“Perdemos el tiempo”, dijo Sebastián Abreu

El Loco expresó que el equipo albo no juega a nada, que no tiene identidad futbolística y que es difícil lograrla con un cuerpo técnico interino

¿Cómo analiza el empate? ¿Ganaron un punto o perdieron dos?

Si se ganó uno o se perdieron dos es análisis de una doble lectura: el hecho de cómo lo empatamos se puede decir que se ganó uno, pero por la necesidad de recuperar puntos que teníamos, se puede decir que perdimos dos. Dejamos escapar otra oportunidad y habrá que conversarlo entre nosotros. El club está pasando por una etapa de transición general, a nivel directriz, de cuerpo técnico y de plantel y entonces este tipo de vaivenes suelen suceder. Hay que mantener la calma porque no se termina el mundo, pero hay que corregir. Para lo que uno aspira del club, que es que esté bien en todas las líneas, la realidad no es la que queremos y nos encontramos con este momento que es lo que genera todo cambio.

Nacional tuvo una media hora donde fue desbordado totalmente, ¿por qué pasó eso?

Primero felicito a Fénix, porque acá no interesan los presupuestos si la propuestas son de jugar con orden y hacia adelante, y por eso es lindo cuando aparecen equipos que piensan en el arco rival y juegan así. En el momento que dejamos de querer jugar por abajo y buscamos el recurso de romper líneas conmigo, los controlamos, retrocedieron y no nos contraatacaron tan fácilmente como lo habían hecho con Novick que maneja muy bien la pelota. Al principio nos sorprendieron, tuvieron efectividad y después del primer gol crecieron mucho. En el complemento tomamos más ese estilo de juego, empezamos a generar peligro, tuvimos más espacio en la segunda jugada y jugadas de pelota quieta del Chino, que ya había sido importante en el primer tiempo; así, con un hombre menos empatamos y tuvimos oportunidades para ganar, aunque también de perder.

No es común que un equipo cometa tantos errores en los primeros 20 o 25 minutos como lo hizo Nacional.

Fénix tiene su virtud, pero esta realidad no pasa por estos 90 de fútbol, todo repercute todo en la cancha. En Uruguay tenemos la mala concepción que todo lo llevamos a 90 minutos de juego y  si la pelota pega en el palo y entra es todo perfecto y si pega en el palo y sale todo es horrible. Hay detalles más profundos. Estamos viendo a un Nacional que no encontró la identidad futbolística; si alguien te pregunta ¿a qué juega Nacional? vos no sabes contestar. Lo que tratamos de hacer es sacar provecho de las características de los jugadores, pero no tenemos una idea de lo que queremos realizar; no la tuvimos antes con el Chavo Díaz y tampoco ahora.

¿Pueden llegar a tener esa identidad con este cuerpo técnico interino?

Seguramente no. No podemos hacer un proyecto a largo plazo, porque un interinato tiene poco recorrido. Sabes que en poco tiempo será cortado para que venga otro. Es tiempo que estamos perdiendo, por más que avancemos en la Copa o logremos ubicarnos más arriba en el Clausura.  Se sabe que la temporada que viene hay que reiniciar todo y darle una estructura al equipo, si es que tienen pensado cambiar de entrenador.

¿Le sorprendió que Blanco lo reemplazara?

Son lecturas. Un punto más o un punto menos no servía nada. Estábamos jugando a la opción única de que yo bajara pelotas. La otra lectura es que se hizo el desgaste y vamos a cuidarnos para que no nos vayan a hacer otro gol. Se cuidó el resultado, pero es un análisis del entrenador que hay que respetar.

¿En el segundo tiempo era el momento en que estaba jugando mejor?

En el primer tiempo me cuestionaba si soy yo o el equipo no entraba en juego, no me sabía ubicar, con muchos compañeros jugaba por primera vez, como Renato César. Hay conocimiento que es trabajo y tiempo. En el segundo tiempo interpretamos cómo hacerlos retroceder y me sentí mejor.
(Entrevistado por Sport 890).


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