Peñarol respiró con un triunfo sin argumentos

Lo importante para el Polilla Da Silva era ganar y se consiguió; el equipo –para variar– jugó mal, pero salió de una racha negativa que contagiaba nerviosismo y ansiedad

Respiró hondo y bajó las escaleras en silencio como para desahogarse donde nadie lo viera y en la intimidad. Un poco de aire y sin jugar bien. Tres puntos de oro para seguir arriba y trabajar más tranquilo durante dos semanas. Así se fue el Polilla Da Silva tras el triunfo sin argumentos y seguir conjugando el verbo sufrir.

Es difícil calificar lo que fue el partido y, sobre todo, el primer tiempo. Ninguno de los dos mostró absolutamente nada. Aburrido, soporífero, sin ideas por parte de ambos. Pero el obligado era Peñarol porque hacía cinco partidos que no conseguía un triunfo.

"Contra Racing es una final para nosotros", dijo entre semana el Polilla Da Silva.

Por lo mostrado el sábado, es más que insólito que el equipo afronte un encuentro que significaría una final de la manera en que lo hizo.

Los dos laterales de Peñarol apenas cruzaron la media cancha. A veces lo hizo Matías Aguirregaray pero se equivocó constantemente a la hora de hacer el pase o el centro, tal es una de sus características negativas.

Los dos centrales –Fabrizio Buschiazzo (quien debutaba en el Uruguayo) y Emilio Mac Eachen– eran un saco de nervios que contagiaban a todos.

Maximiliano Rodríguez no existía por la punta izquierda bien marcado por Franco Romero. Diego Forlán intentaba –muy solo– y a veces, también se equivocaba. Y a Mauricio Affonso le pasó lo que le sucedió en varios encuentros al colombiano Miguel Murillo: no le hicieron el juego que hay que hacerle a un delantero neto.

Así las cosas, era muy difícil que a Peñarol le pudieran salir las cosas. Era una especie de antifútbol.

Racing, en tanto, también se había contagiado de la pobreza futbolística y mostraba muy poco.

Sin embargo, era el que llegaba con mayor peligro al arco rival. Lo hizo con un tiro libre peligrosísimo de Leandro Ezquerra, con una llegada de Gabriel Fernández que tapó notablemente Gastón Guruceaga luego de un enorme error de Emilio Mac Eachen y con un tiro raso desde lejos de Juan Pablo Rodríguez al cual no llegó José Aja y que pasó zumbando el palo.

Pero de fútbol ni hablar. Dos rivales que intentaban y que no podían y esa obligación que se le exigía a Peñarol porque debía ganar sí o sí, casi que pasaba desapercibida porque Jorge Contreras casi no tuvo atajadas en esa primera mitad.

El Polilla sacó para el inicio del segundo tiempo al botija Buschiazzo –muy nervioso y con amarilla– y colocó a Andrés Rodales –a quien citaron el sábado a último momento por una lesión de Gianni Rodríguez–, así como le dio cabida a Diego Ifrán por Rodrigo Viega.

La intención era obvia: mejorar atrás y darle más vigor al ataque en un segundo tiempo en el que de a poco, se le iba a venir arriba la tribuna si no llegaba el gol.

Así, Da Silva volvió a formar una defensa nueva de las tantas que debió improvisar por lesiones o bajos rendimientos en los últimos tiempos: Mac Eachen pasó a la derecha, Olivera por izquierda y en el lateral zurdo, a Rodales quien normalmente juega por el otro andarivel.

Pero ni bien comenzó el complemento, un zapatazo de Maximiliano Rodríguez desde fuera del área le dio el gol que sirvió de pulmotor.

Además, también le sirvió al volante para serenarse consigo mismo teniendo en cuenta que fue su primer tanto desde que defiende a los aurinegros.

Pero Racing no se quedó parado ni mucho menos. Y así fue como Guruceaga se fue transformando de a poco en la figura de la cancha con atajadas decisivas.

De entrada le sacó un gol hecho a Gabriel Fernández a los 50'. Y un minuto después, le tapó otro pelotazo a Ezuerra y enseguida en el rebote a Juan Pablo Rodríguez.

Racing anunciaba y Guruceaga mostraba su mejor producción en mucho tiempo.

