2014-2015.


Populares de la sección

Acerca del autor