Peñarol se devora a los técnicos: los 23 que pasaron en el siglo XXI

La inestabilidad del club a la hora de elegir entrenadores
Cambio de entrenador en Peñarol. Un episodio que se ha vuelto frecuente en filas aurinegras. Es que, tras la renuncia de Jorge Da Silva y, el estreno de Fernando Curutchet el sábado ante Villa Española, se produjo el 23º cambio de entrenador de Peñarol en los 16 años que transcurren del siglo XXI. Matemática pura. Peñarol genera un cambio de director técnico, promedialmente, cada ocho meses. Dado que algunos tuvieron más de un ciclo en la institución, Fernando Curutchet será el 16º entrenador en dirigir a Peñarol, desde 2001 a la fecha.

¿Cuál es la razón de tan alta rotación? En un siglo que no ha sido bueno para Peñarol, cuatro títulos del uruguayo en 16 torneos, los malos resultados fueron razón para tanta movilidad en el banco aurinegro. Claro que también que hubo casos de entrenadores cesados, por la Directiva antes de empezar los torneos o en los recesos de mitad de temporada. Son recordados los caso de Mario Saralegui, quien fue cesado en enero de 2009, antes de darse inicio la Copa Libertadores. También Jorge Gonçalvez, corrió la misma suerte que su colega, cuando fue despedido antes del Clausura 2013/14 y, más reciente y recordado, el caso de Pablo Bengoechea antes de dar inicio el Clausura 2015/16, cuando Bengoechea venía de ser campeón del Apertura 2015/16.

Fueron pocos los profesionales que se mantuvieron por más de una temporada: Diego Aguirre: 2003 (campeón uruguayo) y 2004 fue el que más continuidad tuvo, (la liguilla la dirigió Fernando Morena). También Aguirre fue el más exitoso, repitió el título de campeón Uruguayo en 2009/10 y fue vicecampeón de Copa Libertadores 2011, la mejor actuación internacional, por equipos, en los últimos 26 años. El otrora delantero, registra tres pasajes, en el siglo XXI, como conductor de los aurinegros, y es el que más partidos dirigió desde el 2001 a la fecha, con 137 cotejos (único que pasó el centenar).

Van y vienen
Otra particularidad en Peñarol ha sido la reiteración de ciclos. Es que de los 15 entrenadores que pasaron por el club, siete, así la mitad, tuvieron más de un pasaje. Gregorio Pérez, cuádruple campeón uruguayo en los 1990, tuvo tres pasajes más en el siglo XXI. También Fossati, campeón en 1996, volvió al club y, si bien no logró títulos, igualó la mayor goleada clásica sobre Nacional: 5-0 en el Clausura 2013/14.

Fernando Morena, había dirigido en la década de 1980 y volvió en 2005, también Ribas, tuvo dos pasajes, al igual que Mario Saralegui y hasta el propio Jorge Da Silva, recientemente desvinculado del club, pasó dos períodos en el banquillo aurinegro, con dos títulos uruguayo en sus alforjas: 2012/13 y 2015/16, compartido con Pablo Bengoechea, quien había dirigido al equipo en la primera mitad de la temporada. Jorge Gonçalvez, también tuvo dos etapas, aunque la primera fue solo de un único partido, como interino.

Preferencia por los de casa
¿Qué tanto incide que los entrenadores hayan tenido un pasaje por el club, como jugador?
De los 15 directores técnicos que tuvo Peñarol, desde los inicios del siglo XXI, diez de ellos tuvieron un pasado como futbolista en el club, tales los casos de Luis Garisto, Fernando Morena, Jorge Fossati, Mario Saralegui, Diego Aguirre, Gustavo Matosas, Jorge Goncálvez, Paolo Montero, Pablo Bengoechea y Diego Alonso. Los que no jugaron en Peñarol fueron Julio Ribas, Gregorio Pérez, Víctor Púa, Manuel Keosseian y Jorge Da Silva. Fernando Curutchet, el 16º no jugó en el club.

Llegó la hora de Fernando Curutchet, el 23º relevo, en el puesto de entrenador en Peñarol, que, en el siglo XXI, se ha devorado a los técnicos.

Embed


Populares de la sección

Acerca del autor