Otro que mejoró bastante fue Nahitan Nandez luego de varios encuentros en los que mostró muy poco.

Peñarol supo mantener cierta firmeza en el fondo en los momentos más difíciles y, como se explicaba, gracias a Guruceaga.

Se terminó la sequía. Se terminó la mala racha aunque no el pobre rendimiento. Lo más importante para Peñarol fue el resultado, volver a estar arriba, recuperar la felicidad, al arquero que volvió a ser el jugador decisivo, intentar cambiar la cara y estos 15 días que tendrá para trabajar ya que el fin de semana que viene no hay actividad. También va a preparar la inauguración de su estadio con otra cara. Son temas que no son menores para un equipo que sufre para ganar.

RACING 0

Jorge Contreras 5

Franco Romero 5

Ignacio Ithurralde 5

José Aja 5

Facundo Bonifazzi 5

Javier Méndez 5

Pablo Caballero 4

Mauro Estol 5

Leandro Ezquerra 6

Juan P. Rodríguez 5

Gabriel Fernández 5

DT: S. Taramasco

PEÑAROL 1

Gastón Guruceaga 7

Matías Aguirregaray 4

Fabrizio Buschiazzo 4

Emilio Mac Eachen 4

Maximiliano Olivera 5

Nahitan Nandez 6

Nicolás Freitas 5

Rodrigo Viega 4

Maxi. Rodríguez 5

Diego Forlán 5

Mauricio Affonso 4

DT: Jorge Da Silva

CAMBIOS EN RACING: 66' Leandro Otormín (4) x Estol, 76' Líber Quiñones x Caballero y 86' Renzo López x Fernández

CAMBIOS EN PEÑAROL: 45' Andrés Rodales (6) x Buschiazzo y Diego Ifrán (4) x Viega y 88' Federico Valverde x M. Rodríguez

CANCHA: Estadio Centenario

JUEZ: J. Fuentes (4)

GOLES: 46' M. Rodríguez (P)

TARJETAS AMARILLAS: Aja, Méndez y Contreras (R) y Buschiazzo, M. Rodríguez y Affonso (P)


DA SILVA: "EN EL PRIMER TIEMPO TENDRÍA QUE HABER HECHO SIETE CAMBIOS"


Jorge Da Silva dijo que "en el primer tiempo tendría que haber hecho siete cambios por lo menos" debido al flojo rendimiento del equipo frente a Racing. Agregó que "este era un partido tremendamente difícil para nosotros, manejamos que era una final por el momento que vivíamos y no se toleraba otra derrota". Racing "nos hizo un partido muy duro, nos complicó, nos superó en momentos y nosotros hacíamos todo al revés. Ahora nos preocupa el rendimiento. Estamos erráticos, imprecisos, apurados y cometimos errores defensivos".

El autor del gol, Maximiliano Rodríguez, dijo que "en este partido había que ganar por el momento que estamos viviendo", refiriéndose a la racha de cinco encuentros sin victorias que tenía Peñarol.
Admitió que "no se jugó bien, pero lo importante era el resultado; tenemos que mejorar mucho".
Rodríguez repitió que el resultado "era todo" porque de lo contrario "se nos iba a complicar".

También habló sobre una incidencia del segundo tiempo, en la que Jorge Contreras le protestó después de una jugada de gol fallada: "Se quejó porque pensó que yo estaba sobrando, pero yo no soy ese tipo de personas. Después hablé con él y le pedí disculpas, pero son momentos del partido que quedan ahí".

Contra los jueces

El presidente de Racing, Raúl Rodríguez, se quejó de Jonathan Fuentes: "El árbitro tuvo errores, no sacó tarjetas amarillas en el primer tiempo y está dentro de lo previsible cuando venís al Estadio. Hay una falta cerca del área que en principio no iba a cobrar, la pelota salió para el costado y se ve que alguien le dijo y cobró", señaló. Agregó que "hay una presión especial sobre el árbitro; hoy creo que fue demasiado plus para Peñarol".

Sobre el partido en sí, el dirigente indicó que "cuando venís al Estadio tenés que hacer un partido perfecto si querés llevarte algo".

Mientras tanto, el técnico Sebastián Taramasco indicó que "puntualmente hubo errores de criterio. Peñarol cambió a Buschiazzo en el entretiempo porque tenía que haber sido expulsado".




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