Peñarol tiene mucho para mejorar

El aurinegro omenzó muy bien y se desenchufó; le falta juego colectivo, encontrar sociedades y solo la aparición de Dibble fue lo diferente

Es como una Torre de Babel en la que todos tratan de conocerse lo antes posible, pero no hablan aún el mismo idioma.

Es como los primeros días de clase en los cuales todavía no se saben los nombres o quién puede ser el nerd o el que tiene la peor conducta.

Así es Peñarol, este Peñarol con nueve futbolistas nuevos –y va a llegar alguno más–, con presentaciones de jugadores todas las semanas y que está saliendo de la pretemporada.

Claro que eso ya no se puede utilizar más como excusa; ya hay que mostrar a qué se intenta jugar.

Al equipo de Jorge Da Silva le falta bastante y eso lo volvió a mostrar el domingo ante Deportivo La Coruña, tal como le había sucedido la semana anterior contra Universidad de Chile.

¿Que son rivales de exigencia? Es cierto. Pero Peñarol no puede arrancar tan bien y desenchufarse, así como tampoco puede recibir un gol insólito a los 30 segundos de iniciado el complemento –con un error de Gastón Guruceaga incluido– y otro tras un blooper de Andrés Rodales.

La reacción del final para empatar 2 a 2 –con el primer gol en clara posición adelantada de Hernán Novick– fue lo más rescatable junto al enorme rendimiento de Nicolás Dibble, a quien también le cometieron el penal de la igualdad.

Los primeros minutos invitaron a creer en un gran partido ya que Peñarol entró muy bien, a 220 voltios, con buenos rendimientos en mitad de cancha.

En eso se destacaba Dibble, a quien nuevamente el Polilla Da Silva colocó como volante externo por derecha. Sus rivales gallegos no podían con él.

También el otro volante externo, Luis Urruti, tuvo un gran comienzo y ya a los 30 segundos tuvo la primera y única jugada de gol del período inicial.

Después de 10 minutos el encuentro cayó en un bache largo y Deportivo tomó un poco la iniciativa pero solo con un par de llegadas importantes que fueron bien conjuradas por Guruceaga con dos muy buenas atajadas.

La falencia más palpable

Una vez más y tal como aconteció ante Universidad de Chile, Peñarol demostró que es un equipo que carece de enganche y eso se siente muchísimo, porque la pelota no le llega casi nunca a la dupla ofensiva. De esa forma, al rival se le hacen mucho más fáciles las cosas.

A Da Silva le trajeron ya nueve jugadores de cara a la temporada, pero todavía no consiguieron ese futbolista diferente, el que este equipo necesita para contar con mayor juego fluido, el que sepa abrir la cancha y habilitar a sus compañeros.

Uno de los secretos que tiene el fútbol para tratar de sorprender al rival es gestar jugadas veloces, mostrar un ritmo diferente, mayor dinámica y saber jugar también sin la pelota. Que el equipo piense como una unidad y que no dependa de un solo futbolista como aconteció con Dibble.

El partido en Chile y el del domingo se parecieron muchísimo en la faz ofensiva, ya que ni Miguel Murillo ni Diego Rossi aparecieron en escena. Casi no tocaron la pelota. Ese es un lujo que un equipo como Peñarol no se puede dar. Por eso es que Da Silva está preocupado y espera que Gabriel Ávalos pueda debutar de una vez y si viene otro "9", loco de la vida.

La defensa tuvo poco trabajo, pero pese a ello, recibió esos dos goles por dos desatenciones infantiles, otro lujo que tampoco se puede dar en equipo de estas características.

Da Silva tiene un gran reto de aquí en adelante y es que está obligado a encontrar las sociedades que busca dentro de la cancha. Tiene a varios jugadores nuevos y que se están conociendo, pero no son excusas.

Esta vez no se involucraron ninguno de los dos laterales, Ángel Rodríguez no anduvo tan bien como en Chile y el ingreso de Hernán Novick ayudó al menos un poco. Levantó con sus dos goles al final para el empate.

Como dicen los gurises de hoy, Dibble estuvo despegado, pero como se vio, con eso solo no alcanza.

Da Silva buscará en estos días que sus jugadores –los que estaban y los nuevos– se conozcan más y hablen ese mismo idioma universal que se llama fútbol.

PEÑAROL 2 (7)

Gastón Guruceaga 5

Andrés Rodales 4

Carlos Valdez 5

Bressan 5

Maximiliano Olivera 5

Guzmán Pereira 5

Ángel Rodríguez 5

Nicolás Dibble 7

Luis Urruti 6

Miguel Murillo 4

Diego Rossi 4

DT Jorge Da Silva

DEPORTIVO LA CORUÑA 2 (8)

Germán Lux 5

Sidnei 5

Arribas 4

Navarro 5

Bruno Gama 5

Alex Bergantiños 5

Saúl 5

Guilherme 6

Fajr 6

Borja Valle 5

Lucas 5

DT Gaizka Garitano

CAMBIOS EN PEÑAROL: 45' Maximiliano Perg (5) x Valdez y Hernán Novick (6) x Urruti y 58' Tomás Costa (5) x Á. Rodríguez, Cristian Palacios (4) x Murillo, Mathías Rodríguez (5) x Bressan, Nicolás Albarracín (5) x Rossi y Nicolás Freitas x Pereira y 70' Damián Frascarelli (5) x Guruceaga

CAMBIOS EN DEPORTIVO LA CORUÑA: 45' Ruben (5) x Lux y Raúl Albentosa (4) x Navarro, 62' Emre Olak (5) x Bruno Gama y Laure (4) x Guilherme y 75' Pedro Mosquera (5) x Bergan tiños y Celso Borges (5) x Fajr y 82' Óscar Pinchi x Valle y Oriol Riera x Lucas

CANCHA: Estadio Campeón del Siglo

PÚBLICO: 5.000

JUEZ: E. Ostojich (4)

GOLES: 46' Guilherme (D), 77' Valle (D) y 84' y 87' de penal H. Novick (P)

TARJETAS AMARILLAS: Á. Rodríguez y Costa (P) y Bruno Gama, Guilherme, Arribas y Valle (D)

DEFINICIÓN POR PENALES: H. Novick (P) gol, Olak (D) gol, M. Olivera (P) gol, Sidnei (D) gol, Palacios (P) gol, Pinchi (D) gol, Mathías Rodríguez (P) gol, Mosquera (D) gol, Costa (P) gol, Riera (D) gol, Albarracín (P) gol, Borges (D) gol, Dibble (P) gol, Albentosa (D) gol, Freitas (P) palo, Saúl (D) gol





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