“Pensaban que estábamos muertos”

El entrenador de la franja, Leonardo Ramos, recordó que a su equipo no lo consideraban como favorito y dijo que la final la empezaron a ganar hace 15 días

Volvieron las luces sobre ustedes…Nunca se fueron. Los que están continuamente con nosotros saben, porque lo hemos hablado más de una vez, que a este equipo lo que le pedí –y lo que buscamos– es el título.

Pero en la semana habíamos hablado de que el foco estaba puesto sobre Wanderers.

Sí. Nosotros siempre confiamos en lo que hicimos durante el año. El resto de la gente y parte de los periodistas pensaban que estábamos muertos porque obviamente así lo ameritaba el campeonato. Wanderers había tenido un Clausura bárbaro, venía jugando muy bien y lo normal era que tuvieran como favorito a Wanderers. Pero en esta clase de partidos, por la experiencia que uno tiene como jugador y entrenador, no hay favoritos. Son finales, y las finales se juegan de manera totalmente distinta al resto de los partidos del campeonato.

¿Siente que los subestimaron?

(Pausa) No importa, ya está. La idea nuestra era ganar el partido del domingo para llegar a provocar esas finales, el equipo lo hizo de muy buena manera y a nosotros nos deja muy contentos, sobre todo por el plantel que tenemos.

¿Cuánto utilizó de todo eso en la charla técnica?

En la charla técnica hubo algo que ni siquiera tuvimos que hablar. Hubo un par de cosas que mostramos, y entraron con unas ganas bárbaras. Entraron casi como rabiosos, así que fue importante y esto es un producto genuino de los jugadores.

¿A qué apelaron, a videos familiares?

Algunas cosas de esas y, la verdad, que nos dieron mucho resultado y fue muy bueno lo que vivieron ellos. (N.de R.: Fornaroli reveló que entró casi llorando a la cancha).

Al margen de las charlas en la semana.

Fue un partido –y se lo dijimos a los jugadores de antemano– que marcaba un año y medio para un plantel que pasó por muchas situaciones. Y quiero destacar, por ejemplo, a Jadson Viera, que colaboró como si estuviera en la cancha, lo que habla de la clase de persona que es.

¿Cuándo empezó a ganar el partido? En básquetbol se dice que se empieza a ganar con la marca.

Nosotros lo empezamos a ganar hace 15 días, cuando empezamos a pensar en que teníamos que jugar de esta manera; y el martes, cuando nos juntamos al primer entrenamiento, empezamos a trabajar lo mismo que se hizo el domingo. Es decir, estuvimos entrenando una semana de la misma manera.

Puso a Nacho González sobre el primer volante de salida de Wanderers y a Porras sobre el segundo para obligarlos a tirar la pelota larga y no salir jugando.

Sí. Y teníamos a Tito (Formiliano) como una especie de libero por detrás de esa línea de volantes, y la verdad es que eso nos dio mucho resultado porque le cortamos mucho circuito y logramos un triunfo inobjetable. La forma en que corrieron hasta el último minuto habla del trabajo del profe, y a eso se suma el hambre de los jugadores. Cuando tenés un combo de esos, es difícil superarlo.

¿Dudó en algún momento por el riesgo que implicaba jugar de esa forma?

No, nunca, porque sabíamos que Leandro (Sosa) iba a llegar a la posición de lateral y a Camilo (Mayada) ya lo habíamos probado en esa zona y nos dio resultado. Nunca dudé del rendimiento de nuestros jugadores. Sorprendimos muchísimo y, ante esas cosas, debe prevalecer siempre el orden.

Pero lo que llevaron a la cancha fue algo nuevo.

Sí, claro, la manera de jugar y llevar a cabo una situación táctica que no era con la que se venía jugando no hace más que aseverar lo que te dije en la última entrevista, que sigo afirmando que tengo el mejor plantel del medio.

¿Ahora arrancan las finales 0 a 0?

Sí, 0 a 0, y algo que es importantísimo: después de mucho tiempo, el club vuelve a estar en copas internacionales –en las dos–, y eso para nosotros es un logro enorme. En algún momento se subestimó demasiado a este equipo. Pero ahora estamos con los pies sobre la tierra.

Después de tantas idas y vueltas y de algún insulto surgido en la platea, la hinchada coreó “que de la mano de Leo Ramos todos la vuelta vamos a dar”.

Pero el hincha es hincha. En aquel momento ni siquiera fue conmigo el tema, fue con un jugador –lo que, obviamente, me dolió–, pero ya está. A nosotros nos queda ganar esto y si ganás, la gente va a estar contenta.

¿Qué le dijo al presidente Curutchet cuando lo abrazó?

Se lo dije en la semana: que ojalá pudiera cumplir el deseo que me transmitió de ser campeón en su primer año de mandato.


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